ZURBARANZURBARÁN
1598 - 1664

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Bodegón
TAMAÑO ORIGINAL: 46 X 84 cm.

Representa un conjunto de cuatro elementos colocados en un mismo plano. Su estructura geométrica y disposición es consecuencia de un cuidado estudio para la creación de este magnífico bodegón.
La composición, que parece sencilla a primera vista, es de una complejidad minuciosa: la luz lateral o la disposición de los elementos en distintos ángulos (las asas de los cacharros desvelan la intención de esta colocación).

Zurbaran
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Zurbarán
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San Lucas como pintor ante Cristo en la cruz
Pintado: 1660.
TAMAÑO ORIGINAL: 105 / 84 cm.

Este es uno de los cuadros más dramáticos del pintor. El Cristo aparece demacrado, con los pies enlazados y unidos a la cruz con cuatro clavos. La técnica tenebrista confiere a esta figura un contenido patetismo que se rompe al contemplar al otro protagonista del cuadro, el pintor. El pintor estudia con frialdad a su modelo y no con el fervor religioso que cabe esperar en un santo. Según la tradición, San Lucas fue pintor y Zurbarán, que realizó un retrato de sí mismo para dar forma a este santo, le plasma desempeñando su oficio y no en un acto devoto.

Consuelo López
Lda. en Filología Hispánica


Santa Casilda
Pintado: 1638-42.
TAMAÑO ORIGINAL: 184 / 90 cm.

Zurbarán utiliza como modelo para su Santa Casilda a una dama de la corte, probablemente una amiga o conocida, y realiza un retrato en el que conjuga la simbología religiosa con la moda cortesana del siglo XVII. En el cuadro; destaca la elegancia, la serenidad y la dignidad de la mujer. Asimismo, impresionan la luminosidad de las telas, la majestuosidad del traje y el virtuosismo de los brocados. Cuenta la leyenda que Santa Casilda, que era la hija del Rey musulmán de Toledo, llevaba pan entre sus ropas para aliviar el hambre de los cristianos cautivos. En una ocasión, los soldados le interrogaron sobre lo que llevaba en su falda. Al mostrarlo, el pan se había convertido en un ramillete de rosas.

Consuelo López
Lda. en Filología Hispánica

Zurbarán
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Zurbarán
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Visión de San Pedro Nolasco
Pintado: 1629.
TAMAÑO ORIGINAL: 170 x 223 cm.

Esta Visión de Zurbarán ejemplifica, como pocos lienzos, la dificultad que debe superar el pintor para aunar la idea que inspira el cuadro y la técnica con la que se ejecuta. Sirvan de ejemplo tres errores: la perspectiva en la que coloca la mesa y la silla, la falta de expresividad de San Pedro Nolasco y la carencia de sentimientos celestiales en el ángel. Tampoco acierta el pintor con la representación de la ciudad de Jerusalén, que aparece en el ángulo izquierdo superior de la tela. Sin embargo, la capacidad para captar la realidad visible y el desarrollo del Naturalismo, que extiende sus raíces en Caravaggio, son cualidades palpables del pintor.

Consuelo López
Lda. en Filología Hispánica


Aparición del Apostol San Pedro a San Pedro Nolasco
Pintado: 1629.
TAMAÑO ORIGINAL: 179 x 223 cm.

Zurbarán emplea la luz, como principio animador del Naturalismo que impregna el cuadro. La luz como divinidad misma, como manifestación de lo sobrenatural. Destaca la monumentalidad del Apóstol, que resalta con su aire escultórico gracias a la técnica del tenebrismo -contraste de luz y sombras. El interés del cuadro se centra en la intención de adoctrinar, de enseñar a los fieles, de descubrirles verdades de fe. La pintura se concibe aquí como un tipo de retórica mediante la cual el contenido, la idea, se ofrece al espectador a través de una bella presentación. De nuevo es necesario señalar que el pintor comete errores estructurales, en cuanto a la perspectiva, y que los soluciona con una cortina de nubes.

Roberto Bueno
Ldo. Historia del Arte

Zurbarán
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Zurbarán
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Defensa de Cádiz ante los ingleses
Pintado: 1634.
TAMAÑO ORIGINAL: 302 x 323 cm.

Este es el único cuadro de tema histórico pintado por el artista. Zurbarán demuestra su escasa capacidad para la composición profana. Intenta crear una escena teatral para dotar de verosimilitud al conflicto bélico. Para ello, divide el lienzo en dos planos. En una parte; aparecen los defensores. Figuras aisladas y atemporales, verdadera galería de retratos a través de los cuales no consigue representar los estados alma. En otra, se inmortaliza la batalla -probablemente copiada de algún tapiz flamenco del siglo XVI. El pintor demuestra de nuevo sus frágiles recursos para trazar la perspectiva.

Roberto Bueno
Ldo. Historia del Arte



 
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