MELENDEZMELÉNDEZ
1450-1516

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Bodegón del Salmón
TAMAÑO REAL: 42 X 72 cm.

Meléndez compone un bodegón de cinco elementos distintos con cuatro texturas muy diferentes consiguiendo un equilibrio de contrastes: en el centro el salmon, a la derecha un brillante limóm y para compemsar unos cacharros a la izquierda -dos de cobre y uno de barro-, de mucho mayor tamaño pero de tonos más apagados.
Este eqilibrio de masas y tonos lo completa con maestría, añadiendo una progresión de colorido: el rojo oscuro del fondo, el marron de la jarra, los ocres del cobre, el naranja del salmón y por fin el amarillo del limón.

Meléndez
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Bodegón de los Pepinos
TAMAÑO REAL: 42 X 72 cm.

La maestria para el dominio de la luz de Meléndez es evidente en este cuadro. Los tomates y pepinos adquieren una gran luminosidad, en un segundo plano, los elementos de cerámica son de un tono lo suficientemente suave para que contrasten con el fondo.
Como cosa curiosa, obseve que los tomates parecen distintos a los actuales...


Bodegón de las Ciruelas
 
En este caso Meléndez ilumina con la misma importancia a los distintos elementos, a excepción del la jarra de madera, que sabiamente coloca en un segundo plano ya el brillo de este material material en mucho más difuminado. Tanto la jarra blanca, como el pan -por ser de color claro-, las ciruelas o los higos mantienen unos fuertes contrastes compartiendo un mismo espacio, dando como resultado un conjunto armonioso.
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Bodegón de las Manzanas

Meléndez es un maestro, no solo en pintar los elementos de los bodegones, también lo es en la elección y composición de todos los conjuntos. En el anterior cuadro "Bodegón de las ciruelas", el contraste era el medio preciso para representar los elementos y sus texturas, en este, con las manzanas como motivo principal, utiliza la luz de una forma suave, todos los elementos comparten los mismos tonos, un prodigio de equilibrio.


Bodegón de las Peritas

No solo dominaba las técnicas, la luz, la composición y las texturas, también se atrevió con distintos formatos, característica especialmente delicada en los bodegones.

Vuelve a utilizar los procedimientos de luz y colores de otros cuadros, el transito paulatino del fondo oscuro al los primeros planos claros, en esta caso un poco menos contrastados dado los materiales que representa.

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Bodegón de las Cerezas

Los innumerables cuadros con temas de bodegón hace a Meléndez investigar y probar con distintas texturas, colores -amarillos, verdes, naranja y grises-, brillos y contastres. Por el formato vertical del cuadro utiliza sonbras sobre el fondo oscuro para completar armoniosamente el conjunto.



 
Regreso al Museo del Prado