A Toledo Hoy me he quedado aquí, bajo las moreras, junto a tus arrabales, viéndolos morir con la última luz de la tarde. Hay un silencio que perturba. Hay una magia que fascina. Presagios de momentos supremos, de la muerte, de la vida. No necesito soñar, me basta con cerrar los ojos para ver tus plazas, para escuchar su algarada y oler a sándalo y a canela. Van cayendo los muros del laberinto de tus callejas, presiento ya la luna llena en los aljibes de tus patios...[Leer completo] |