| Mi pequeño baluarte esta vacío. En el había residuos importantes y carne vieja como pa' un almuerzo de espantos. Pero, qué se ha hecho todo?. Parece que todo hubiera sido saqueado por manos depredadoras, despiadadas.Ya sé que fue lo que ocurrió. Viniste vos. Claro. Las células vivas empezaron a quererte tanto y les empezaste a hacer falta. Todo el día estaban por vos, creando cosas para vos, patinando en los campos nevados con sangre, por órganos ruinosos y por los ojos para verte. Yo me reía de como se caían y volvían a intentar y como esos colores de vergüenza les aumentaban en los rostros silentes hasta que eran las células muertas de ahora, en baluartes inseguros como este.Has visto la playa? La playa es redonda y fría, se ve desde el baluarte como una tenaza recogida, arropada por lágrimas saladas juntas y desarropada por la luna. Que tal vos y mis células juntas en la playa?Ahí esta. El lado rojo del ladrillo que todo el día le da la cara al sol le dice al lado que no se ve del ladrillo, que su vida es una delicada maldición y que renunciara una vez el temblor dé la oportunidad. El lado oculto calla. Dice también el lado rojo que tiene miedo del hombre y sed de agua y llora un poco y se aguanta. Por fin el lado oculto dice, entreabriendo su boca como la playa, que a el le toca resistir los mil pesados bloques de encima, que no se preocupe y que ya va a pasar.Y así conversan los lados del ladrillo y todo el baluarte habla con gemidos conjuntos y voces rellenas de tristeza. Yo solo sueño con volver a ver la playa junto a vos. |