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 Cantoral |
Polifonía
La música gregoriana queda oscurecida por la polifonía del ars antiqua (ss.XII y XIII), heredera de la escuela de Nôtre Dame. La supera, a su vez, el Ars Nova (1230), obra de Felipe de Vitry.
La polifonía superpone varias melodías separadas entre sí por intervalos de cuartas, quintas u octavas. Esto implica una mejora en la notación musical. Los libros citados en el epígrafe anterior conservan también obras del ars antiqua y nova español, así como el manuscrito de Toledo, derivado de la escuela de Nôtre Dame. |
 Manuscrito polifónico
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 Grabación de obras de Peire Vidal |
Monodia romance
Existirían cantos romances desde época de orígenes, pero sólo conservamos testimonios escritos de música trovadoresca.
Los trovadores fueron poetas, compositores o intérpretes, en lengua de oc del sur de Francia y actual Cataluña. Los troveros utilizaron la lengua de oïl. Acaso reflejan huellas árabes en su arte.
Encontramos un repertorio de autores de Guillermo de Aquitania (1071-1126) a visitantes de la corte castellana: Peire d'Alvernha (1149-1168), Peire Vidal (1183-1204), Guiraud Riquier (1254-1292)... Catalanes son Berenguer de Palou (h.1164), Guillém de Berguedá (1138-1192) y Guillem de Cabestany (h.1212).
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 Cantigas |
La influencia occitana se refleja en
las cantigas de amor galaico portuguesas. Conservamos la música de siete cantigas de amigo de Martín Códax (s.XIII).
Las Cantigas de Santa María de Alfonso X el Sabio (1252-1284) forman el corpus más extenso. Se relacionan con el zéjel árabe y en su composición pudo influir Fray Gil de Zamora. Se cantarían con instrumentos.
Existen hipótesis sobre la música en poemas épicos o textos dramáticos litúrgicos, como el Canto de la Sibila. De organografía tratan obras como el Libro de Buen Amor (1343).
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 Cantigas
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 Cancionero Musical de Palacio |
Evolución de la polifonía
Desde fines del siglo XIV la música polifónica vocal se ejecuta por capillas, grupo de cantores dirigidos por un maestro, afines a las catedrales. Las voces altas correspondían a niños -a veces, seises- y las bajas, a adultos -tiple, contralto, tenor y bajo-. Pronto se añadirá un organista para diario -otro para solemnidades- y ministriles con instrumentos de viento -flautas, chirimías, sacabuches, bajones, cornetas-, que apoyaban las voces. |
 Folio del Cancionero de Segovia
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 Cancionero de la Colombina |
Sólo en el último tercio del siglo XV encontramos testimonios claros de música polifónica genuinamente peninsular.
Son famosas las capillas reales y las modas alemanas o flamencas a comienzos del siglo XVI. Algunos reyes y nobles crean sus propias capillas.
A la liturgia se adapta la música religiosa: motetes, misas, oficios y villancicos. La profana ofrece villancicos, canciones, romances y madrigales. La instrumental se agrupa en versos -originalmente para tecla-, fantasías para vihuela, glosas, diferencias, tientos...
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 Cancionero de Uppsala (1556) |
La música profana se refleja en el Cancionero de la Colombina, el Cancionero Musical de Palacio o el Cancionero de Segovia. Como autores figuran el vasco Juan de Anchieta (s.XV-1523), Francisco de Peñalosa (h.1470-1528), Pedro de Escobar y Juan del Encina (1468-1530).
A este espíritu responde el Cancionero (1556), impreso hallado en la Biblioteca de Uppsala. |
 Cancionero de Uppsala
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