G. Courbet: Buenos días señor Courbet, 1854.
G. Courbet, Buenos días señor Courbet o el encuentro, 1854, óleo sobre lienzo, Musée Fabre, Montpellier.

 
ESPAÑOL

     A Courbet no le admitió bien el público, ni tampoco el rey. De ahí que se represente como el errante al que sólo siguen un grupo de jóvenes. Es una metáfora del artista que no ha encontrado su lugar, y por eso tiene que vagar. El hecho tiene lugar en un escenario natural totalmente verosímil y objetivo. La luz es límpida y nos hace sentir la plenitud de su pintura.

Escrito por:
Beatriz Aragonés Escobar.
Licenciada en Historia del Arte