HENRI
ROUSSEAU
(1844-1910)
 
H. Rousseau: Autorretrato como pintor, 1889-90.
Rousseau, Autorretrato como pintor,
1889-1890, óleo sobre lienzo, 143 x 110,5 cm.

 
  • Biografía:
     
         Nació en el seno de una familia modesta. Tras haber marchado al ejército, compagina su faceta de saxofonista con su trabajo en las aduanas; de ahí el que se le conozca como Rousseau "el aduanero". Como soldado, tuvo acceso a relatos de los soldados franceses expatriados de México, surge entonces su primer mito personal: hizo creer, o se creyó él mismo que conocía la selva y que había estado en América. En 1893 se jubila y se vuelca por completo en la pintura.
         Desde 1884 existía en París el Salón de los artistas Independientes que posibilitaba tendencias nuevas. Era evidente que su pintura no podía haber alcanzado los filtros de la Academia. Rousseau no se ganó la vida como pintor pero, él nunca se sintió "pintor dominguero", sino que se sentía pintor por encima de todo. Trabajó al margen de las corrientes cultas vigentes, se mantiene dentro de una pintura limitada, es autodidacta, sin formación. Su pintura se diferencia de la culta en la técnica más tosca y en los contenidos. Le gustaba servirse de fotografías y libros ilustrados pasados de moda para configurar sus pinturas. Aspiraba a una carrera de éxitos dentro de los cauces más tradicionales.
     
     
  • Los rasgos de una cándida inocencia:
     
         La inocencia es lo que justifica la pintura naïf y por lo que se le valora. Es una pintura de "carencias" y "torpezas"; pero no por ello inferior a otras. Características de la pintura naïf pueden ser las siguientes:
    • Contornos definidos con mucha precisión.
    • Falta de perspectiva.
    • Extraordinario color.
    • Gamas cromáticas muy refinadas.
    • Pintura muy detallista y meticulosa.
    • La sensación volumétrica se consigue por medio del color.
    • El dibujo puede ser incorrecto.
    • Las firmas suelen ser de gran tamaño.
    • Gran potencia expresiva.


     
     

  • Obras del artista:
     
    H. Rousseau: Una noche de carnaval, 1886. H. Rousseau, Una noche de carnaval, 1886, óleo sobre lienzo, 116 x 89 cm.
    H. Rousseau: Retrato de Pierre Loti, 1891-1892. H. Rousseau, Retrato de Pierre Loti 1891-1892, óleo sobre lienzo, 61 x 50 cm.
    Con comentario.
    H. Rousseau: Baile popular en el centenario de la República francesa, 1892. H. Rousseau, Baile popular en el centenario de la República francesa, 1892, óleo sobre lienzo, 112 x 156´5 cm.
    H. Rousseau: Gitana dormida, 1897. H. Rousseau, Gitana dormida, 1897, óleo sobre lienzo, 129´5 x 200´7 cm.
    Con comentario.
    H. Rousseau: Retrato nupcial, 1905.  H. Rousseau, Retrato nupcial, 1905, óleo sobre lienzo, 163 x 114 cm.
    H. Rousseau: Los alegres comediantes, 1906. H. Rousseau, Los alegres comediantes, 1906, óleo sobre lienzo, 145´5 x 113 cm.
    H. Rousseau: La libertad invita a los artistas a participar en el XII Salón des Indépendants, 1906. H. Rousseau, La libertad invita a los artistas a participar en el XII Salón des Indépendants, 1906, óleo sobre lienzo, 175 x 118 cm.
    H. Rousseau: La encantadora de serpientes, 1907. H. Rousseau, La encantadora de serpientes 1907, óleo sobre lienzo, 169 x 189´5 cm.
    Con comentario.
    H. Rousseau:  Jugadores de rugby,1908 H. Rousseau, Jugadores de rugby 1908, óleo sobre lienzo, 100´5 x 80´5 cm.
    H. Rousseau: El sueno de Yadwigha H. Rousseau, El sueño de Yadwigha 1910, óleo sobre lienzo, The Museum of Modern Art, New York.
    Con comentario.

    Escrito por:
    Beatriz Aragonés Escobar.
    Licenciada en Historia del Arte


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