H. Rousseau: La encantadora de serpientes, 1907.
H. Rousseau, La encantadora de serpientes, 1907, óleo sobre lienzo, 169 x 189´5 cm.

 
ESPAÑOL

     Este tema exótico se lo inspiró un relato de la madre de Delaunay. La vegetación parece crecer en frente de nuestros ojos. Los planos son complejos y los baña una tenue luz lunar. La figura de la mujer no recibe la luz, viene a ser una silueta, la cual adivinamos. Ella toca la flauta y no sólo hace bailar a las serpientes, sino también a las plantas que aparecen iluminadas en el frente. Se cree que Rousseau acudió a ver encantadoras de serpientes en los circos de París para dar forma a lo que la madre de Delaunay le había contado en relación a su viaje a India.

Escrito por:
Beatriz Aragonés Escobar.
Licenciada en Historia del Arte