EDVARD MUNCH
(1863-1944)
 

 
  • Biografía:
     
         Es uno de los más conocidos representantes de este movimiento. Se le ha llamado "El expresionista dionisíaco", en él la expresión surge con espontaneidad y como resultado de su vida atormentada. Su obra más fructífera se circunscribe en torno a los años 1890-1908. Posteriormente tuvo que ser ingresado por crisis nerviosas, siguió pintando, aunque desconectado de corrientes renovadoras. Munch mostró predilección por el tema de la figura humana. El paisaje es vehículo para expresar angustias humanas.
     
         En 1885 realiza su primer viaje a París, así conoce lo actual francés, no supuso un gran cambio en su producción, aunque apuntó por una temática que se acerca al drama humano con sus temores, obsesiones... en 1889-1892 regresa a París, fue el periodo con mayor conexión con lo francés. El estímulo más importante para su lenguaje es el descubrimiento de Gauguin, con la exposición del café Volpini. En Gauguin encuentra una imagen simplificada y asimila que le va a ser útil para transmitir la angustia, soledad... la abreviación de formas y la exaltación del color de Pont-Aven serán su estímulo.
     
         Berlín es el punto de arranque del influjo de Munch para el expresionismo alemán. Munch se convierte en figura requerida por los medios artísticos alemanes. La Secesión berlinesa arranca de la presentación de la obra de Much. Su conocimiento de Francia le hace conocer experiencias diferentes y la estética modernista en artes aplicadas. En Munch se rastrean elementos modernistas. Cultiva la curva y la contracurva, dotándola de sentido trágico.
     
         Munch es pintor del drama humano marcado por sus experiencias vitales. A sus cinco años muere su madre de tuberculosis, al poco tiempo también fallece su hermano de la misma enfermedad. El tema de la muerte le obsesiona.. La muerte la identifica con la mujer.. Este planteamiento encaja con la cultura finisecular que siempre relaciona la figura de la mujer con la idea de la muerte.
     
         A Munch le preocupa el tema de las relaciones humanas, tiene una visión negativa de la experiencia vital, de la indefensión humana, de la pequeñez, soledad humana. El sexo es otro tema que le provoca una visión negativa. Vive angustiado, tiene problemas psíquicos... su universo es la angustia vital; también la impotencia del ser humano ante la muerte. Todos estos sentimientos son los que vuelca en su pintura.
     
     
  • Obras representativas de Munch:
     
  • El grito, 1893, ceras, pastel y témpera sobre papel cartón, 83´5 x 66 cm, Munch Museet, Oslo.
         En este conocido tema expresa su metáfora de la vida. Presenta un puente de aguas agitadas y turbulentas. El puente siempre tiene el significado de transcurrir y tránsito. Las aguas son violentas. La soledad y el pesimismo ahondan sobre la idea del aislamiento y la incapacidad de conectar con sus semejantes. La figura aparece deformada por su tensión interior. Aparecen otras figuras, pero no establece conexión con ellas. Se expresa la soledad del ser en medio de la gente. El Grito de terror, trae consigo una tensión y pánico que destruye la anatomía. Los rasgos del rostro desaparecen bajo el gesto. No hay nada de Realismo. Se representa el interior y no el exterior.
       El paisaje y el espacio tienen su protagonismo. El paisaje no es mero telón de fondo, pierde su caracter descriptivo. El paisaje participa de la misma angustia humana. El fondo se nueve con líneas curvadas, sinuosas, en conexión con el Modernismo. Las gamas son contrastadas, saturadas, sin matizar. Hay colores fríos y cálidos no compensados. El efecto es chirriante y agresivo. Nos ofrece una imagen angustiada de la realidad y del mundo interior.
  • Madonna, 1893-1894, óleo sobre lienzo, 90 x 68´5 cm, Munch Museet, Oslo.
         El título del tema supone un vuelco con respecto al modo de representar tradicionalmente la maternidad. El fondo es agitado y turbulento, abstracto. La figura emerge de un fondo tenebroso y de maldad. El enfoque que usa rompe con lo cotidiano, usa un enfoque desde arriba para ver de frente a la mujer desnuda. La tensión psíquica es de carácter autónomo. Los ojos casi son cuencas calavéricas que simbolizan la muerte. Usa un recurso muy audaz al unir marco y contenido de la imagen. Coloca una cenefa roja y espermatozoides bordeando. En resumen presenta una visión demoledora de la maternidad.
  • Vampiro1893-1894, óleo sobre lienzo, 91 x 109 cm, Munch Museet, Oslo.
         Las pinceladas son toscas, abreviadas. Las gamas de color son muy duras, de negros, pardos y rojos, podría decirse "colores sucios". El entorno se plantea como un lugar dificultoso para el desarrollo vital. De la atmósfera incierta surge la tenebrosa figura de una mujer perversa de larga cabellera, que se identifica con la pujanza sexual y con Las flores del mal de Baudelaire.
  • Angustia 1894, óleo sobre lienzo, 94 x 73 cm, Munch Museet, Oslo.
  • Pubertad 1895, óleo sobre lienzo, 150 x 110 cm, Munch Museet, Oslo.
  • Beso 1897, óleo sobre lienzo, 99 x 80´5 cm, Munch Museet, Oslo.
  • La danza de la vida, 1899, óleo sobre lienzo, Munch Museet, Oslo.

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    Written by:
    Beatriz Aragonés Escobar.
    Licentiate in Art History


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