LA PROSA DEL SIGLO XX
 

 
LOS COMIENZOS DEL SIGLO
    1.-  La prosa del siglo XX viene marcada por importantes personalidades e instituciones españolas o europeas.

   De 1902 será la versión castellana de la obra, supuestamente científica, Degeneración, de Max Nordau, que marca la valoración del arte de su época, considerándolo decadente, enfermizo, frívolo y afeminado. Condena el arte moderno, el Modernismo, el Simbolismo o el Parnasianismo.

   Las réplicas no tardarían: Ferdinand Brunetière habla de un nuevo idealismo y del misticismo del arte contemporáneo.

Edición popular
de Valle-Inclán

    2.-  En España promovieron las ciencias y las letras la Junta para ampliación de estudios (1907) y la Residencia de estudiantes (1910), fundada por Luis Jiménez Fraud.

   Editores y editoriales de prestigio difunden las nuevas ideas: La España Moderna, Daniel Jorro, B.Rodríguez Serra, Maucci, Lizcano y Compañía...

Gente vieja
   Los periódicos y revistas literarias apoyan el nuevo arte y los análisis sobre la realidad española:

   Un repertorio provisional señala los siguientes títulos: Germinal (1897); Vida Nueva (1898); Revista Nueva (1899); Madrid Cómico, revista satírica; La Vida literaria (1899) ilustrada por célebres pintores; Juventud (1901), inspirada por el grupo de "Los tres"; Arte Joven (1901); Gente Vieja; Alma Española (1903); Helios/Renacimiento (1907), etc.


   Las narraciones de mediana extensión se difunden para todos los bolsillos en colecciones populares, como El Cuento Semanal (1907-1912), dirigida por Eduardo Zamacois; La novela corta (1916-1925), por José de Urquía; La Novela Semanal (1921-1925), por Prensa Gráfica; La Novela de hoy (1922-1932) de Artemio Precioso o La Novela Mundial (1926-1928), por José García Mercadal.

    3.-  Obsoleto el concepto de Generación del 98, -creado por "Azorín" (ABC, 1913) y defendido por Jeschke, Laín Entralgo y Guillermo Díaz-Plaja, entre otros-, se prefieren las expresiones Edad de Plata, de José-Carlos Mainer, o Fin de Siglo, utilizada por personalidades como Lily Litvak.

La novela corta, nº1
(1916)


Catálogo de la
biblioteca Renacimiento
   Este grupo parte de un prinicipio regeneracionista o anarquista para disolverse, en el segundo decenio del siglo XX, en una actitud de ensueño, claramente evasiva, cuando no regresiva.

   Una de estas dos actitudes pudo influir en la creación de una novela experimental, que rompe definitivamente con los modelos realistas galdosianos y que se interrumpe en 1936.

    4.-  En la segunda década de siglo triunfan autores a los que se engloba con el nombre de Novecentistas. La etiqueta de Generación del 14 se ha difundido también, tomando la guerra mundial como referencia.
   Las publicaciones que transmiten sus ideales serán el diario El Sol, Índice, La Pluma, Cruz y Raya y, especialmente, la Revista de Occidente.

   La historia de España registra en estos años dos acontecimientos traumáticos: la derrota de Annual (1921) en Marruecos y la Dictadura de Miguel Primo de Rivera (1923-30), que afectó de manera negativa a numerosos autores y que preludia el golpe de Franco.

   La felicidad europea de los años veinte -tras la dura experiencia de la guerra de 1914-19- llega a España con novedades como el cine sonoro, el jazz, la música étnica, el deporte, los viajes, la cultura de la ciudad, los automóviles, el erotismo, la bohemia...

Revista de Occidente, 3 (1923)

Greguerías (1947)
   Parece aceptado que la generación novecentista participó de las Vanguardias, cuyo impacto y trascendencia sigue sin valorarse. En literatura influyeron el Futurismo (1909) y el Dadaísmo (1916) europeos. La existencia de un movimiento típicamente español, el Ultraísmo, a comienzos de los años 20, puede centrar o dispersar -según se estudie- su difusión. El Creacionismo aglutina autores hispanoamericanos y se proyecta más sobre la prosa que sobre el verso, hecho que puede extenderse a las vanguardias españolas en general.

   Aceptamos una situación atípica en ellas: aunque es insostenible que Ramón Gómez de la Serna sea la única manifestación española o una generación unipersonal, es cierto que los mejores autores giran en torno al maestro, cuya obra completa, que ya ha sobrepasado los diez volúmenes, sigue resultando desconcertante.

   Las revistas de vanguardia españolas son muchas y efímeras: Helios, Renacimiento, Grecia, Prometeo, Cervantes, Ultra, Plural, La Gaceta literaria...

   Sobre todas las empresas editoriales, destaca la fusión de la que surge Espasa-Calpe en 1922. La Editorial Revista de Occidente difunde la vanguardia a través de numerosas colecciones. La C.I.A.P. (Compañía Ibero-Americana de Publicaciones) aglutinó editoriales y revistas para difundir el libro por todo el territorio hispano hasta 1931.
    5.-  Aún resulta discutible si fueron las juventudes de vanguardia quienes condujeron a un nuevo arte impuro. El autor de El nuevo Romanticismo afirma la contrario, pero muchos vanguardistas -incluido él mismo- evolucionaron a formas comprometidas. La editorial Zeus y colecciones como La novela social o La novela roja demostraron que la proclamación de la República venía apoyada por una generación literaria.
Ortega, Pío Baroja, Azorín y otros escritores de la época

    6.-  En el grupo de Fin de Siglo se incluyen autores nacidos entre 1860 y 1878 -con ineluctables excepciones, como la de Joaquín Costa- que publican antes del annus mirabilis de 1902. Consideramos a los nacidos después de 1879 como Novecentistas. Para su presentación cronológica se atiende a tres datos: el año de nacimiento del autor, la fecha de su primera obra extensa y la de su obra más importante.

Los complementarios de Antonio Machado
   En la sección correspondiente a las literaturas hispánicas no castellanas o no peninsulares -especialmente catalana e hispanoamericana, pero también gallega y vasca- se ofrecen aspectos imprescindibles para la comprensión de este período.

 

LITERATURA DE POSGUERRA

 
    7.-  La Guerra Civil (1936-1939) supuso el mayor trauma en la historia del siglo XX español. Los militantes del bando republicano quedaron marginados de la vida cultural española, si no exiliados. En todo caso, las posibilidades de incorporarse a los movimientos ideológicos europeos quedaban muy lejanas.
 
    8.-  Parte de la crítica ha desprestigiado los oscuros años cuarenta, pero la realidad es que producen mucha novela, si bien de calidad desigual.    La censura es el principal enemigo de los novelistas. Se halla en manos de eclesiásticos, hasta el punto de que los propios falangistas quedaron afectados por ella.
 
   Los autores extranjeros más leídos serían André Maurois, Lajos Zilahy, Somerset Maugham, Pearl S.Buck, Luis Bromfield, Cecil Roberts; y no Joyce, Kafka, Proust, Virginia Woolk o Faulkner, que marcarían la renovación de nuestra novelística.

Escorial,1 (1940)

 

    9.-  Desde 1939 aparece La novela del sábado, publicación periódica iniciada con Diario de una bandera de Franco.
 

Edición popular de
La familia de
Pascual Duarte
   Son importantes las revistas culturales. Escorial (1940-50), inspirada por falangistas como Dionisio Ridruejo o Laín Entralgo, intentó recuperar lo más valioso del pensamiento español, como Menéndez Pidal, oscurecido por la Guerra. Publicaciones de importancia serán El Español (1942-47), Garcilaso (1942), Arbor (1944), de tendencia religiosa, próxima al Opus Dei, La estafeta literaria (1944-46), Cuadernos Hispanoamericanos (1948) o Ínsula (1946). En el exilio destaca España peregrina.
 
   Editora Nacional sustituyó desde 1941 a Ediciones Jerarquía. Pervive hasta los comienzos de los años ochenta.
 
   A los Premios Nacionales de Literatura: "Francisco Franco" y "José Antonio Primo de Rivera" se unen otros como el "Premio Nadal" desde 1944.
 
   Como editores destacan José Janés, y la editorial Destino.

    10.-  Hacia 1951 se considera terminado el tremendismo. Lo reemplaza una generación unida por la amistad y por una actitud politizada: la del medio siglo o de los años 50.
 
   Muchos se citan en las páginas de la Revista española (1953-54) de Rodríguez-Moñino, emparentada con la editorial Castalia.
 
    11.-  Desde 1949, el Ministerio de Información y Turismo concede el Premio "Miguel de Cervantes". En 1952 se crea el Premio "Planeta" y, a partir de 1956, el "Premio de la crítica", adjudicado por críticos de diversos periódicos a libros ya publicados. Seix-Barral ofrece en 1958, el Premio "Biblioteca Breve" para la novela más adaptada a su época -en 1962, para La ciudad y los perros-.
 
   Se impone el conductismo o behaviorismo con Ferlosio y García Hortelano. Su intención testimonial evoluciona hacia el realismo socialista. Su apego a la realidad inmediata provocó que, en 1969, César Santos Fontela la llamase, con evidente sarcasmo, "Generación de la Berza".

Rafael Sánchez Ferlosio y Carmen Martín Gaite

 

    12.-  En Formentor, Juan Goytisolo había participado en el I Coloquio Internacional de Novela (1959), proponiendo un compromiso con lo social, que reflejó en su libro Problemas de la novela. También J.M. Castellet apoyó esta vertiente para la novelística hasta principios de los años 60.
 
    13.-  Desde los 40 aparece un grupo considerable de mujeres novelistas, que se irá incrementando en número hasta nuestros días.

 

Tiempo de silencio (1962)
    14.-  La situación privilegiada de Juan Goytisolo en Francia le permitiría difundir autores españoles a través de la editorial Gallimard.
 
   El BOOM de autores hispanoamericanos, entre 1960 y 1970, superará a la novela española, más tradicional. Esto supone un inconveniente y una ventaja, al conocerse nuevas técnicas y posibilidades.
 
    15.-  Una etapa viene señalada por un nuevo gobierno en 1962 y una novela importante: Tiempo de silencio. Un año después reaparece la Revista de Occidente y se funda Cuadernos para el diálogo, dirigida por J.Ruiz Giménez.
 
   En 1964 se crea el Premio "Emilia Pardo Bazán" a la labor crítica y dos años después, una Ley de Prensa (1966), elaborada por M.Fraga, alivia la situación de las publicaciones españolas.

 

    16.-  La oposición tradicional entre novelistas madrileños y barceloneses de los años 60 se complica en la década siguiente con la presencia de "narraluces": Francisco Ayala, Luis Berenguer, Alfonso Grosso, Aquilino Duque, Caballero Bonald y "narraguanches": Juan Cruz Ruiz y Armas Marcelo. La exaltación de lo regional -actuales Comunidades Autónomas- se hace sentir.
 
    17.-  La censura sigue dejándose notar: en 1971 se prohíbe Triunfo. Por otro lado aparece Cambio 16 (1972).
 
   18.-Se habla, para estos años, de una generación de 1968, formada por autores como Luis Mateo Díez, Álvaro Pombo, Vázquez Montalbán, Eduardo Mendoza, Guelbenzu o Ana María Moix.
 

 

LA DEMOCRACIA

 
    18.-  La muerte de Franco produjo cambios de importancia: a finales de 1975 se produce la vuelta oficial de los exiliados, aunque la censura continúa manifestándose en algunas circunstancias.
 
    19.-  Las letras españolas sufren el fenómeno del nacionalismo, especialmente del catalán, que supone -en palabras de Martín de Riquer- la proyección de una cultura en dos lenguas. El nacionalismo vasco y gallego, tan importantes en la política española, dejan menor huella en las letras, y el catalán actual parece dudar entre esta lengua y el castellano para la difusión literaria.
 
    20.-  El desencanto por una transición tímida da lugar a la posmodernidad.

La verdad sobre
el caso Savolta


 
    21.-  La aparición del diario El País (3/4/1976) marca una nueva época. Actualmente pertenece al grupo PRISA, de quien dependen, entre otras empresas, las editoriales Santillana y Alfaguara. En 1990 aparece El Mundo.
 
   Los premios, como el Planeta, quedan con frecuencia en entredicho por los intereses a que obedecen. Frente a estos, otros premios intentan velar por la calidad de la literatura, como el Premio Herralde de novela o el muy importante Premio Cervantes...
 

Capricho español en
El paseante, 18-19 (1991)
    22.-  A finales de los años setenta, la ausencia de grandes novelistas hispanoamericanos, el fallecimiento de autores veteranos y la obsesión por los temas políticos y eróticos dejan a la novela española en una situación de pobreza que, a partir de 1980, se denuncia: el marketing y lo comercial en la literatura pretenden invadir las letras españolas. A ello podemos añadir la proliferación de algunos periodistas y aficionados que hacen peligrar las letras profesionales.
 
    23.-  De ahí una renovación de las letras españolas y una posible generación de novelistas de los 80: Miguel Sánchez-Ostiz, Rafael Sender, Javier Marías, Rosa Montero, Julio Llamazares, Muñoz Molina o Ignacio Martínez de Pisón.
 
   Entre las revistas literarias y culturales destacan El Urogallo, Leer, El paseante, Qué leer -más popular-, Camp de l'Arpa, El viejo topo, Los cuadernos del Norte, Quimera... y los suplementos literarios de muchos periódicos: ABC Cultural, El Cultural, Babelia protegen a sus autores consagrados.

 

   El año 1992 pudo haber significado mucho tras el Quinto Centenario y la Exposición Internacional de Sevilla. Apenas quedan huellas literarias de ambos eventos.
 
    24.-  El hecho es que, desde los 80, los escritores españoles se han abierto a nuevas fuentes y a nuevas lenguas y culturas, superando los estrechos marcos de la tradición española, rica pero insuficiente.
 
    25.-  Parte de la literatura abandona su carga experimental para ensayar formas más lúdicas: la novela de intriga (negra, policiaca o de aventuras), la novela generacional, la novela intimista (a veces, rosa o erótica), la novela histórica, la novela prolongadora del realismo, la novela metaliteraria o la novela estilista -experimentales las dos últimas- encuentran a la sociedad preparada para acogerlas.
 
    26.-  Esta sociedad lectora y escritora ha incrementado notablemente la proporción de mujeres sobre la de varones, con autoras que se encuentran reflejadas en las páginas correspondientes.

Relatos eróticos

 

Son cuentos
Antología de
Fernando Valls
    27.-  Un rasgo no exclusivo de esta época es la contaminación de géneros: ensayo literario, novela ensayística, subliteratura, cine -a menudo imprescindible para la comprensión de algunas novelas-, comic, jazz...
 
    28.-  Asistimos a la consagración de un género antiguo como la literatura: el cuento. Su éxito va asociado a su brevedad, en el contexto de un mundo cada vez más apresurado, pero también a su encanto, debido a técnicas como la circularidad, la capacidad de ejemplificar y, especialmente, asociado a su posibilidad de sorprender, de resultar un truco de magia que debe descifrarse. Sobre él se proyectan los hallazgos de la novela: la expresión del tiempo, la angustia vital, el erotismo...

 
   La decisión de mantener un orden cronológico en estas páginas obliga a presentar al mismo autor en varias de ellas. Esto se ha realiza cuando su obra se ha adaptado a distintas etapas. Lo tratamos en una sola página si éstas pueden caracterizarse con los rasgos de una sola época.

   Recordamos que se ofrece al lector la posibilidad de conocer la literatura desde los textos y no desde características generales, que deben abstraerse de esta selección, acaso árida, de argumentos.

El mal de Montano

LA PROSA HASTA 1936:
LA PROSA DESDE 1936:

 

D.Miguel Pérez Rosado.
Doctor en Filología