EDAD DE PLATA (VI).DE LA VANGUARDIA A LA GUERRA CIVIL
 

 
I.- LAS VANGUARDIAS ESPAÑOLAS

 
    0.-  No se discute ya la existencia de una Vanguardia literaria española, pero sí sus características. Aceptamos que resulta de una adaptación de las vanguardias europeas, concretamente del futurismo (1909) y del dadaísmo (1916). Una fusión particular de estos movimientos darían lugar al Ultraísmo, desarrollado en la tercera década del siglo XX.
 
   Más problemático resulta el efecto del surrealismo o suprarrealismo (1924), claro en poesía e, incluso, en teatro, pero no tanto en prosa. Hay quien lo restringe a Cataluña y a autores como Salvador Dalí o Luis Buñuel, que destacaron, fundamentalmente, en campos distintos de la literatura.
    1.-  En Sevilla nació Rafael Cansinos-Assens (1883-1964), maestro de maestros como Jorge Luis Borges. Su ascendencia judaica no está probada, en parte por la confusión que él mismo mantuvo a este respecto.
 
   Como traductor, vertió al castellano Las mil y una noches y la obra de Dostoievski y Goethe. La derrota de la República lo sume en un exilio interior hasta su muerte, en Madrid.
 
   Su primera obra importante será El candelabro de los siete brazos (1914), colección de prosas poéticas que subliman, al estilo de los libros bíblicos sapienciales, el mundo de la bohemia. Se ordenan en secciones encabezadas por letras del alfabeto hebreo; tratan la tristeza y amargura de Los hombres maduros, elogian el mundo nocturno en Los Psalmos de la noche, las mujeres de La casa del placer, los amigos en El Diván de los poetas, el amanecer en Las hogueras de mirto y adulan al propio autor en Cantos a mi corazón, que recuerda a sus padres. Resalta el tono semita del libro, mezcla de hedonismo -básicamente venéreo- y dolor, propio del Eclesiastés.

Cubierta de
La novia escamoteada

El movimiento V.P.
   Cansinos-Assens dejó apuntes críticos, como La nueva literatura (1917-27). De sus novelas destaca La huelga de los poetas (1921) y, especialmente, El movimiento V.P. (1922), caricatura del ultraísmo y la vanguardia española. Unas extensas memorias se titularon La novela de un literato (1982-85).
 
   Cultivó la novela erótica breve, como Mi amiga Maruja (1924), prostituta consumida.
 
   Otros autores de este género fueron Emilio Carrere, Hoyos y Vinent, Joaquín Belda, Luis León o José María Carretero, "El caballero audaz".

Cubierta de
una novela de Luis León

Corpus Barga
    2.-  El madrileño Andrés García de la Barga y Gomez de la Serna, fue conocido como Corpus Barga (1887-1975), periodista ácrata e inquieto, mal adaptado a su realidad. Inicia su carrera literaria con La vida rota (1910); en 1914 se establece en París.
 
   Apocalipsis o el amigo del hombre (1923) narra la alucinación de un astrónomo que, al volver a la realidad, acepta el adulterio de su esposa.
 
   Pasión y muerte o Mary y los Altos Hornos -Revista de Occidente, 11 (1926)- narraba la extraña historia de Mary, muerta por amparar a cierto jugador, sobrino del primer marido de su aparentemente difunta hermana. El segundo marido muere, intentando asesinar al jugador, ciego de celos. Esta obra difícil criticaba el matrimonio como institución burguesa.
   Tras la Guerra Civil, marcha a Francia y, en 1948, a Lima, para dirigir la escuela de periodismo. Publica Hechizo de la triste marquesa (1968) con el título de Baraja de los desatinos (1968, 1971 y 1987).
 
   A sus muchos cuentos añadimos sus memorias en cuatro volúmenes: Los pasos contados: Mi familia. El mundo de mi infancia (1963), Puerilidades burguesas (1965), Las Delicias (Crónica madrileña de hacia 1906) (1967) y Los galgos verdugos (1973).


RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA (1888-1963)
    3.-  El madrileño Ramón Gómez de la Serna fue Ramón por antonomasia. Su figura aislada casi ejemplifica toda la vanguardia española.
 
   Tras publicar Entrando en fuego (1905) y Morbideces (1908), funda la revista Prometeo, donde aparecen escritos (1908-1912), como la traducción del manifiesto futurista de Marinetti (1909). Utiliza el seudónimo de Tristán. Este año pronuncia su conferencia El concepto de la nueva literatura.
 
   Aforismos próximos a los de sus prosas anteriores se publican como Greguerías (1914), escritas desde 1910. Las define como

metáfora + humor = greguería.

y buscan relaciones sorprendentes entre las cosas. Entre 15.000 y 20.000 greguerías aparecen hasta 1961. Pese a su popularidad, no desplazaron su novelística.

Ramón visto por E. Segura

El Doctor Inverosímil
   Pese a su inicial desinterés por la novela, Ramón publica dos versiones de El Doctor Inverosímil (1914 y 1921), mezcla de médico y de investigador, que explica las enfermedades de sus pacientes: unos guantes viejos, unas barbas, un bacilo del suicidio, un traje escocés... o reflexiona sobre microbios, gráficas, baños de alba, o la dama Adrenalina. Un epílogo de 1941 presenta al doctor Vivar -Inverosímil- denunciando unas antipáticas estatuas que dañan a su paciente. La apariencia infantil -o naïf- de estos relatos no los alivia de la constante presencia de la muerte.
   El Rastro (1914 y 1931) se compone de breves cuadros sobre este mercadillo madrileño: personajes, vendedores, ambientes, objetos... Incluye un breve relato: La abandonada en el Rastro, de Renée, a quien su marido abandona entre objetos casi mágicos para marchar con un desdoblamiento de ella misma. La edición de 1931 se aumenta con "Algunos paseos epílogales", reflexiones ingeniosas próximas a la Greguería, y "Ex-libris".
 
   Desde 1915 su nombre se asoció al de Pombo, café madrileño de la calle Carretas, donde celebraba su tertulia de los sábados. Sus anécdotas se recogen en Pombo (1918) y La sagrada cripta de Pombo (1924).

El rastro (2ªed., 1931)

La viuda blanca y negra
   En un mismo año aparecen tres libros: El circo, Senos y una nueva edición de Greguerías (1917).
 
   Con La viuda blanca y negra (1921) encontramos una novela estructurada: en un funeral conoce Rodrigo a la viuda Cristina. Sospecha que su marido vive y teme una infidelidad. En un viaje a París siente al difunto marido y en Madrid, ella le comunica la muerte de éste, con quien nunca dejó de verse. Al abandonarla, Rodrigo se siente muerto, porque Cristina es ahora viuda de otro hombre vivo.
 
   La novela presenta la viuda, figura obsesiva para Ramón, y une temas recurrentes: el erotismo y la muerte.
   El Gran Hotel (1922) presenta al abogado Quevedo en un hotel de Ginebra, distraído con amores frívolos, menúes exquisitos y amistades curiosas. La vida es un hotel: la princesa Olimpia lo atrae pero el fin de dos antiguos amores lo hace volver a Madrid y terminar su idilio.
 
   En El incongruente (1922) se dispara lo absurdo: el infeliz Gustavo fracasa con las mujeres, compra una motocicleta y recibe una herencia con la que viaja a París. En Madrid, ve una película de la que él mismo es protagonista. La heroína es su compañera de butaca. Irritan al público besándose en la realidad igual que en la película; abandonan la sala para contraer matrimonio y terminar con su incongruencia vital.

El incongruente

El chalet de las rosas (Valencia, 1923)
   El chalet de las rosas (1923) recuerda el género policiaco: en su chalet de Ciudad Lineal -afueras de Madrid-, Roberto Gascón asesina cariñosamente a sus compañeras. Cuando descubre que una de ellas, Dorotea, hubiera heredado una fortuna, hace que Amanda la suplante. En París conoce a una atractiva secuestrada. Amanda, despechada, denuncia a Roberto. En Madrid la justicia lo condena, indiferente al afecto dedicado a sus víctimas, que escapaban así a infinitas penalidades y conocían el amor verdadero.
El secreto del acueducto

Cinelandia
   En El secreto del acueducto (1923) don Pablo busca huellas egipcias en el acueducto romano de Segovia. Descubre que su sobrina y esposa Rosario le es infiel con el cura don Antonio. Entonces se le revela entre las piedras el secreto del acueducto: la visión de su inventor egipcio dormido, inmortal, momificado...
 
   Cinelandia (1923) refleja un mundo fantástico, de actores que desfilan por un universo, presidido por Emerson, que potencia los "cocktails" y los divorcios y minimiza las defunciones. Jacobo Estruk convive con estos seres intermedios, que se plantean su existencia de película frente a la existencia literaria. El asesinato de Carlotta Bray provoca que la censura clausure Cinelandia y mitifique a la actriz, ocultando que ella denunció la mascarada de la vida.

El novelista

La quinta de Palmyra
   En El novelista (1923) leemos pasajes de las novelas que escribe Andrés Castilla, fundiendo ficción y realidad y dialogando con sus personajes desdoblados. Al entregar sus Obras Completas valora su función social de ofrecer nuevas interpretaciones del mundo. De nuevo Ramón se proyecta en sus novelas.
 
   La quinta de Palmyra (1923) presenta tonos líricos: Palmyra comparte su quinta portuguesa con Amando Vivar, que la abandona. Conoce otros hombres con los que no logra convivir. Su amiga Lucinda ocupará el vacío de tantos amantes torpes o egoístas. Las dos mujeres se acompañarán, devolviendo a la quinta su vida propia.

Una sinfonía portuguesa/La quinta de Palmyra

Edición mexicana de
El torero Caracho (1945)
   El torero Caracho (1926) es el madrileño Cayetano, yerno del torero Córcoles y amante de la Rosario. En sus corridas un picador salta de la plaza para picar a los transeúntes; un toro agrede a los espectadores; Caracho se bate con la espada contra Cairel o los espectadores defienden al toro contra el matador. Gorondo, sexto toro, mata a los dos rivales y muere a manos de un espontáneo.
 
   Seis falsas novelas (1927) presentan ambientes cosmopolitas: ruso, chino, tártaro, alemán, nortemaericano y negro, en La virgen pintada de rojo, historia erótica de las bodas de la virgen Luma, poseída por Bauziri tras competir con otros pretendientes.

Seis falsas novelas

El caballero del hongo gris
   La mujer de ámbar (1928) trata una historia de amor entre el español Lorenzo y la napolitana Lucía, en la patria de ésta. La familia de Lucía ha sufrido a varios españoles, pero ella y sus parientes aceptan a Lorenzo. El día de su boda, Lucía se suicida, desconcertada, al ver que para ella no se cumple la maldición familiar.
 
   El caballero del hongo gris (1928) presenta a Leonardo, absurdo y disparatado hombre de negocios, sin escrúpulos, que gana dinero en compañía de atractivas mujeres sin que dejen huella en su vida. En Roma y bajo el nombre de Federico Falces, reta a otro caballero de hongo gris que acaba con su vida. El capítulo XXIX explica: "La velocidad ha creado otra moral".
   En 1931, durante unas conferencias en Buenos Aires, Ramón conoce a Luisa Sofovich, con quien se casará. Este mismo año publica Ismos (1931), sobre las vanguardias de su tiempo.
 
   Automoribundia (1948) es el título que dio a sus memorias: sus peripecias infantiles, sus intimidades familiares, sus primeros pasos literarios, sus amistades, como Bartolozzi, Corpus Barga, y su propio padre. Recuerda su torreón -palacio de marfil- en la calle Velázquez, sus viajes y sus bromas.
 
   Ramón vivió lejos de la política y la sociedad de su época. Sembró su vida de escritos -dispersos hasta la edición de Obra completa por Círculo de lectores- sobre lo contradictorio y lo inconsistente de la vida, de los objetos vacíos, del erotismo y de la muerte, con tonos de literatura inglesa victoriana. Por la curiosa técnica de sus novelas se recuerdan como novelas de la nebulosa.

Automoribundia

Benjamín Jarnés en 1922
    4.-  Benjamín Jarnés (1888-1949) nació en Codo (Zaragoza) y participó en la vanguardia de su época. En 1908 dejó el Seminario para iniciar la carrera militar.
 
   Su primer libro, Mosén Pedro (1924), retrata a su hermano mayor. El profesor inútil (1926 y 1934) es una serie simbólica de experiencias erótico-estéticas. Sigue El convidado de papel (1928 y 1935), defensa de lo vital, frente a la represión educativa. Finalmente, Paula y Paulita (1929) es una historia erótica, cuyo prólogo presenta la obra de arte sin realizar, en su punto cero.
 
   Locura y muerte de Nadie (1929) trata el intento de Juan Sánchez por ser, más allá de la muchedumbre que lo anonada, con claras reminiscencias de Unamuno.
 
   Salón de estío (1929) recopila sus relatos.
   Viviana y Merlín (1930), reivindica esta figura femenina desprestigiada por Tennyson: Viviana, juglaresca (sic), pretende conquistar el cerebro de Camelot: Merlín, que vive ajeno a la realidad, entre obras de Plotino. Viviana relata historias bíblicas o fantásticas y vence la resistencia de Merlín, que ayudará en la cueva de Montesinos, al caballero de La Mancha, ganándolo para el mundo, tras convertirse en estatuas de piedra viva. Las moralidades de la obra aclaran que Viviana es la gracia y Merlín la ciencia; juntos lograrán el equilibrio y el amor.
 
   Aparecen Teoría del zumbel (1930), alegoría teológica, y Lo rojo y lo azul (1932), recuerdo de Sthendal.
 
   Benjamín escribió numerosas biografías. Durante la Guerra defendió la República y se exilió a México. Publica La novia del viento (1940). Volvió a España, enfermo, en 1948 -año en que publica Eufrosina o la gracia (1948)- para fallecer al año siguiente.

Segunda edición de
Viviana y Merlín
Espasa-Calpe (1936)

Ocnos. Edición
conmemorativa del centenario de su autor
    5.-  De muchos poetas conservamos obras en prosa: Pedro Salinas (1891-1951) publica Víspera del gozo (1926), escenas sin hilo argumental claro, y La bomba increíble (1950).
   De capital importancia es su labor docente en Estados Unidos, proyectada en ensayos como El defensor o Literatura española. Siglo XX.
 
   El ejemplo de poema en prosa, iniciado por Juan Ramón, tendrá un brillante seguidor en Luis Cernuda (1902-1962). Cuidadosamente reelaborados, Ocnos (1942, 1949 y 1963) y Variaciones sobre tema mexicano (1952) desarrollan las reflexiones e imágenes de su poesía. También es autor de relatos breves.
 
   Poesía y literatura I y II (1960) recoge estudios sobre modelos literarios: poesía metafísica inglesa, Bécquer, Goethe, Hölderlin, Yeats, Valle-Inclán, Dashiell Hammett...
   Juan Larrea (1895-1980) publicó ensayos como Rendición de espíritu (1943) o Razón de ser (1956). Unas notas tomadas entre 1926 y 1932 tardaron más de cincuenta años en publicarse: Orbe (1990), parece el título elegido por el autor. Contiene reflexiones heterogéneas: desde el diario personal hasta consideraciones de estética o metafísica que lo sitúan al nivel de Fernando Pessoa.
 
   Antonio Espina (1894-1972) escribió Pájaro Pinto (1926), sátira de un mundo mecanizado y de los amores de Xelfa. Destacó como crítico de cine.
   El madrileño Antonio de Obregón (1910-) publica Hermes en la vía pública (1934), fusión del dios con el hombre de negocios.
   Semejantes en sus planteamientos serán Juan José Domenchina (1898-1959), autor de La túnica de Neso (1930); Mauricio Bacarisse (1895-1931), que desarrolla el tema de la mujer sin complejos en Los amores de Agliberto y Celedonia; Felipe Ximénez de Sandoval, con Tres mujeres más Equis (1930); Samuel Ros (1905-1945) y su novela El ventrílocuo y la muda (1929); el mexicano Jaime Torres Bodet; Juan Chabás (Denia, 1900-1954), autor de Sin velas, desvelada (1927), etc.

Orbe (1990)

Equipo inicial de La Gaceta Literaria
    6.-  El madrileño Ernesto Giménez Caballero (1899-1988) comenzó su carrera literaria con las Notas marruecas de un soldado (1923), sobre el desastre de Annual. Carteles (1927) y Yo, inspector de alcantarillas (1928) -éste último con referencias expresas al surrealismo- consolidan la vanguardia en España. Obras posteriores fueron Julepe de menta (1929), con una visión futurista de Castilla, Genio de España (1932) y El Belén de Salzillo (1934).
   Funda con Guillermo de Torre La Gaceta Literaria (1927).
 
   Guillermo de Torre (1900-1972) redactó el Manifiesto vertical ultraísta en 1920 y Literaturas españolas de Vanguardia (1925), texto reelaborado a lo largo de su vida, en que relaciona la Vanguardia española con la europea. Murió en Buenos Aires.
 
   Otro teórico de la nueva literatura fue el ovetense Fernando Vela (1888-1966), autor de El arte al cubo (1927), que incluye alusiones al cine.
 

Literaturas españolas de Vanguardia (1925)

Max Aub
    7.-  Max Aub (1902-1972) ensaya una primera narración vanguardista: Fábula verde (1932), historia de Margarita Claudia, obsesionada con las verduras y frutas. Ignora el amor del horticultor Gabriel Chabrier, pero una serpiente y diversas frutas celebran el nacimiento de un niño.
 
   A similares características responde Geografía (1929). Antes de la guerra aparece Luis Álvarez Petreña (1934), proceso amoroso en forma epistolar.

Fábula verde (1932)

¡Espérame en Siberia, vida mía!
    8.-  Jardiel Poncela (1901-1952) fue autor de novelas de escasa trama argumental, como El plano astral (1922) o Amor se escribe sin hache (1929), sobre las aventuras eróticas de Sylvia Brums, que se prolonga en ¡Espérame en Siberia, vida mía! (1930). El personaje de Sylvia Brums reaparece en Pero...¿hubo alguna vez once mil vírgenes (1931). Más ambiciosa resulta La Tournée de Dios (1932), visita del Creador a la Tierra, que recuerda las páginas de Wenceslao Fernández Flórez.
 
   Junto al nombre de Jardiel, se halla el de Edgar Neville (1898-1967), autor de Don Clorato de Potasa (1929) y de relatos incluidos en Eva y Adán (1929).
 
   Cerca de los años treinta, las huellas del surrealismo se centran en un núcleo catalán encabezado por Luis Buñuel (1900-1983) o Salvador Dalí (1904-1989), al que podríamos añadir otros nombres:
    9.-  Nació en Granada Francisco Ayala (1906), vanguardista en sus primeros escritos como El boxeador y un ángel (1929), colección de seis relatos. Presenta un boxeador blanco, que, ayudado por un ángel, vence a su rival negro. Relatos como Hora muerta son una mera acumulación de objetos y escenas.
 
   Menos irracionales son Cazador en el alba (1930) -de cómo el soldado Antonio Arenas conoce entre prostitutas a Aurora, cuyo hermano lo inicia en el boxeo. Despierta estremecido junto a su novia- o Erika ante el invierno (1930) -enigmática muchacha desencantada por dejar de ser niña, entre el recuerdo de su amigo Hermann, los ecos de muerte del niño Friaul y una dramática caída en Navidad, en compañía de sus hermanos.
 
 
II.- LA PROSA COMPROMETIDA DE LA II REPÚBLICA (1931-1936)

 

Antonio Machado, Gregorio Marañón, Ortega y Pérez de Ayala, en un mitin a favor de la República
   A finales de los años veinte una literatura humanizada y políticamente comprometida, triunfa con la proclamación de la II República.
 
    10.-  José Díaz Fernández (1898-1941), nació en Salamanca, orientó por nuevos caminos a la vanguardia española, proyectándola hacia la literatura de avanzada y luchó en Marruecos, como refleja en su primera novela, El blocao (1928).
   La venus mecánica (1929) es una novela social: Víctor, bohemio entre prostitutas y cabareteras, se enamora de Obdulia, que lo abandona, creyéndolo infiel. Para evitar la prostitución, Obdulia se entrega a un propietario de minas, de quien rechaza un hijo. En Madrid, reconciliada con Víctor, da a luz un niño nacido del amor. Tras una huelga, la policía encarcela a Víctor, mientras su hijo muere. La pareja proyecta su venganza.
 
   La novela no carece de rasgos vanguardistas y pasajes de gran lirismo. Su autor la inició en la Cárcel Modelo, para concluirla, exiliado, en Lisboa.

José Díaz Fernández

El nuevo romanticismo
   La obra capital de Díaz Fernández anuncia una nueva literatura de compromiso: El nuevo romanticismo (1930) defiende el valor revolucionario del Romanticismo, basado en el amor y la fraternidad, y denuncia lo reaccionario y decadente de la vanguardia.
 
   José Díaz murió en Toulouse a los cuarenta y tres años.
 
    11.-  Díaz Fernández fundó con Joaquín Arderíus (1890-1969) la revista Nueva España (1930). Arderíus escribe sus primeras novelas sociales desde 1915, pero sus mejores logros llegan a partir de 1930: El comedor de la pensión Venecia (1930), Lumpenproletariado (1931), Campesinos (1933), etc., reflejando las miserias del mundo obrero.
 
    12.-  César Muñoz Arconada (1898-1964) nació en Palencia. Fue redactor jefe de La Gaceta Literaria hasta 1929. Dirige las ediciones Ulises y publica novelas.
   La turbina (1930) narra la muerte de Antonio Rufar -montador de una turbina que proporcionará luz al pueblo de Hinestrillas- a manos del oscurantista Cachán, que se opone a su labor. Cachán no acepta que su hija, embarazada de Antonio, se case con él.
 
   Publica las novelas Los pobres contra los ricos (1933) y Reparto de tierras (1934) antes de emigrar a la Unión Soviética, donde falleció a los sesenta y seis años.
 
   A esta promoción pertenecen Manuel Benavides (1895-1947), Ángel Samblancat, Ciges Aparicio o Andrés Carranque de Ríos (1902-1936), autor, éste último, de Cinematógrafo (1936), novela en cuatro series de escenas, acerca de la explotación que rodea ese mundo de sueños que es el cine.
    13.-  Rosa Chacel (1898-1994) nació en Valladolid.
   Su primera aportación a la prosa vanguardista fue Estación. Ida y vuelta (1930), difícil narración, seguidora de las teorías de Ortega sobre la deshumanización del arte: intuimos las reflexiones de un joven, fracasado en sus estudios, que acepta un "destinejo" tras sus relaciones con una joven, conocida de Julia, acaso comunista y acaso madre de un niño. El narrador marcha a París, conoce el nacimiento de su hijo y vuelve desencantado, imaginando secuencias...
 
   El tono deshumanizado transmite experiencias personales: crisis intelectuales y desahogos por medio de la escritura.
 
   Rosa Chacel visita Berlín en 1933 y se exilia a París al final de la Guerra Civil. Volvió a España en 1974.

Rosa Chacel
    14.-  En Logroño nace María Teresa León (1904). Sus nueve relatos de Rosa-Fría patinadora de la Luna (1934) suponen un ensayo en el relato infantil o dadaísta.

María Teresa León (1930)
   Publica Cuentos de la España actual (1936), colección de relatos breves de propaganda comunista, animados de proletarios: una mujer acompaña a su marido en la lucha, un sereno adquiere conciencia por el ejemplo de sus semejantes, unos niños rechazan su educación religiosa... Una estrella roja narra la muerte de una niña proletaria y da título a un volumen de relatos con cuentos de Morirás lejos (1942), donde lo político se suaviza por la distancia y la derrota. Fábulas del tiempo amargo (1962) cierra su narrativa breve política. Recuerda su vida en Memoria de la melancolía (1970).
Dibujo de Rafael Alberti para Rosa-Fría

Celia lo que dice
    15.-  Comprometida con la infancia y aplaudida por las generaciones de posguerra fue la madrileña Encarnación Aragoneses Urquijo, más conocida como Elena Fortún (1886-1952), autora de Celia lo que dice (1932), Cuchifritín, el hermano de Celia (1935) y tantos personajes infantiles que relataban en breves capítulos su vida frente al dislocado mundo de los adultos.
 
    16.-  Discípula de Ortega fue la malagueña María Zambrano (1904-1991), profesora de filosofía, autora de Nuevo liberalismo (1930) y comprometida con Los intelectuales ante el drama de España (1937). Vivió el exilio en Cuba, Puerto Rico y Ginebra, hasta volver a España en 1984.

María Zambrano

Ramón J. Sender
    17.-  El aragonés Ramón J[osé] Sender (Huesca, 1902-1982) nació en un hogar carlista. Entusiasmado con ideales anarquistas, se establece en Madrid desde 1920. Participa en la guerra de Marruecos de 1922 a 1924 y colabora en El Sol. Primo de Rivera lo recluye en la Cárcel Modelo de Madrid, en 1927. Dos años después militaba en la C.N.T.
   Publica Imán (1930), a caballo entre la novela y el reportaje, basado en su experiencia marroquí: el periodista Antonio presenta a Viance, Imán de las desgracias, que ha sufrido hasta haber olvidado su nombre y renunciado a vivir. Sobrevive, desde el campamento de R., al desastre de Annual, donde se ha suicidado el General S[ilvestre]. Llega a Melilla, y, curado, evita regresar a África. Desde Málaga vuelve a su pueblo, Urbiés, ahora sepultado por un pantano. Un grupo de obreros y una prostituta se burlan de él y de su insignia militar.
 
   O.P. (Orden Público) (1931) y Siete domingos rojos (1932) reflejan su militancia anarquista.

Imán

Cubierta de Míster Witt en el cantón
   Con Míster Witt en el cantón (1936) logra Sender el Premio Nacional de Literatura de 1935 y la fama. Narra los sucesos murcianos de 1873 y sirve a su autor como tema de reflexión sobre las revoluciones: ante el fracaso de la cartagenera, conocemos la simpatía y compasión de nuestro aragonés por sus héroes.
 
   Míster Witt es un ingeniero inglés, casado con Milagritos, a la que considera salvaje y espontánea. La familia de ésta conoció héroes, como Froilán Carvajal, fusilado en 1869 ante la pusilanimidad del inglés. Mr. Witt se siente avergonzado ante el entusiasmo de Milagritos por los federales. Ella luchará junto al héroe Colau. Pese a sus razonables celos, Mr. Witt marcha con su esposa a Madrid, cuando la causa federal ha fracasado.
 
   Es ejemplar la documentación de Sender para su obra. Manejó El Cantón Murciano (1932) de Antonio Puig Campillo, con otros documentos históricos y periodísticos.
   Vive en la Guerra la experiencia del fusilamiento de su hermano Manuel, y la aún más dura del de su esposa, Amparo. Apoya en Estados Unidos la causa republicana y se exilia allí al final de la contienda; logró la nacionalidad norteamericana.

Juan de Mairena en El Sol
    18.-  Poco antes de estallar la Guerra aparece la última gran obra de Antonio Machado, publicada por Diario de Madrid (1934-35) y El Sol (1935): Juan de Mairena (1934-36), publicada en libro este último año. Su autor, alejado del mundo editorial, publica en cincuenta capítulos, una miscelánea de pensamientos o "lecciones" de un profesor tan apócrifo como Abel Martín. Sin orden aparente, estas sentencias, tratan temas políticos, religiosos, literarios y filosóficos con desenfado y espíritu crítico. Juan de Mairena propone la duda constructiva, la necesidad de pensar por uno mismo, la capacidad de enfocar problemas desde diferentes perspectivas y, especialmente, el sentido del humor ante la vida.
Juan de Mairena
   La prosa de Machado se completa con otra miscelánea póstuma: Los complementarios, cuadernos manuscritos con fragmentos de pensamientos, relatos, poemas...


III.- LA GUERRA CIVIL (1936-1939)


   El fin de la Edad de Plata llega con la guerra civil, enfrentamiento traumático entre los bandos comprometidos. Era de esperar que el bando vencedor impusiera su visión de los hechos.
 
    19.-  En el bando republicano interesan dos revistas: El mono azul, vinculada a Rafael Alberti, y Hora de España, de sorprendente calidad.
 
   Algunas voces republicanas resuenan en España, como la de José Herrera Petere (1909-1977), nacido en Guadalajara, afiliado al Partido Comunista y autor de Cumbres de Extremadura. Novela de guerrilleros (1938), sobre la resistencia de una zona ya tomada por los franquistas.
 
   Pese a títulos como Contraataque (1938) de Ramón J. Sender, y Valor y miedo (1938) del aún casi desconocido Arturo Barea, la novela republicana verá sus mejores testimonios en el exilio, firmados por Max Aub, Francisco Ayala o el propio Sender.

Hora de España

Agustín de Foxá
    En la zona franquista las tres revistas capitales serían Jerarquía (1936-38), relacionada con Falange; Vértice y Destino.
 
   20.- Agustín de Foxá (1903-1969), conde de Foxá y diplomático desde 1930, escribió poesía, teatro y novela.
 
   Madrid de Corte a Cheka (1938), se consideró el intento de reconstruir unos Episodios Nacionales galdosianos.
 
   Su primera parte, Flores de Lis describe, con ecos de Valle-Inclán o del padre Coloma e innegable gracia en sus caricaturas, los últimos años de la aristocracia monárquica y la rebelión estudiantil republicana. Presenta al revolucionario José Félix Carrillo, enfrentado a su padre y deprimido por la traición amorosa de su novia, Pilar Ribera, casada con Miguel Solís.
   En Himno de Riego conocemos una II República chabacana y exaltada, hervidero de intelectuales y tumultos callejeros. J. Félix se siente atraído por Falange Española -pese a sus enfrentamientos con los socialistas- hasta militar en sus filas. Reanuda sus relaciones con Pilar, ante las infidelidades de su marido. Gana las elecciones Gil Robles. El Teniente Ángel Moreno colabora en el asesinato de Calvo Sotelo.
   La tercera y última parte, La hoz y el martillo, se abre con la decisión republicana de armar al pueblo: los milicianos siembran el terror, asesinando indiscriminadamente. J. Félix se salva y rescata inocentes -Miguel Solís entre ellos- en aventuras poco verosímiles. Huye a Francia con Pilar y Celia, novia de su amigo, Joaquín Mora, gracias a la miliciana rusa Sonnia Chercoff. Tras la resistencia del Alcázar de Toledo, José Félix luchará en Madrid por su liberación definitiva, el II año triunfal.
 
   Pese a su parcialidad y a una tercera parte propia de un tebeo de aventuras, la novela tiene un valor literario indiscutible por su estilo, claro y directo, y por su ambientación y capacidad de reflejar una época.

   Muchos nombres de estos años pertenecen a la narrativa de posguerra, como el de Rafael García Serrano, autor de Eugenio o Proclamación de la primavera (1938).

Madrid de Corte a Cheka

 

D.Miguel Pérez Rosado.
Doctor en Filología