EDAD DE PLATA (I): FIN DE SIGLO. UNAMUNO Y EL REGENERACIONISMO
 

 

Joaquín Costa
por J.J.Garate

    0.-  El krausismo decimonónico renovó la preocupación por España. Un artículo de Gumersindo de Azcárate (1875) sugería que España había olvidado su tradición a fines del siglo XVI.
 
    1.-  El aragonés Joaquín Costa (1846-1911) estimuló el Regeneracionismo del siglo XX. Su Colectivismo agrario (1898), sistema intermedio entre la propiedad privada y el comunismo, analizaba la literatura española sobre economía agrícola.
 
   Oligarquía y caciquismo (1901), memoria sobre el fracaso revolucionario de 1868, denunciaba la sumisión de España a una oligarquía degenerada. La clase intelectual se desentiende. La renovación de España exige una revisión del liberalismo, su europeización, educación, control de precios, vías de comunicación, legislación social, y, sobre todo, una reforma agraria.
 
   Costa conoció la tradición española: su Introducción a un tratado de política sacado textualmente de los refraneros, romanceros y gestas de la Península. La poesía popular española y mitología celto-hispana (1881) defiende la creación poética individual frente al anonimato "popular" . Tutela de pueblos en la historia (1911) ataca los aforismos gnómicos semitas por dificultar la lectura de tratados políticos cristianos.
 
   Crisis política de España (1914) recordaba su frase de hacia 1898: "doble llave al sepulcro del Cid", que rechazaba una catastrófica expansión militar española para iniciar una etapa de civismo y regeneración nacional.
 
   Dejó novelas manuscritas, como Justo de Valdediós o Último día del paganismo y primero de... lo mismo.


Ramón y Cajal
por R. Madrazo
    2.-  De esta preocupación nacional participó el navarro Santiago Ramón y Cajal (1852-1934), Premio Nobel de Medicina en 1906.
 
   Aparte de sus escritos médicos, como el Manual de histología normal (1897) o sus investigaciones sobre neurología, interesan los biográficos, desde Infancia y Juventud, que concluye con su matrimonio, hasta El mundo visto a los ochenta años.
 
   Sus cinco Cuentos de vacaciones se consideran morales: A secreto agravio, secreta venganza actualiza la comedia calderoniana: el doctor Max v. Forschung descubre que su joven esposa Emma le es infiel con su ayudante Mosser. Inocula a éste bacilos de tuberculosis, que transmite a Emma. Muerto Mosser, Max salva a su esposa; con senilina disminuye su juventud y el riesgo de infidelidad.
   Más leída fue La casa maldita, historia de Julián, arruinado antes de casarse con su prima Inés. Compra una casa maldita y explica racionalmente las muertes que han ocurrido: paludismo, etc. Sus experiencias fotográficas parecen obra de espíritus paranormales, pero Julián desmiente las supersticiones. Aludía a una España supersticiosa, no regenerada.
 
   Sus Charlas de café recogen once capítulos de pensamientos satíricos ordenados por temas.

Retrato anónimo de
Ángel Ganivet
    3.-  Maestro de generaciones posteriores fue el granadino Ángel Ganivet (1865-1898), lúcido estudiante, nacido de una familia de panaderos. Durante el curso 1889-90 trató en Madrid a Unamuno y contrajo una enfermedad mortal. Inicia su carrera diplomática (1892) en Amberes y Helsinki, con su amante Amelia Roldán, de quien tuvo varios hijos. Murió arrojándose al río Dwina.
 
   Su primera novela, La conquista del reino de Maya (1897) muestra a Pío García del Cid, explorador en África, cerca de Ruanda. A lomos de un hipopótamo, se hace pasar por el prócer Arimi y organiza el reino de los Mayas.

Dibujo irónico sobre los
trabajos de Pío Cid

Dibujo irónico de los
trabajos de Pío Cid
   Parodia utopías y critica el imperialismo europeo: Pío Cid mejora las costumbres africanas: introduce moneda, agua corriente, higiene, leyes, propiedad privada, funcionarios públicos, alcohol, alumbrado público... Somete las tribus levantiscas, en defensa del rey Mujanda. Moribundo, confiesa a un misionero la fe en sus propias reformas. En España redacta sus memorias.
 
   Aunque Ganivet conoce España, no satirizó su política en esta novela, que apunta generalidades del imperialismo.
 
   El taumaturgo Pío Cid consolida, en primera persona, un mundo propio en África, con humor y autocrítica.
   Los trabajos del infatigable creador Pío Cid (1898), residente en Madrid, serán seis: imparte clases, viviendo en una pensión a cuya dueña salvó de la ruina y cuyos compañeros aplauden sus genialidades; mantiene a seis mujeres -entre ellas a Martina, su esposa oficial-; forma a un poeta y trabaja de traductor y periodista. En un cuarto trabajo es diputado en Granada, venciendo el caciquismo y el pucherazo y criticando la justicia penal por la reforma de España. Participa en temas literarios -la novela inserta ejemplos- y socorre a una indigente. Concluye en el sexto trabajo, como preceptor de Jaime, hijo de la duquesa de Almadura, cuya frivolidad vence con sus lecciones sobre el amor. Vivirá feliz con Martina.
Los trabajos del infatigable creador Pío Cid

Idearium Español
   Su Idearium Español (1898) se redactó hacia 1896. En tres partes analiza la situación de España, entendida desde su condición neoestoica, heredera de Séneca, y del cristianismo. Elemento decisivo será la presencia árabe, con un componente místico. La condición peninsular de España la convierte en un país beligerante que se buscará a sí mismo de espaldas a Europa, pues es más afín a África. El español es anárquico. Desea leer "Este español está autorizado para hacer lo que le dé la gana": desconfía de la justicia y es asistemático, improvisador y quijotista.
 
   La segunda parte repasa nuestra historia: en la colonización americana actuamos de buena fe, con desgaste moral y económico, que impidió cumplir el Testamento de Isabel la Católica: dominar África.
 
   Una breve tercera parte señala la abulia como problema y la decadencia por exceso de acción; justifica el Idearium como intento de restaurar la vida espiritual de España.
   La correspondencia con Miguel de Unamuno por esta obra apareció en El defensor de Granada (1898) y se publicó como El porvenir de España (1912).
 
   Otros artículos aparecieron en Cartas finlandesas y Hombres del Norte.

Historia de España (1900)
por Rafael Altamira
    5.-  La obra más brillante del Regeneracionismo de fin de siglo iba firmada por el alicantino Rafael Altamira (1866-1951): la Psicología del pueblo español (1902), en seis capítulos.
 
   Trata el patriotismo como concepto espiritual, natural en los pueblos. En España existe desde Ginés de Sepúlveda, Quevedo, Feijoo, Masdeu, hasta el aragonés Lucas Mallada (1841-1921), cuya obra, Los males de la Patria y la futura revolución española (1890) desaprueba. Menciona defectos en el Idearium español de Ganivet. Trata la hispanofobia francesa como grave mal, atenuado por la hispanofilia alemana. Defiende la actuación española en América y cree que la reputación de aquella ha mejorado, pese a desinteresarse aún de sus propios asuntos.

Rafael Altamira
   Su cuarto capítulo trata el presente: rechaza el pesimismo de Ricardo Macías Picavea (1847-1899) en El problema nacional, que propone una dictadura; simpatiza con Forner y con Joaquín Costa. Distingue la vida nacional de su política, poco ejemplar. Resume los males nacionales en 1): falta de patriotismo; 2): desprecio de lo propio; 3): ausencia de interés común; 4): falta de concepto de independencia y menosprecio de la tradición. Un quinto capítulo recuerda al cirujano de Joaquín Costa como símbolo de la confianza en sí mismo del pueblo español, con sus vicios y virtudes. La educación solucionaría problemas: si las Universidades difundieran el saber en cada centro y clase social -aplaude a Concepción Arenal-, despertaría inquietudes. Pide carta blanca para la escuela que creará una "noble pasión por engrandecer la tierra donde uno ha nacido", en frase de Lucas Mallada, con el esfuerzo de que es capaz el español.
 
   Aspectos parecidos sobre España leeremos en el castellonense José María Salaverría (1873-1940), autor de Vieja España (1907).
 
 
 
MIGUEL DE UNAMUNO (1864-1936)

 

Unamuno, por Juan Echevarría
    5.0.-  Nació en Bilbao el 29 de Septiembre y perdió a su padre en 1870. Estudia Filosofía y Letras y lee su tesis doctoral, Crítica del problema sobre el origen y prehistoria de la raza vasca. En 1891 contrae matrimonio con Concha Lizárraga, "su costumbre", y gana la Cátedra de Griego en la Universidad de Salamanca. Ingresa en 1894 en el Partido Socialista, pero se distancia de la ortodoxia marxista y sufre una crisis religiosa hacia 1897. En 1900 fue Rector de la Universidad de Salamanca.
 
    5.1.-  En 1902 escribe un prólogo para En torno al casticismo (1895), cinco ensayos aparecidos entre Febrero y Junio en La España Moderna. Este prólogo valora la obra de Rafael Altamira y Ganivet, junto a otras como Hampa, de Rafael Salillas, sobre la picaresca española.
 
   La tradición eterna, primero de sus artículos, define la intrahistoria como tradición eterna española, cuya identidad moderna parte de 1808.
   En La casta histórica castellana considera a Castilla núcleo de España, por un pacto social. Castilla, de contrastes violentos, con campesinos secos, taciturnos y enemigos de lo artificioso, vive su intrahistoria.
   El espíritu castellano encuentra en la literatura un personaje de contrastes y disociaciones: don Quijote/Sancho; Pablos el Buscón/Marco Bruto: personajes de una pieza, fríos de puro convencionales o intelectuales. El español es un guerrero, preocupado por el botín, de voluntad férrea, esencial y poco erótico, enemigo de las jerarquías sociales, preocupado por el qué dirán y el honor y agresivo en su religiosidad. Muchos defectos -el sueño como actitud vital- se ejemplifican en la obra de Calderón.
 
   De mística y Humanismo contrapone la cerrazón fanática, la "fe vacía" del misticismo -opuesto a la piedad italiana- con el Humanismo pacifista, amante de la naturaleza y del conocimiento. La Inquisición explica el retroceso del humanismo en el siglo XVI.

Don Quijote por Unamuno
   Sobre el marasmo actual de España presenta un español individualista e indisciplinado. Su espíritu disociativo no es apto para distintas disciplinas. La juventud queda sin impulso ni oportunidades, incomprendida y aislada. Se desprecia lo nuevo. Sólo un proceso de europeización salvará a España. La juventud y el pueblo, despreciado por los políticos, deben resolver este problema.

Carta de Unamuno a Galdós
    5.2.-  Su primera novela, Paz en la guerra (1897), trata el cerco de Bilbao de 1874, durante la guerra carlista.
 
   Ignacio, defraudado del carlismo, muere en esta guerra estúpida. Su amigo, Juan Arana, sufre en familia el asedio, el hambre, la muerte de su madre y la de su tío Miguel, alter ego de Unamuno, en Bilbao. Pachico, también carlista, cierra la obra, fundiendo en su reflexión paisaje, historia, esencia humana y nacional y la propia idea de intrahistoria.
 
   Unamuno defiende su liberalismo, casi anticarlista, y su peculiar nacionalismo, buscando una síntesis de valores disociados.
 
    5.3.-  Amor y pedagogía (1902) parte de un prólogo contra Unamuno, desdoblamiento que lleva a una prolija digresión.
    Don Avito Carrascal educa a su hijo Apolodoro en el positivismo, ajeno a la superstición religiosa y sentimental, con don Fulgencio Entrambosmares, filósofo escéptico e irracionalista, autor de aforismos. Apolodoro aprende disociaciones: hombre y mujer; forma y materia; progreso y tradición; ciencia y superstición... Un fracaso sentimental le crea un conflicto que sólo su madre comprende. Al morir su hermana Rosa, Apolodoro decide saciar su ansia de inmortalidad engendrando un hijo en la criada Petra, antes de ahorcarse.
Ilustración del Tratado de cocotología

De mi país (1903)
   La brevedad de su novela sugiere a Unamuno un epílogo para defender el arte frente a la ciencia y justificar sus personajes y su sinrazón quijotesca. Un Tratado de cocotología -arte de hacer pajaritas-, de don Fulgencio Entrambosmares, asocia figuras a caracteres geométricos. Ataca a Darwin, pues las pajaritas no surgen por evolución.
 
   Este mismo año aparece Paisajes (1902).
 
    5.4.-  Una colección de escritos sobre el País Vasco se tituló De mi país (1903). Presenta artículos, descripciones o relatos como Solitaña [1888], recuerdo de un comerciante vasco; La sangre de Aitor [1891], sátira del nacionalismo eúskaro. Recuerda a Castilla en En Alcalá de Henares [1889]. Fue célebre su relato costumbrista Un partido de pelota [1893].

Primera edición de la
Vida de don Quijote y Sancho
    5.5.-  Con el centenario del Quijote, aparece la Vida de don Quijote y Sancho (1905), comentario subjetivo de esta obra maestra.
 
   Cide Hamete Benengeli -cuyo manuscrito guarda Unamuno- rescató a Don Quijote, oficialmente presentado por el mediocre Cervantes. El héroe encarna la fe, la humildad, la constancia, la generosidad, la nobleza... en un mundo de seres pragmáticos e interesados, como el cura, el barbero, el bachiller Sansón Carrasco, la sobrina y el ama. Su ansia de inmortalidad y gloria, se concreta en Dulcinea.

Segunda edición de la
Vida de don Quijote y Sancho (1914)

Primer folio manuscrito de la
Vida de don Quijote y Sancho
   Unamuno busca la formación individual de la persona, sin olvidar el tema de España: alude a la desmoralización del país: las pasiones de sus habitantes deben desarrollarse para que la locura dé resultados prácticos. Critica la justicia y la desproporción de penas y castigos, en el episodio de los galeotes y alaba la sociedad libre de Roque Ginart. Sancho representa al pueblo, obediente y quijotizado.
 
   Don Quijote será ya para Unamuno un modelo de ideal, pasión, generosidad y entusiasmo.
 
   Una nueva actitud invade Mi religión y otros ensayos breves (1910) y el paisaje español se refleja en Por tierras de Portugal y España (1911). Polemiza en los artículos de Contra esto y aquello (1912) y publica su correspondencia con Ángel Ganivet de 1898, El porvenir de España (1912).

Folio manuscrito de la
Vida de don Quijote y Sancho

Del sentimiento trágico de la vida (1911)
    5.6.-  En La España Moderna aparecen, entre 1911 y 1912, doce artículos religiosos y filosóficos, conocidos como Del sentimiento trágico de la vida en los hombres y en los pueblos.
 
   Parte Unamuno del hombre de carne y hueso, de su afán de inmortalidad, protegido por el catolicismo. Ante el abismo del desánimo logra un amor que es dolor y compasión de un mundo personalizado: un Dios-padre antropomórfico, merced a la voluntad, engendra fe, esperanza y caridad.

Del sentimiento trágico de la vida (1912)
   Para concretarlo existen religiones y mitologías. La unamuniana es una anacefaleosis, fusión recapitulatoria: apocatástasis en que el universo, fundido, renuncie a su individualidad, salvándose como totalidad. Quien siga esto practicará el trabajo entusiasta y una guerra activa, de actitudes contemplativas. Don Quijote ejemplifica este ideario y actitud vital española de heroísmo medieval.
 
    5.7.-  Una serie de 27 cuentos aparecen con el título del primero: El espejo de la muerte (1913), donde la huella de "Clarín" transmite su humanidad.

Niebla (1914)
    5.8.-  Con Niebla (1914) inaugura el género experimental de la nivola, novela que goza de ciertas libertades.
 
   Tras un prólogo del ajedrecista Víctor Goti y un post-prólogo de Unamuno, conocemos a Augusto Pérez, mediocre pretendiente de Eugenia Domingo. Ésta vive con sus tíos -él es anarquista- y quiere a su antiguo novio, Mauricio. Augusto duda entre Eugenia y su planchadora, Rosario. Su amigo Víctor Goti explica a Augusto qué es una nivola -c.XVII-. Éste quiere casarse, pero, rechazado por Eugenia, opta por el suicidio. En Salamanca, Miguel de Unamuno, su autor, le niega esta posibilidad, ya que no encaja en su plan literario. Augusto, impotente, se siente una creación o un sueño de otro.

Niebla (1914)

Manuscrito autógrafo de Niebla (1907)
   Unamuno aparece como un Dios omnipotente, indiferente al dolor ajeno. Cuando Augusto le recuerde que también él morirá, Unamuno aniquilará su criatura. Augusto, consciente, muere en un aparente suicidio. Su autor cree resucitarlo en un sueño en que él muere a su vez. Una Oración fúnebre despide a Orfeo, entrañable perro de Augusto.
Manuscrito autógrafo de Niebla (1907)
   La nivola acercó a Unamuno a las técnicas dramáticas de Luigi Pirandello, con quien mantuvo una cordial amistad.
    5.9.-  En Abel Sánchez (1917) trata el tema de la envidia: el médico Joaquín Monegro sufre por los triunfos de su amigo, el pintor Abel Sánchez, casado con Helena, antigua novia de Joaquín. Éste reconoce su propio satanismo y el mérito de su rival. El hijo de Abel será discípulo de Joaquín, tras casarse con Joaquina, hija de Antonia, "costumbre" y apoyo del maestro. Al reprochar Abel a Joaquín su envidia, éste lo mata involuntariamente.
 
   Basándose en el Génesis y el Caín de Lord Byron, Unamuno defendió a Caín/Joaquín frente a Abel, conocedor de un éxito fácil. Planteaba la dicotomía entre ciencia y arte, la esencia de la paternidad o la aceptación de sí mismo.
 
   El uso del diálogo -monólogo en la Confesión de Joaquín- agiliza esta novela experimental, próxima al drama.

Abel Sánchez (1917)

Tres novelas ejemplares y un prólogo (1920)
    5.10.-  Tres novelas ejemplares y un prólogo (1920) -casi otra novela- plantea en éste el concepto de realismo y define la novela como fruto del sentimiento trágico de su autor.
 
   Dos madres, novela dialogada, narra los trabajos de Raquel, viuda y querida de don Juan, para casarlo con Berta y tener de ellos un hijo que considera propio. Juan acaba con su vida. Berta acepta una oferta de Raquel para vivir dignamente con su hijo.
 
   El Marqués de Lumbría presenta el matrimonio de Tristán Ibáñez y Luisa, hija del Marqués, de quienes nace el futuro Marqués de Lumbría. A la muerte de Luisa, Tristán se casa con su hermana Carolina, que presenta ahora un hijo de Tristán, anterior al matrimonio de éste con Luisa. El antiguo marqués, despojado, se hará un nuevo Caín.
   En Nada menos que todo un hombre [1916] la caprichosa Julia Yáñez se casa por conveniencia con el indiano, Alejandro Gómez. Éste, pagado de sí mismo, desdeña las dudas de su mujer y sus aparentes infidelidades, pero la encierra por loca. Fuera del manicomio, Julia comprende a su marido: lo obedece y muere. Éste la acompaña al otro mundo, abandonando a su hijo.
    5.11.-  Este mismo año La Novela Corta publica Tulio Montalbán y Julio Macedo (1920), historia del primero: un revolucionario viudo, que finge morir para asumir el nombre de Julio Macedo junto a su amada, Elvira Solórzano, sin que ella lo reconozca hasta que él se suicida. Su caso destruye a Elvira. Unamuno reelaboró esta historia en su drama Sombras de sueño (1926).
 
   Este mismo año fue Decano de la Facultad de Filosofía y Letras.

Tulio Montalbán y Julio Macedo

La tía Tula (1921)
    5.12.-  Publica La tía Tula (1920), según un viejo proyecto:
 
   Tula, hermana de Rosa, es cuñada de Ramiro, viudo tras el tercer parto de su esposa. Asume maternalmente el cuidado de los niños; rechaza a Ramiro -para no ser madrastra de sus sobrinos- y acepta los hijos que éste tenga en un nuevo matrimonio con la criada Manuela. Fallecidos los padres, Tula se reprocha no haber sido más generosa consigo misma: la abeja permaneció virgen, frente al macho zángano. Su espíritu pervive en Manuela, hija de la criada.
 
   En el Prólogo compara Unamuno a Tula con Antígona, Abisag o Santa Teresa.
 
   El 20/2/1924 Miguel Primo de Rivera cesa a nuestro autor en sus cargos de vicerrector y decano para exiliarlo a Fuerteventura. Indultado, se exilia a Francia, y vive en París y Hendaya (1925).

 
   Nuevo contacto con la problemática del país en Andanzas y visiones españolas (1922). La experiencia del destierro da lugar a los tres breves artículos De Fuerteventura a París (1924).

    5.13.-  En 1924, en París y por encargo, escribe La agonía del cristianismo (1925) traducida al francés por Jean Cassou. La versión española es de 1931. Expone las luchas -agonías- del cristianismo -culto y no doctrina- contra la letra, que petrifica. Funda el cristianismo en la virilidad, entendida como voluntad; rechaza el cristianismo social y apoya la individualidad religiosa. Admira a Pascal y a Jacinto Loyson, pero no a los jesuitas. Relaciona la agonía del cristianismo con la de España, bajo Primo de Rivera, y con la de Europa en un momento de crisis.
ABC Cultural, 12 (1992), dedicado al destierro de Unamuno; pp.14-16

 
    5.14.-  Cómo se hace una novela (1927) se tituló originalmente Comment on fait un roman. Se publicó en Mercure de France (15/5/1926) en versión francesa de Jean Cassou, con comentarios de su "traductor" -naturalmente Unamuno- añadidos en 1927 desde Hendaya:
 
   U. Jugo de la Raza es un hombre aburrido. En cierto libro lee que morirá al concluirlo. Incapaz de evitarlo, reinicia su lectura: sueña un personaje que sueña con él. Quema la novela al comprobar que lee su propia vida. Mientras, el autor intenta concluir su historia: ¿locura, enredo, enfermedad del protagonista?
 
   Sus comentarios son críticas al Dictador Primo de Rivera, al rey y al ejército que domina España. Añade reflexiones sobre la paternidad y otros temas, y un breve diario. Desprecia La Gaceta Española (1927) en que un grupo de jóvenes reconoce la poesía de Luis de Góngora.

Cubierta de San Manuel Bueno,
ilustrada por Penagos.
   En 1928 inicia su Cancionero, diario poético editado en 1953. Vuelve a España en 1930 y recupera sus cargos de Rector y Presidente del Consejo de Instrucción Pública y Diputado en Cortes por Salamanca. Queda viudo.
 
    5.15.-  Las memorias de Ángela Carballino reconstruyen la figura de San Manuel Bueno, Mártir (1931), sacerdote de la aldea de Valverde de Lucerna, entregado a sus fieles. Al llegar allí Lázaro, hermano de Ángela, el sacerdote revela su secreto: por carecer de fe fortalece la ajena. Don Manuel logra que Lázaro lo ayude, practicando la vitalidad sobre la teoría teológica. A la muerte de ambos, Ángela redacta su memoria.

Portada de San Manuel Bueno, Mártir

San Manuel visto por Penagos
    5.16.-  Su segunda edición se tituló San Manuel Bueno, Mártir y tres historias más (1933).
 
   La primera es epistolar, La novela de don Sandalio, jugador de ajedrez. El narrador juega con este ajedrecista, ajeno a la realidad, en el casino. Muere un hijo de don Sandalio, que, a su vez, muere sorprendentemente en prisión. Su yerno habla de él, pero el narrador rechaza alterar su imagen del difunto: prefiere la suya propia, incompleta: ¿será el narrador don Sandalio?

San Manuel Bueno, Mártir
y tres historias más
   Un pobre hombre rico o El sentimiento cómico de la vida narra la de Emeterio Alfonso. Éste rechaza a Rosita, que deberá casarse con el mediocre Martínez. Emeterio, insatisfecho, descubre a Clotilde, hija de ésta y ya huérfana, enamorada de Paquito. Finalmente, se casa Clotilde con Paquito y Rosita con Emeterio, que comprende la oscura finalidad de los acontecimientos. Cuando Clotilde espera un hijo, Emeterio se siente abuelo.

Diario manuscrito de
Miguel de Unamuno
   Cierra el volumen Una historia de amor: la de Liduvina y Ricardo, que, tras fugarse, descubren su desamor e ingresan en diferentes conventos. Ricardo, orador elocuente, predica en el convento de Liduvina. Llora, conociendo que sus palabras hablan del amor que aún siente por ella. Liduvina tampoco lo ha olvidado.
 
   En 1934 Unamuno se jubila de su actividad docente como Rector vitalicio de la Universidad. Una cátedra llevará su nombre y será Doctor honoris causa por la Universidad de Grenoble y la de Oxford -la última en 1936-. Azaña lo destituye como rector. Restituido, tras un incidente con Millán Astray, Franco lo arresta en su domicilio, donde muere el 31 de Diciembre de ese mismo año.
    5.17.-  La obra de Unamuno quedaría incompleta sin los cinco cuadernillos de su Diario, descubierto en 1970. Algunos fragmentos parecen redactados en el siglo XIX. Aclaran aspectos de su vida: "Debo tener cuidado de no caer en la comedia de la conversión y que mis lágrimas no sean lágrimas teatrales" e iluminan la discutida autenticidad -hipócrita significa 'actor'- de su obra: "...la voluntad de mi mente, su fuerte deseo de creer, de creer en sí, en que no se aniquila."
 
   Son muchos los cuentos y los ensayos dispersos o recopilados en volumen. A obras póstumas como Paisajes del alma (1944-51) o De esto y aquello (1950) sumamos sus libros de recuerdos y de estudios filológicos. Gran parte de su personalidad se proyectó en ellos más que en las grandes obras que hoy recordamos. Las ediciones de Obras Completas recogen reliquias de su pensamiento.
 
   Sobre Unamuno escribió José Luis Abellán: "Y si algún sentido tiene su obra es de removedor de ideas, despertador de conciencias, promovedor de pasiones y, en conclusión, el de -como le llama Ernst Robert Curtius- excitator hispaniae..."

 
    6.-  Nació en La Coruña el asturiano Ramón Menéndez Pidal (1869-1968). Émulo y compañero de Unamuno, es el padre de la filología española, pionero del medievalismo neotradicionalista en sus estudios sobre épica, romancero, crónicas o historia del español.

Ramón Menéndez Pidal
   Inicia su carrera con la Leyenda de los Infantes de Lara (1896) y el Manual de Gramática histórica española (1904), serie de reglas para la evolución del latín al español. Pronto edita el Cantar del Mío Cid (1908 y 1944, en 3 vols.) y pubica su serie de conferencias La epopeya castellana a través de la literatura española (h.1909).
 
   Nuevos estudios medievales nacen de Poesía juglaresca y juglares (1924), completados con Orígenes del español (1926), sobre la evolución del latín al romance antes del siglo XI y Flor nueva de romances viejos (1928).

Poesía juglaresca y juglares(1924)
   Desde 1947 se publica, bajo su dirección, nuestra mejor Historia de España. A sus publicaciones póstumas, editadas por Diego Catalán o Rafael Lapesa, sumamos ediciones de textos medievales, como la Crónica General de España.
    7.-  También fue filólogo el aragonés Julio Cejador (1864-1927), ex-jesuita, catedrático de latín y autor de La lengua de Cervantes (1905-06) y Tesoro de la lengua castellana (1908-1914).
 
   Su Historia de la lengua y literatura castellana, comprendidos los autores hispano-americanos (1915-1920), en 14 volúmenes, incluye la identificación del vasco con el ibero. Trata la literatura romana, visigoda y árabe, y sitúa el nacimiento del romance en el siglo XII. Considera "época didáctica" al siglo XIV. Los tomos segundo y tercero tratan del siglo XVI. El XVII se estudia en los tomos IV y V, para llegar a 1920 en el tomo XIV, que incluye un apéndice "Acerca del eúsquera y del castellano" y varias Bibliografías. El tomo XI incluye entre otros autores a Julio Cejador

Historia de la lengua y literatura castellana
3ª ed., 1932

Asín Palacios,
Crestomatía árabe
    8.-  El dialectólogo soriano Vicente García de Diego (1878-1978) fue director de Filología española y Dialectología y tradiciones populares y editor de clásicos españoles. Desde 1926 fue miembro de la R.A.E.
 
    9.-  El aragonés Miguel Asín Palacios (1871-1944) fue arabista. Sorprendió con La escatología musulmana en La Divina Comedia (1919), por encontrar una base árabe -desde entonces aceptada- en la obra maestra de Dante. Fue director de la revista Al-Andalus desde 1932 y presidente de la R.A.E. en 1943.
 
    10.-  Fue granadino Manuel Gómez-Moreno (1870-1970), historiador especializado en historia del arte. En La novela de España narró de forma amena nuestra historia antigua.

 

D.Miguel Pérez Rosado.
Doctor en Filología