EL TEATRO DE VALLE-INCLÁN
 

 

Valle-Inclán hacia 1889

    0.-  "Quien había de ser prodigioso escritor nació el 28 de Octubre de 1866 en Villanueva de Arosa."
 
   Su verdadero nombre fue Ramón del Valle y Peña y procedía de una familia hidalga venida a menos.
 
   Un año después de concluir el Bachillerato, inicia sus estudios de Derecho (1886) en Santiago de Compostela, que abandonará a la muerte de su padre en 1890. Dos años después estrena el nombre literario de Valle-Inclán. Por estos años lee a sus maestros Barvey D'Aurevilly, Eça de Queiroz y Gabriel D'Annunzio.
 
   Vive en México y Cuba entre 1892 y 1893, y se instala en Madrid a partir de 1896, donde frecuenta la compañía de poetas modernistas, como el que será su gran amigo, Rubén Darío. En Julio de 1899, un penoso enfrentamiento con Manuel Bueno se saldó con la amputación de su brazo izquierdo, gangrenado.

Valle-Inclán
por Ignacio Zuloaga
    1.-  Estrena su primera obra dramática, Cenizas (7/12/1899), refundida con notables variantes en 1908 como El yermo de las almas (7/1/1915). La obra, heredera de la tradición teatral decimonónica, representaba los amores de Pedro Pondal con Octavia, casada y gravemente enferma. Su madre la visita para hacerla volver, con ayuda de un jesuita, con el perdón de su marido y con la presencia de una hija del matrimonio. La obra, de escasa fuerza dramática, presenta situaciones que Valle-Inclán retomará posteriormente.
 
    De ensayos dramáticos podríamos calificar Tragedia de ensueño (1901), sobre la muerte de la última nieta de una anciana centenaria, y Comedia de ensueño (1906), que representa la fascinación enloquecida de un capitán de bandidos por la mano enjoyada de la princesa Quimera, que él mismo ha cercenado para robarla. Cuando un perro consigue arrebatarla con sus dientes, el capitán lo perseguirá, perdiéndose en la noche.

Jardín umbrío,
ilustrado por
Sánchez Gerona
   Estas dos obras se incluirían en Jardín umbrío (1903), posteriormente llamado Jardín novelesco (1905), con segunda edición ampliada en 1908.

Cubierta de
El Marqués de Bradomín
   El Marqués de Bradomín, estrenado el 25/1/1906, era una adaptación parcial de la Sonata de Otoño (1902). Estos "coloquios románticos" presentaban a la enfermiza Concha, acompañada de su antiguo amante, el Marqués de Bradomín, "carlista por estética", "feo, sentimental y católico", que la despide para colaborar en las Guerras Carlistas.
 
    2.-  Entre Septiembre y Diciembre de este mismo año de 1906, aparece por entregas en España Nueva la que se ordenaría como segunda de sus Comedias bárbaras: Águila de Blasón, publicada en 1907. Su estreno el 2 de Marzo de ese mismo año en Barcelona debió considerarse un fracaso y condicionaría la producción literaria de Valle-Inclán, que asistió al estreno.
   La serie que inaugura esta obra presentaba a don Juan Manuel Montenegro, "uno de esos hidalgos mujeriegos y despóticos, hospitalarios y violentos" que responden, grosso modo, al ideal de superhombre, según Nietzsche. El hidalgo soporta el asalto de su propio hijo, al frente de un grupo de bandidos, y el abandono de su querida, Sabelita. Los remordimientos de doña María, esposa de don Juan Manuel, hacen volver a ésta. Una querida nueva y el criado don Galán ven a su amo, don Juan Manuel, abandonar la casa y perderse en la noche nevada...
 
   El 24 de Agosto de ese mismo año, Valle-Inclán contrajo matrimonio con la actriz Josefina Blanco y Tegerina, reforzando así sus lazos con el mundo del teatro.

Adaptación televisiva de
Águila de Blasón

Cartel para
Romance de Lobos
   Romance de Lobos (1908), cerraba la serie de Comedias Bárbaras. Presenta a don Juan Manuel entre amenazas de duendes y aparecidos, premonición de la muerte de su mujer, doña María. Para verla él, morirán en una tormenta los marineros con quien viaja. Un grupo de mendigos le aclaman como su Mesías. Al llegar a su casa, su mujer ha muerto, sus hijos robaron las riquezas y nada queda para los mendigos. Don Juan Manuel muere enfrentándose a un hijo suyo. Entonces, los miserables reconocen al hidalgo como Padre de todos.
 
    3.-  De 1909 son dos obras nuevas:
 
   La Farsa infantil de la cabeza del dragón, estrenada el 5 de Marzo de 1910, se enmarcaba en el Teatro para los niños, que animó Benavente. Cuenta cómo el príncipe Verdemar, con la ayuda de un duende logra la mano de la Infantina del rey Micomicón, tras vencer al dragón que debía devorarla, cuya lengua guarda el duende como prueba de su hazaña.
    La segunda obra, Cuento de Abril (estrenada el 19/3/1910) representaba en verso los sufrimientos del trovador Pedro Vidal, al ver que la princesa de Imberal recibe al infante de Castilla, olvidando a su poeta, al que recuperará cuando el infante vuelva a su austera y desapacible tierra.
   Resulta curiosa la imagen que Valle-Inclán ofrece de Castilla, como tierra áspera y poco sensual. Lo repetirá en otras obras.
 
   De este año será una primera versión de Farsa y licencia de la Reina castiza, definitivamente redactada en 1920.
 
   También ahora inicia una gira por Buenos Aires, acompañando a su mujer e impartiendo conferencias.
   Voces de gesta (1911) es una tragedia pastoril en verso, estrenada en Barcelona (18/6/1911). En ella el rey Carlino y sus pastores vascos o navarros sufren la violencia y el abuso de los soldados del rey pagano, uno de cuyos capitanes viola y ciega a Ginebra, dejándola embarazada. Años después, el capitán matará a su propio hijo ante su madre, Ginebra, que cortará la cabeza del capitán para ofrecerla al derrotado rey Carlino.
 
   Este entusiasmo por el carlismo destronado desaparecerá en la ideología de Valle-Inclán, pero en estos años le permitía salvar la tradición en su más amplio sentido y encauzaba una oposición abierta a la política y a la monarquía que gobernaba desde Madrid.

Edición de Voces de gesta
   La edición de Voces de Gesta apareció lujosamente iustrada por artistas como Ricardo Baroja, Rafael Penagos o Julio Romero.

La Marquesa Rosalinda
vista por Francisco Nieva
    La Marquesa Rosalinda (5/3/1912), es una farsa sentimental y grotesca, protagonizada por personajes de la commedia dell'arte: Arlequín conquista a la marquesa Rosalinda, olvidando a Colombina. El marqués, celoso, encierra a Rosalinda en un convento, de donde no logra sacarla Arlequín, pese a vencer a dos matones del marqués. Rosalinda renuncia a su amante y acepta la austeridad y religiosidad impuestas. Arlequín, enamorado del paganismo grecolatino, cuelga su careta para volver, desengañado, al mundo de Colombina.
 
   Las alusiones de esta obra permiten diversas interpretaciones aún discutidas, pero se considera un sentido adiós al teatro modernista.
 
    Una primera etapa teatral de nuestro autor se cierra con El embrujado (1912), tragedia de tierras de Salnes. Ambientada en la Galicia de las Comedias bárbaras, presenta a La Galana, antigua amante de Miguel, que fue hijo de Pedro Bolaño y que murió asesinado por Anxelo. Ella proclama que Miguel es padre del niño que ha parido hace poco, pero la criatura muere accidentalmente y don Pedro quedará sin el nieto que, sospechaba, no era suyo.

Farsa y licencia
de la reina castiza
   Cuando su autor envía la obra a actores y empresarios -entre ellos, Pérez Galdós, director del Teatro Español- obtiene una negativa que motiva un escrito de protesta y un pequeño escándalo durante la lectura de la obra en el Ateneo, en 1913, sin lograr que se estrenase. Inaugura en 1913 su colección de Opera Omnia y no se representa hasta el 11/11/1931.
 
   Ese año de 1913 Valle-Inclán marcha a Galicia y se instala en Cambados. Parece replantearse su manera de escribir para la escena y se centra en otros géneros literarios.
   En 1916 visita varios frentes europeos que le hacen conocer los horrores de la Guerra Mundial y cambian su ideología. También rechaza, al poco de ejercerla, una cátedra de Estética por incompatibilidad con su persona.
 
    4.-  El año de 1920 será uno de los más prolíficos en la carrera de nuestro autor: lo inicia con dos farsas:
 
   la Farsa italiana de la enamorada del rey presenta a Mari-Justina, nieta de una ventera, enamorada del achacoso Rey, al que escribe por medio del cómico Maese Lotario. Abrumado por sus pedantes consejeros, el rey casa a don Facundo con la inoportuna Dama del manto, que persigue a Lotario y a éste, tras nombrarlo consejero suyo, con Mari-Justina.

Manuscrito autógrafo de
Farsa y licencia de la Reina castiza

   Interesan algunas quejas de Maese Lotario sobre la inclinación del gusto castellano por el arte realista, frente a la abstracción o el símbolo artístico.
 
    La segunda obra trataba el reinado de Isabel II, tema de su serie novelísitica El Ruedo Ibérico. Era la Farsa y licencia de la Reina castiza y plasmaba el chantaje de unos matones arrabaleros al encontrar dos cartas amorosas escritas por la reina. Tras una serie de regateos y escándalos, se aceptan las condiciones de los jaques y se salva el escándalo público.

Manuscrito autógrafo de
Farsa y licencia de la Reina castiza

   Hacia el final de la obra se la llama entremés, recordando la deuda con estas obras jocosas de los Siglos de Oro.

Edición de Divinas palabras
en La Farsa

   No se estrenó hasta el 3 de Junio de 1931, proclamada la República.
 
   Unidas a la Farsa infantil de la cabeza del dragón, Valle-Inclán publicaría las tres obras como Tablado de marionetas (1926) para educación de príncipes.
 
    Este mismo año volvería Valle-Inclán a su teatro de ambiente gallego -al ciclo mítico, según se le ha llamado- con su Tragicomedia de aldea titulada Divinas Palabras, representada el 16/11/1933. Trataba de cómo Mari-Gaila, esposa de un sacristán, aprovecha la muerte de su cuñada para ganar limosna gracias a un niño deforme, hijo de la difunta. Enamorada de un galán, descuida a la criatura, que muere alcoholizada. Sorprenden a Mari-Gaila con el amante y la presentan a su familia. Ante las palabras del sacristán, los campesinos reaccionan violentamente, pero, al repetirlas en latín, abandonan a la adúltera y al cornudo.
    También de 1920 es la que muchos consideran su obra maestra: Luces de Bohemia, no estrenada hasta 1984.
 
   Una primera versión en XII escenas aparecería ampliada con tres más en 1924. Recuerda la última noche del poeta modernista Alejandro Sawa, amigo de Valle-Inclán, aquí ciego y visionario, bajo el nombre simbólico de Max Estrella, acompañado del miserable don Latino de Hispalis.
 
   Despidiéndose de su esposa e hija, Max visita con don Latino al librero estafador Zaratustra. En una taberna persigue un décimo de lotería y, tras un encuentro con tertulianos modernistas, termina en el calabozo por escándalo público. Allí encuentra un obrero catalán, al que dedica unas palabras de fraternidad y anarquía.

Luces de Bohemia (1924)
   Su amigo el Ministro le ayuda a salir de la cárcel para, siempre junto a don Latino, conversar con su amigo Rubén Darío. Tras hablar a unas prostitutas y comprobar las consecuencias de una brutal carga policial, Max Estrella delira, hablando del esperpento que supone España y de lo grotesco que resulta todo intento de tragedia no deformada. Max muere abandonado por don Latino, que se adueña de su cartera. Lo velan los modernistas y algún anarquista. En su entierro dialogan Rubén Darío y el Marqués de Bradomín. Un azar cruel hace a don Latino ganador del décimo de lotería que ha encontrado en la cartera de Max.

Edición americana (1972) de 
Divinas palabras y Luces de Bohemia

Cartel para
Los cuernos de don Friolera

Comienzo en La Pluma (1921) de
Los cuernos de don Friolera
    5.-  Durante estos años, Valle obtendrá, sin éxito, el aliento de su amigo Cipriano Rivas Cherif para estrenar obras en escenarios minoritarios. La Pluma, revista literaria fundada por Rivas y Manuel Azaña, edita en cinco entregas Los cuernos de don Friolera (1921), recogido en volumen en 1925 y parcialmente representado en 1926 por El Mirlo Blanco, teatrillo semiprivado de los Baroja:
El teniente Astete, apodado don Friolera, descubre por un anónimo que su mujer, doña Loreta, le es infiel con el barbero Pachequín. Decide bañar en sangre el adulterio, pero, al narrar al Coronel su venganza, comprueba que la víctima fue su hija en lugar de los amantes.
 
   Como marco de este esperpento se ofrecía un sustancioso diálogo entre don Manolito y el unamuniano don Estrafalario sobre la deformación en el arte, junto con una versión guiñolesca del esperpento y un romance de ciego sobre el mismo tema.
 
   Valle-Inclán rinde un curioso homenaje al teatro calderoniano a través de esta parodia, al tiempo que ridiculiza el honor militar de su época.


Número extraordinario de
La Pluma (Enero, 1923)
dedicado a Valle-Inclán
   Las tres versiones de su esperpento corresponden a los tres modos de ver el mundo, según declararía mucho después a Gregorio Martínez Sierra para A B C (7/12/1928): vistos desde abajo -"de rodillas"-, los personajes son héroes, como don Friolera en el romance de ciego; vistos desde nuestra propia naturaleza, son nuestros hermanos, como los personajes de Shakespeare o la representación de don Friolera. Desde un plano superior, son personajes de sainete, como los del guiñol que precede al drama. Éste último enfoque es el que llevará al esperpento, que es una "superación del dolor y de la risa", "conversaciones de los muertos al contarse historias de los vivos", "ver el mundo con la perspectiva de la otra ribera"...
 
   A finales de este año, Valle-Inclán vuelve a México, invitado por Álvaro Obregón y Alfonso Reyes. Aprovecha el viaje para dar conferencias en Nueva York.

Número extraordinario de
La Pluma (Enero, 1923)
dedicado a Valle-Inclán

Inicio de Cara de Plata
en La Pluma (1922)
   Publica el 15/7/1922 ¿Para cuándo son las reclamaciones diplomáticas?, breve diálogo entre don Herculano Cacodoro, director de El Abanderado de las Hurdes, y don Serenín, jefe de Redacción. Discuten cómo los alemanes han plagiado a los hurdanos al asesinar al izquierdista Rathenau. Son germanófilos y defienden a la derecha española.
 
    Después de quince años concluiría el ciclo de las Comedias Bárbaras.
   Lo cerraba la que, cronológicamente, sería primera de las tres obras: Cara de Plata (1922), nombre del hijo más joven de Juan Manuel Montenegro. Éste impide que el abad atraviesa las tierras del señorío, enfrentándose a la iglesia. Además, arrebata al abad la tutela de Sabelita, enamorada de Cara de Plata, que terminará siendo querida del padre. El abad, tras vender su alma al diablo, desafía al hidalgo a la vez que Cara de Plata reclama la amante arrebatada. Don Juan Manuel, acosado, hace que su hijo arremeta contra el grupo del Abad, y se libra de dos enemigos. Entonces siente "miedo de ser el Diablo".
   En Enero de 1923 La Pluma dedicará un número extraordinario a Valle-Inclán.

   La rosa de papel y La cabeza del Bautista, subtituladas Novelas macabras en La novela semanal, son melodramas para marionetas de 1924. La primera representa la agonía de La Encamada, esposa del brutal herrero Julepe, que, tras encontrar el dinero ahorrado por la difunta, le recita un credo proletario y se arroja, sexualmente excitado, sobre su cadáver, derribando unas velas. Una rosa de papel, encendida, provoca el incendio.

Cubierta de La rosa de papel
   La segunda, representada el 17 de Octubre, trata un ajuste de cuentas entre don Igi, propietario de unos billares, y el Jándalo, argentino. La Pepona se ofrece para camelar a éste mientras don Igi lo apuñala, pero al arrimarse al Jándalo, queda seducida por él, y, mientras don Igi lo apuñala, la Pepona enloquece de pasión por el moribundo.
 
   En alguna ocasión señaló irónicamente Valle-Inclán su aprecio por las marionetas como reverso de un desprecio por los actores que habían maltratado sus obras.
    En Mayo de 1926 aparece El terno del difunto, recogida más tarde como Las galas del difunto. Esta parodia de Don Juan Tenorio presenta a Juanito Ventolera, soldado repatriado, alojado en casa del farmacéutico Sócrates Galindo, cuya hija, tras deshonrar a la familia, ejerce la prostitución en una casa de alterne. Ignorando el parentesco entre ambos, Juanito presencia la muerte del farmacéutico al leer una carta de la hija. Desentierra al difunto, se adueña de su terno y asalta a la viuda. Así ataviado, seduce a la hija que, entonces, conoce la muerte de su padre y la actitud de su seductor.
Estreno de La hija del capitán (1978)
   Ligazón (8/5/1926) es un auto para siluetas: una mozuela, gobernada por cierta ventera, corresponde a los requiebros de un afilador. Tras mezclar sus sangres en una ligazón, lo convence para que suba a su alcoba y mate al rico amante que la ventera le asignaba.

Cubierta de
La hija del capitán
   1927 es el año en que Valle-Inclán escribe sus últimas obras dramáticas:
 
   La hija del capitán, publicada en Argentina el 20/2/1927, se basa en el crimen del capitán Sánchez (1913) y en el golpe de Estado de Primo de Rivera (13/9/1923). Representa el asesinato del Pollo de Cartagena por un Golfante que pretende robarle para huir con la Sini, supuesta hija de un capitán que la prostituye con sus jefes. Al intentar cobrar una ficha de juego del Círculo de Bellas Artes, se descubre el crimen. Para evitar que el ejército quede implicado en el asunto, se lleva a cabo un golpe de Estado con aquiescencia del Rey.
 
   La obra influiría en el breve encarcelamiento que sufrió nuestro autor en 1929, en los últimos tiempos de la Dictadura
    Otro auto para siluetas es Sacrilegio (1927), quizá su última obra dramática: el Sordo de Triana, bandolero condenado por traición al resto de la banda, pide confesarse. Su compañero, el Padre Veritas, se disfraza para hacerlo. El capitán de los bandidos corta la vida del Sordo para que su confesión no conmueva la entraña de los restantes delincuentes.
 
   Valle-Inclán publicará Ligazón, La rosa de papel, El embrujado, La cabeza del Bautista y Sacrilegio en su Retablo de la Avaricia, la Lujuria y la Muerte (1927).
 
    En el volumen XVII de sus Opera omnia, titulado Martes de Carnaval (1930), incluyó Las galas del difunto, Los cuernos de don Friolera y La hija del capitán. El título era un juego de palabras, en que asociaba al estamento militar con carnavalescos dioses de la guerra.

Valle-Inclán
fotografiado por Alfonso

Martes de carnaval
   Esta obra cerraba lo que hoy consideramos esperpentos. Resultaban una extraña mezcla del sainete o el teatro grotesco y la parodia. Practican la distorsión: animalización y mecanización de personajes, contrastes, impasibilidad de sentimientos ante la desgracia, mezcla de registros lingüísticos y ruptura con todas las convenciones y academicismos. Gracias a sus esperpentos, Valle-Inclán es el primer dramaturgo de la literatura española contemporánea.
 
   Su apoyo a la República lo acercó a diversos cargos públicos que no acabaron de interesarle e, incluso, le animó a presentarse como diputado por el partido de Lerroux. Tampoco el nombramiento de Director de la Academia Española de Bellas Artes en Roma (1933) le cuadró. Su salud delicada le impide ejercer los cargos que le ofrecen hasta su muerte en Santiago de Compostela el 5 de Enero de 1936.

Manuscrito autógrafo de
El beato Estrellín

Obras completas de
Valle-Inclán
    6.-  El hecho es que, desde 1927, Valle-Inclán no escribirá más teatro. Con todo, son muchos los escritos dispersos de nuestro autor y podrían rastrearse esbozos de textos dramáticos difícilmente fechables o clasificables. De época temprana parece El beato Estrellín, brevísima tragedia sacramental o la más extensa Un día de guerra. Visión estelar (1917), cuyas amplias acotaciones narrativas la sitúan entre la prosa y el drama.
 
   Incluso la propia biografía de Valle-Inclán resulta borrosa y deformada por el artificio con que adornó sus sentimientos, sus letras e, incluso, sus facciones.
 
   Existe una excelente revista electrónica, dedicada a su persona y a su obra, en www.elpasajero.com.
 
   Desde 2002 disponemos, además, de una magnífica edición de Obras Completas de esta figura irrepetible para las letras hispánicas.

D.Miguel Pérez Rosado.
Doctor en Filología