DRAMA Y TEATRO REALISTA. EL TEATRO MUSICAL
 

 

Adelardo López de Ayala

    0.-  En la segunda mitad del siglo XIX se representa un teatro educativo y moralizante, según los malogrados propósitos de los autores neoclásicos.
 
   Triunfa el positivismo en temas y ambientes. La escena se iluminará con luz artificial, frente a la naturalidad de los actores y su influencia sobre la producción literaria, que impone la prosa sobre el verso.
 
    1.-  Aún escribe en verso sus obras el sevillano Adelardo López de Ayala (1828-1879), ministro de Ultramar.
 
   Logra el éxito con El tanto por ciento (18/5/1861), de cómo ciertos individuos, que especulan con la dehesa de Pablo, obstaculizan su matrimonio con la condesa Isabel. Ésta, confundida, rechaza a Pablo, pero al fin comprende y se casa con él, que recupera su dehesa y su prestigio.
 
   Ayala fue presidente del congreso y académico de la R.A.E. (1865). Participó en la proclama que derrocó a Isabel II en 1868.
 
   Una vuelta a los escenarios vino con el drama Consuelo (1878), dama caprichosa que rechaza a su novio Fernando, pensando mejorar de posición con Ricardo, que, finalmente, la abandona por su querida, la cantante Abela. Consuelo quedará en la soledad absoluta.
 
   Es constante en su obra la denuncia de quienes anteponen los intereses económicos a los sentimentales.


Tamayo y Baus
    2.-  Manuel Tamayo y Baus (1829-1898) nació en Madrid y fue hijo de actores.
 
   Se da a conocer con la tragedia Virginia (8/12/1853). Como Montiano y Luyando, representa el abuso de Claudio sobre Virginia, cuyo padre la sacrifica para alejarla de aquél. Su autor dejaría de esta tragedia diversas redacciones.
 
   Triunfa con La rica hembra (1854), y con Locura de amor (12/1/1855), drama histórico sobre la posesiva reina Juana la Loca y su marido Felipe el Hermoso.

Manuscrito autógrafo
de Virginia

Tamayo y Baus,
Obras, (1899)
   Cuando sus celos chocan con los intereses del Estado, los nobles le piden que defienda a Castilla frente a su marido. Muerto éste, ella le llora y muestra un amor verdadero, ajeno a la razón de Estado.
 
   Su obra más famosa fue Un drama nuevo (4/5/1867): el cómico Yorick representa una tragedia sobre Manfredo. Walton, envidioso, le revela que su mujer ama a Edmundo y lo prueba durante la actuación de Yorick. Éste confunde drama y realidad: mata a Manfredo -interpretado por Edmundo-, mientras Shakespeare elimina a Walton.
 
   Obras posteriores, como La bola de nieve (1856) sitúan a Tamayo en la alta comedia al estilo de Ventura de la Vega.
    3.-  Precursor del drama moderno será Enrique Gaspar (1842-1902), madrileño y autor de unas veintiséis obras, como El estómago (1874), sobre la preeminencia de este órgano en el cuerpo humano o La lengua (1882), de la educación de la mujer. Denuncia la hipocresía e intereses de la burguesía y utiliza la prosa.
 
   Destaca, entre sus últimas obras, Las personas decentes (31/1/1890): Ramón prepara en Madrid su doctorado. Conoce personas ofuscadas por intereses variados: especulación sobre tierras revalorizables, un nombramiento de diputado, un matrimonio ventajoso... Entonces, renuncia a ser "decente" y deja Madrid, desengañado.

Enrique Gaspar
   Enrique Gaspar fue un autor minoritario por su realismo crítico y sus innovaciones dramáticas.

José Echegaray
por M.Rouce
    4.-  En Madrid nació José de Echegaray (1832-1916). Ingeniero de caminos, dedicó su vida a la ciencia, la política o la economía.
 
   Desde 1874 se proyecta exclusivamente sobre las letras y estrena El libro talonario (18/2/1874), drama en un acto y en verso, de cómo María corrige la infidelidad de su cónyuge con cartas a un supuesto amante, que remedan las de su marido, en los restos de un libro talonario, de modo que su papel corresponde al corte que deja aquél.
 
   En prosa escribe O locura o santidad (22/1/1877): Don Lorenzo conoce su condición espúrea y considera un fraude la boda de su hija con un aristócrata. Desaparecido el testimonio de su nacimimiento, se le recluye por loco.
   En el seno de la muerte (12/4/1879) es un drama histórico, sobre un amor adúltero, ambientado en la Edad Media.

Manuscrito autógrafo de
Mancha que limpia
   Su mayor éxito es El gran Galeoto (19/3/1881), drama en verso, inspirado en la historia de Paolo y Francesca, según el Inferno de Dante: la maledicencia social acusa a Ernesto de cortejar a Teodora, esposa de don Julián, protector de aquél. Los hechos obligan a Ernesto a matar en duelo a un infamador, pero la deshonra afecta a Julián. Al morir éste, Ernesto rapta a Teodora ante sus cuñados hipócritas.
 
   Mancha que limpia (9/2/1895) continúa temas calderonianos: la venganza de Matilde, cuyo amado va a casarse con una mujer que lo engaña. Tras asesinar Matilde a la recién casada, su esposo afirma haber sido él el vengador de su honra.

Quinta edición de
Mancha que limpia
   Se dice que Echegaray cultivó un teatro neorromántico ajeno a los problemas de su época. Más bien sería un público conservador el que aplaudía temas como la honra.
 
   Obtener el Premio Nobel en 1904 levantó polémicas y envidias. Los grandes dramaturgos mantuvieron con él una franca amistad.
 
   Si Echegaray formó escuela, la formaría Leopoldo Cano (1844-1934), Eugenio Sellés (1844-1926) o José Feliú y Codina (1847-1897).

Echegaray visto por
Sancha en 1905

Joaquín Dicenta
    5.-  En Calatayud (Zaragoza) nació Joaquín Dicenta (1863-1917).
 
Escribió Honra y vida (1891) o Luciano (1894).
 
   Debe su fama a Juan José (25/10/1895), y a su simpatía por el movimiento obrero: Juan José vive con Rosa, a la que corteja Paco, patrón de aquél. Por un enfrentamiento, Paco despide a Juan José, que roba para mantener a Rosa, hasta acabar en prisión. Sabiendo que ella vive con Paco, escapa y logra matarlos.
 
   El señor feudal (1897) es uno de sus mejores dramas sociales, aunque se discute su actitud ante el socialismo.

Portada manuscrita de
Juan José



Teresa (1895)
    6.-  Al teatro socialista se acerca el único drama del asturiano Leopoldo Alas (1852-1901): Teresa (20/3/1985), ensayo dramático lírico en que Fernando visita a la criada de sus padres para recordarle el amor que sintió por ella. Ésta, casada con un minero, orgulloso de su conciencia de clase, se ve amenazada. Fernando comprende el destino de Teresa y la abandona.
 
   Otros novelistas de esta generación estrenaron obras teatrales, como Emilia Pardo Bazán, Juan Valera o Pereda.
 
   José María Díaz escribió también teatro socialista y republicano.
    7.-  El siglo se cierra con su figura más brillante: Benito Pérez Galdós (1843-1920), nacido en Las Palmas de Gran Canaria.
 
   Su primera obra dramática, Realidad (15/3/1892), adapta una novela dialogada. Representa los amores de Federico con Augusta, esposa de Orozco, protector de Federico. Avergonzado éste, pone fin a su vida. Incapaz Augusta de admitir su error, la sombra de Federico consuela a Orozco.

Pérez Galdós por Sorolla

Boceto de Galdós para
La loca de la casa
   También su segunda obra, La loca de la casa (16/1/1893) adapta una novela o comedia: Victoria salva la ruina familiar renunciando a su vocación religiosa y aceptando el matrimonio con un sujeto zafio y materialista, cuya riqueza permite las obras de caridad que Victoria decide para sí y para su familia.
 
   El 11 de Diciembre de 1894 se estrena Los condenados: Salomé se casa con el enigmático José León, a quien acosa una antigua amante. Salomé, involuntariamente, lo delata. Sus remordimientos la llevan al claustro. León, enamorado de Salomé, confiesa sus crímenes. Ésta, demente, lo perdona, pidiendo su muerte.
   Voluntad (20/12/1895) presenta a Isidora, que, abandonando al soñador Alejandro, vuelve a la casa y comercio de sus padres y los salva de la ruina con su administración juiciosa y equilibrada. Finalmente, recupera a Alejandro como marido.
 
   El escándalo llegó por el anticlericalismo de Electra (30/1/1901): esta alocada huérfana, ama al viudo Máximo. Pantoja, siniestro sacerdote, afirma que son hijos de la misma madre. La madre de Electra lo desmiente en una visión y Máximo la libera del convento en que la recluyen.
 
   En Alma y vida (9/4/1902) se aprecia un teatro simbólico: Juan Pablo, prisionero en el castillo de Laura, confiesa su crimen. En una función teatral se enamora de Laura. Admite que conspira contra el déspota Monegro. Vencido éste, muere la débil Laura, cifra de la belleza espiritual. La obra se presta a diversas interpretaciones: la incompatibilidad entre justicia social y belleza, el triunfo del progreso sobre la tradición, etc.

Primera edición de
Electra, (1901)

Versión italiana
de El abuelo
   Galdós adapta más novelas, como El abuelo (14/2/1904): don Rodrigo, conde de Albrit, acepta que, de las dos nietas que creía de su hijo, la ilegítima es quien de verdad lo ama. Llega a una idea de filantropía por el sufrimiento.
 
   Celia en los infiernos (9/12/1913) presenta a la marquesa Celia arrepentida de haber despedido, por celos, al criado del que estaba enamorada y a su amante. Hallándolos entre el proletariado de Madrid, se reconcilia con ellos y los favorece junto a sus compañeros.
   Una versión muy libre de Eurípides, Alceste (21/4/1914), muestra lo completo de su obra.
 
   Su teatro fue un estímulo para la escena española. Propuso temas actuales e introdujo la realidad cotidiana. Defiende los valores krausistas de sus novelas: generosidad, sentido común, sencillez, economía y, ante todo, vitalidad y alegría para hacer a sus personajes símbolos de la existencia.

Galdós con Margarita Xirgú
y los hermanos Álvarez Quintero.

 
EL TEATRO MUSICAL

 
    8.-  Desde 1629 existe teatro musical en español. Escasa, pero apreciada, fue la ópera española. Convive con el teatro de los Bufos, exclusivamente cómico, o el teatro por horas, sesiones de cuatro obras de un solo acto con entradas independientes. Prolifera la parodia y la revista, de escenas sueltas.

La verbena de la Paloma, (1894)
   El género más popular fue la zarzuela, en dos o tres actos, cantada y recitada. Trata temas populares y aglutina distintas clases sociales en torno a tipos populares de Madrid que asumen con humor y vocabulario castizo sus problemas. Lo evasivo de estas obras no fue incompatible con la sátira política.
 
   La Gran Vía (1886) de Pérez y González, Valverde y Chueca, es una colección de tipos y escenas: la criada, el caballero de gracia, los ratas... propia del género de la revista.
 
   La obra maestra será La verbena de la Paloma (1894), de Ricardo de la Vega (1839-1910) -hijo de Ventura- y Tomás Bretón. Trata el escándalo de Julián al ver a su novia pasear con Don Hilarión, viejo presumido.
 
   Zarzuelas de importancia fueron Agua, azucarillos y aguardiente (23/6/1897) de Chueca y Ramos Carrión o La Revoltosa, del mismo año, por López Silva y Fernández-Shaw.
 
   Del siglo XX es La corte de Faraón (1910) de Perrín, Palacios y LLeó.
    9.-  Esta centuria se cierra con una nueva generación de dramaturgos: Jacinto Benavente, los hermanos Álvarez Quintero... que se estudia más adelante.

 

D.Miguel Pérez Rosado.
Doctor en Filología