TIRSO DE MOLINA Y OTROS DRAMATURGOS. EL TEATRO BREVE.
 

Autógrafo de
Como padre y como rey,
de Pérez de Montalbán

    0.-  Desde comienzos del siglo XVII, proliferan los seguidores del Fénix. Forman la escuela de Lope de Vega y sus obras pueden aparecer en volúmenes de unas doce obras de diversos autores o confundidas con las comedias de Lope.
 
   Es el caso del polígrafo conquense Alonso Remón (¿1565?-1632), que interrumpe su producción dramática al profesar en 1605 como mercedario. Conservamos algún auto sacramental, comedias históricas y la de enredo Tres mujeres en una, cuyo protagonista cumple su palabra de matrimonio con tres mujeres, al resultar una misma persona.
 
   En Sevilla escriben Diego Jiménez de Enciso (1585-1634) y Luis Belmonte Bermúdez (¿1587-1650?). Interesa la obra de los judíos Felipe Godínez (¿1585-1659?) y Antonio Enríquez Gómez (1600-1663).
 
   Juan Pérez de Montalbán (1602-1638), madrileño y amigo de Lope de Vega, cultivó diversos géneros. En teatro apreciamos San Antonio de Padua, La monja alférez, etc.

Representación moderna de
La estrella de Sevilla, atribuida con reservas a Lope de Vega
   El murciano Andrés de Claramonte (?-1626) fue director de una compañía teatral, vinculada a Sevilla.
 
   Se le atribuye La estrella de Sevilla, impresa a nombre de Lope de Vega. Tragedia histórica, representa el asesinato de Busto Tabera por Sancho Ortiz, prometido de su hermana, Estrella Tabera. Sancho IV ordena este asesinato para gozar a Estrella, que, destrozada, renuncia al matrimonio con el homicida de su hermano.
 
   Claramonte es aún un autor mal conocido.
 
   Luis de Góngora (1561-1627), no participó del espíritu de Lope, pero fue autor de cuatro comedias -como Las firmezas de Isabela-, publicadas en 1617.
    1.-  Antonio Mira de Amescua (h.1574-1644), hijo ilegítimo, fue granadino y doctor en teología, aunque de carácter difícil y violento. Se le atribuyen cincuenta y tres comedias y catorce autos. Sigue a Lope en comedias de enredo, como Galán, valiente y discreto. Su formación teológica se refleja en El esclavo del demonio -anterior a 1612, año en que se publica como obra de Lope-. Funde diversos temas: el santón Don Gil, fingiéndose Don Diego, viola a Lisarda, prometida de éste. Desesperado, la rapta. Su hermana, Leonor, casa con Pedro de Portugal. Gil se arrepiente de vivir como bandido del diablo y Lisarda se hace religiosa. La obra funde mitos, como El burlador de Sevilla, La serrana de la Vera, El condenado por desconfiado e, incluso, el Fausto de Goethe.
 
   Su comedia de santos, La mesonera del Cielo presenta al ermitaño Abraham con su sobrina María, que, de anacoreta, pasa a prostituta, por culpa de su prometido, Alejandro. María muere al fin en gracia de Dios.
 
   Nuestro autor cultivó el auto sacramental y es un precedente de Calderón.

Manuscrito de
El galán secreto,
de Mira de Amescua

    2.-  Ignoramos qué obras son de Luis Vélez de Guevara (1579-1644), sevillano nacido en Écija, de familia judía. Este pedigüeño viajó por Italia y residió en Valladolid y Sevilla. Escribió El diablo cojuelo y deploró su situación económica.

Autógrafo de una comedia
de Luis Vélez de Guevara
   Sus obras -algo más de ochenta- se confundieron con las de Lope, pese a que sobresale por su interpretación de la historia de España y su grandeza trágica.
 
   Tragedia llama a La serrana de la Vera (1613): Gila, aguerrida moza extremeña, venga la deshonra recibida de su fraudulento marido, el capitán Lucas, asesinando a quienes cruzan la sierra, hasta matar al capitán. Los Reyes Católicos no la perdonan y muere ajusticiada.
 
   Reinar después de morir, difícil de datar, trata la muerte de Inés de Castro, amante de Pedro de Portugal, a quien pretenden casar con Blanca de Navarra.
 
   Antes de 1622 escribía El diablo está en Cantillana, sobre las infidelidades amorosas de Pedro I de Castilla, y, hacia 1627, Más pesa el rey que la sangre acerca de Guzmán el Bueno.
   El verdugo de Málaga (h.1626-30) aparece en una antología de varias, hacia 1662. Presenta a Domingo de Mesa, libertino desterrado por su padre a una torre embrujada, donde captura a Abencerraje, que, liberado, intenta apoderarse de la familia de su dueño. Vencidos todos por Domingo de Mesa son perdonados por el rey Fernando el Católico.

Primera Parte de las
Comedias
de
Juan Ruiz de Alarcón
    3.-  Juan Ruiz de Alarcón (1580-1639), mejicano, estudió derecho en México y Salamanca, vivió en Sevilla y Madrid, viajando a América, y ganó las pullas de algunos contemporáneos, por su carácter altanero o por la aspereza de su personalidad, marcada por un defecto físico.
 
   Publica veinte comedias a su nombre y podríamos atribuírle diez más.
 
   De la Primera Parte de las Comedias (1628) destaca Las paredes oyen, sátira de la maledicencia de don Mendo, a causa de la cual don Juan, pobre y poco agraciado, pero sincero, le arrebata el amor de doña Ana, pese al interés del duque Urbino. Don Mendo tampoco conquistará a Lucrecia.

Segunda Parte de las
Comedias
de
Juan Ruiz de Alarcón
   En 1634 publica la Parte segunda..., con obras como El tejedor de Segovia, que representa a don Fernando Ramírez, aparente tejedor, que, injustamente perseguido por el rey, encabeza un grupo de bandidos y recupera su honra y la de su hermana para reconciliarse con el monarca.
 
   Aquí leemos su obra más famosa, La verdad sospechosa, donde el mentiroso don García recibe su castigo, casándose con quien no ama, víctima de sus propios enredos. La obra fue adaptada por Corneille al francés.
 
   Los pechos privilegiados, ambientada en tiempo de Alfonso V -siglo XI-, trata el matrimonio del rey con doña Elvira, al no poderla conquistar como querida, rechazando su compromiso con la hija del Conde de Castilla y enfrentándose al rey de Navarra. Maneja la acción don Rodrigo, prometido de doña Leonor, hermana de doña Elvira: Amor omnia vincit.

Retrato de
Juan Ruiz de Alarcón
   Las comedias muestran habilidad en el enredo amoroso y subrayan la moralidad y austeridad de quien merece un puesto de honor en nuestra escena.
 
TIRSO DE MOLINA

 

Edición de El Burlador de Sevilla
    4.-  Hacia 1620-25 se representa el gran mito del teatro barroco: El burlador de Sevilla y convidado de piedra. Se publica en Doce comedias nuevas de Lope de Vega y otros autores (1630), y, con variantes, en Tan largo me lo fiáis, suelta de hacia 1660, atribuida a Calderón de la Barca.
 
   Existen otras ediciones con variantes textuales.
 
   En época de Alfonso XI -siglo XIV-, sitúa su primera acción: la de don Juan Tenorio, burlador de cuatro mujeres, y asesino de don Gonzalo de Ulloa, padre de una de ellas. La segunda -convidado de piedra- presenta la doble invitación a cenar de don Juan a la estatua de don Gonzalo, y la correspondencia de ésta para que el libertino reciba la muerte como castigo a sus maldades.

Edición de El Burlador de Sevilla
   El éxito de la obra fue sensacional y se representó en España, Portugal, Nápoles, etc. Se discute la atribución a Tirso de Molina.

Retrato de Tirso de Molina
    5.-  Entre 1579 y 1584 nace en Madrid, Gabriel Téllez, llamado Tirso de Molina, teólogo mercedario desde 1600. Se le atribuyen más de setenta comedias y seis autos sacramentales.
 
   En 1616, siendo ya autor de éxito, viaja de Sevilla a América y en 1620 se instala en Madrid.
 
   Publica Los cigarrales de Toledo (1624), obra narrativa entreverada de comedias, como El vergonzoso en palacio (1606-11), donde el conde Antonio, ayudado por su prima Juana, conquista a Serafina, y Mireno, a Magdalena, ambas hijas del duque de Avero y prometidas a otros nobles. Además, el pastor Mireno descubre su descendencia de la casa real portuguesa. En Los cigarrales de Toledo defenderá a Lope de Vega, frente a los ataques aristotélicos.
   En 1625 le prohiben escribir para teatros públicos, cosa que no tomaría muy en serio: por estos años redacta comedias y gana cargos en su Orden.

Tercera parte de
comedias de
Tirso de Molina
   Se imprimen sus Doce comedias nuevas (1627) y, en 1635, la Segunda parte, con algunas obras ajenas. Incluye ahora El condenado por desconfiado, acerca del libre albedrío: Paulo, ermitaño tentado por el demonio, creyendo que morirá como el delincuente Enrico, se hace bandolero y pierde su alma, mientras aquél, arrepentido en el último momento, la salva. La obra se fecha entre 1614 y 1624, con reservas.
 
   La Parte tercera (1634) contiene La prudencia en la mujer (h.1622), comedia histórica: María de Molina, protege a su hijo, Fernando IV, de las intrigas palaciegas.

Segunda parte de
comedias de
Tirso de Molina
   Cierra esta parte La huerta de Juan Fernández (h.1626), obra de enredo, en que Petronila, noble, y Tomasa, criada, en hábito de hombres, recuperan su honra en la Corte.
 
   Una Cuarta parte de 1635 incluye, entre diez más, El amor médico (h.1618-1620), comedia de enredo de ambiente portugués, donde Jerónima, fingiéndose médico y mujer, conquista a don Gaspar, animando, con el suyo, los matrimonios de otros personajes. Cierra este volumen Don Gil de las calzas verdes (1615): doña Juana, haciéndose pasar alternativamente, por don Gil y por doña Elvira, logra el amor de don Martín y el matrimonio de don Juan y doña Inés.
   En la Quinta parte de 1636 imprime Marta la piadosa (h.1614): para eludir un marido anciano, Marta se hace beata y acoge a su pretendiente como mendigo y preceptor de latín. Gana su mano y consuela a su hermana, enamorada del mismo hombre, casándola con un apuesto alférez. Aunque Marta es inteligente y hábil, su figura sirvió para modelar el personaje del hipócrita en autores posteriores.
 
   En 1640 Tirso vive desterrado en Cuenca. Se le rehabilitó como Comendador en Soria. Murió en Almazán, a punto de volver a la Corte.
 
   Este teatro, deudor de la comedia nueva, brilla con luz propia por su orientación teológica y moral, por su recreación de la historia de España, por lo ingenioso de sus enredos y por la profundidad psicológica de personajes y situaciones, en especial, de la mujer, discreta, ingeniosa y honrada, en la mayoría de los dramas.

Quinta parte de
comedias de
Tirso de Molina

 
TEATRO BREVE

 

Quarta parte de
los entremeses de
los alcaldes
(1623)
    6.-  La representación barroca fue un espectáculo completo: antes de la comedia, se dirige una loa, variación del introito, al público, a la ciudad en que se representa o a cualquier pretexto divertido. Tras la primera jornada de la comedia se ofrece un entremés -historieta cómica que, durante el siglo XVI, se escribía en prosa- de unos doscientos versos. A continuación, la segunda jornada y, después, un baile, pieza breve, generalmente cantada. Acabadoa la tercera jornada, una mojiganga o fin de fiesta -originalmente un desfile de máscaras o reunión carnavalesca- podían asegurar el éxito de una representación. Existen géneros mixtos de estas obras y canciones como la jácara, sobre delincuentes famosos.
 
   Estas representaciones carnavalescas presentan tipos fijos: el alcalde bobo, el sacristán conquistador, el estudiante pícaro, la buscona, el cornudo o el delincuente, a menudo llamado Escarramán. Mezcla de todos es Juan Rana, alcalde, doctor, pícaro y figura multiforme. Se le identificó con el actor Cosme Pérez (†1672).

Retrato de Juan Rana

Edición de 1624 de
El viaje entretenido
con un retrato de su autor
    7.-  En 1603 publica el madrileño Agustín de Rojas Villandrando (1577-h.1635) El viaje entretenido. En cuatro libros diálogan cuatro personajes reales. Se intercalan anécdotas, una novela y loas, de tema jocoso, sobre diversos temas: los días de la semana, la comedia actual, elogios de ciudades, alabanza del silencio, la mosca, etc. Esta miscelánea ofrece datos de representaciones, historia del teatro antiguo -bululúes, ñaques, farándulas-...
 
    8.-  A comienzos de siglo, se escriben entremeses anónimos, como el famoso Entremés de los romances (h.1600), posible fuente de Don Quijote; Los habladores, atribuido a Cervantes, o el Entremés de la cárcel de Sevilla (h.1612).
 
   Poetas de comedias y prosistas, como Francisco de Quevedo -autor de unos dieciséis entremeses en verso y prosa-, María de Zayas y Sotomayor o Salas Barbadillo, escriben teatro breve. Otros se dedican casi exclusivamente a este género, como Antonio Hurtado de Mendoza (1586-1644), Luis de Belmonte Bermúdez (¿1587-1650?), el asturiano Francisco Bernardo de Quirós (1580-1668) o el aragonés Jerónimo de Cáncer y Velasco (¿1599?-1655).

Antología de
entremeses (1657)

Jocoseria (1645)
   Las ediciones de entremeses se hacen frecuentes desde 1640, aunque apenas media docena de autores publican los suyos en libro. Aparecerán en florilegios, ramilletes y colecciones, o entre las comedias de autores consagrados, como Lope o Tirso de Molina. Su autoría es difícil de establecer por el poco aprecio que inspirarían, frente a géneros aparentemente "mayores".
 
    9.-  El toledano Luis Quiñones de Benavente (¿1593?-1651) publicó los suyos en la Jocoseria (1645), colección de entremeses sobre costumbres madrileñas, como Los coches, El guardainfante, Las calles de Madrid... Fue apreciado por sus contemporáneos, que le animaron a editarlas.

Manuscrito de
La hechicera
de Quiñones de Benavente

D.Miguel Pérez Rosado.
Doctor en Filología