LOPE DE VEGA Y LA COMEDIA NUEVA (GUILLÉN DE CASTRO)
 

 

Teatro del Príncipe
hacia 1660
    0.-  A finales del siglo XVI se forma en torno a Lope de Vega, la comedia nueva. Es un teatro nacional y conservador, que impone sus valores a toda la sociedad.
 
   A una acción de tema amoroso -amor omnia vincit- superpone otra histórica o legendaria, morisca o de cautivos, o religiosa. Concluía con un final feliz.
 
   Generalmente, consta de unos tres mil versos repartidos en tres jornadas. La redondilla o la décima se usan en diálogos, el romance en narraciones, el soneto en monólogos y el terceto en situaciones graves.
 
   Comienza con música de guitarras y una loa. Después, la primera jornada, un entremés y la segunda jornada. Tras este, un baile y la tercera jornada. Cerraba la función una mojiganga.

Aspecto actual del corral de Almagro
   Comenzaba entre las dos y las cuatro de la tarde para terminar antes del anochecer. Los incidentes y altercados entre espectadores y la reputación de los actores perjudicaban su imagen moral, aunque parte de sus beneficios se destinara a hospitales y obras de beneficencia.
 
   A fines del siglo XVI la comedia pasó de los tablados desmontables a los corrales, patios de casas adaptados para la representación, que acabarían como teatros expresamente dedicados a ella. En Madrid los gestiona el Ayuntamiento. Destacan el de la Cruz (1579) y el del Príncipe (1583), que logran un negocio lucrativo.
   Escribía la comedia el poeta, bien pagado por el autor -actual director- a quien cedía todos los derechos sobre la obra representada o impresa, para modificar textos sobre un escenario pobre en decorados o rico en máquinas: tramoyas, grúas, pescantes... Las obras duran en cartel tres o cuatro días, con excepciones: quince para una comedia de éxito.
 
   1.- Félix Lope de Vega Carpio (1562-1635) nació en Madrid. Estudia con los jesuitas y se familiariza con el teatro culto, aunque sus devaneos lo convierten en un lector disperso. Su comedia más antigua sería Los hechos de Garcilaso (1579-83).

Aspecto actual del corral de Almagro


Retrato de Lope de Vega
   Despreciado por Elena Osorio, insulta a su familia y es desterrado por escándalo.
 
   Casa con Isabel de Urbina, (†1594), embarca en la Armada Invencible y reside en Valencia hasta 1590. Allí conocerá a Gaspar de Aguilar, Rey de Artieda, Francisco Tárrega o Carlos Boyl y, sobre todos, a Guillén de Castro.
 
    2.-  De esta escuela valenciana destaca Guillén de Castro y Bellvís (1569-1631), autor de unas treinta comedias y algún entremés.

Comienzo de
Las Mocedades del Cid
   En 1618 publica la Primera parte de las comedias... y en 1625 la Segunda.... Incluía aquélla Las Mocedades del Cid, basada en el Romancero, sobre las hazañas de Rodrigo Díaz, que, defendiendo a su padre, mata al de doña Jimena, su futura esposa. Para ganarla, vence a los moros, asiste a un leproso, que resulta ser San Lázaro y vence a un representante del rey de Aragón. Inspiró Le Cid de Corneille (1636). Una Segunda parte de las hazañas del Cid gira en torno a Sancho II. Perfecciona el tema legendario en El Conde Alarcos.
 
   Los malcasados de Valencia (¿1595-1604?) es una comedia de enredo con desenlace amargo, escrita en redondillas: Elvira, vestida de hombre, planea eliminar a Ipólita, celosa esposa de su amante, don Álvaro. De él también se enamora Eugenia, esposa de Valerián, que ama, sin ser amado, a Ipólita. La intervención de Leonardo y la Justicia evita el drama: los matrimonios se divorcian y Elvira renuncia a su amor. Hay en la comedia una critica del matrimonio, insólita en la comedia mueva, junto con un dominio de la psicología de sus personajes y del diálogo.

Primera parte de
las comedias
de
Guillén de Castro
   Guillén de Castro desarrolla temas cervantinos en Don Quijote de la Mancha, sobre un episodio de El ingenioso hidalgo... o en El curioso impertinente, La fuerza de la sangre, etc.
 
   Cultiva lo mitológico y la comedia de figurón. Critica la autoridad real y el matrimonio, acaso por su propia experiencia.
 
   Por desconocer la cronología de sus comedias, suponemos una influencia mutua entre su obra y la de Lope de Vega.
    3.-  Desde 1590 Lope vive en Madrid, donde madura su teatro, fundiendo lo italiano, lo popular, lo cortesano o lo clásico. Su relación con Antonia Trillo en 1596 se disimula al casarse con Juana de Guardo dos años después, a quien mantiene junto a su amante Micaela Luján.
 
   De 1604 data su primer repertorio de obras, incluido en El peregrino en su Patria, y la Primera parte de Comedias. Refleja su experiencia valenciana con Los locos de Valencia (h.1590-95), sobre tres parejas que, en el hospital valenciano, logran los amores que persiguen.
 
   El rufián Castrucho (h.1598 y posteriormente, retocada) refleja su gusto por personajes del hampa, al lograr este rufián las bodas de dos militares y la suya con su pupila Fortuna.

Entrada de la casa de Lope, desde 1610.
En el dintel: Parva mea magna.
Magna aliena parva.
   En La viuda valenciana (h.1595-1603), retocada después de 1618, aludirá a sus amores con Marta de Nevares.
 
   Belardo el furioso, Los Comendadores de Córdoba, La Tragedia del Rey don Sebastián o El postrer godo de España, muestran su gusto por el Romancero y la confesión autobiográfica, constantes de su obra.
 

Arte nuevo
de hacer comedias
   Desde 1605 Lope es secretario del Duque de Sessa. Su epistolario refleja una servidumbre de confidente y tercero en amoríos e intimidades. Unos años más tarde termina su relación con Micaela Luján.
 
    4.-  De 1609 es el Arte nuevo de hacer comedias, defensa jocosa de su teatro, incluida en una edición de sus Rimas. Muestra desprecio por las reglas aristotélicas y no desconocimiento. Propone como valores la naturalidad frente al artificio y la variedad frente a las unidades. Opone el decoro y el aplauso del público, a quien "habla en necio", frente a la erudición y al rigor.
 
   El Arte sería una conferencia informal que ni el propio Lope, que prefirió sus poemas épicos a sus comedias, tomó en serio.
    5.-  En 1610 compra una casa en Madrid e inicia una nueva etapa con algunas de sus mejores comedias de ambiente campesino: El villano en su rincón (h.1611 y anterior a 1616), en que Juan Labrador, satisfecho en su estado y ajeno a la Corte, pero respetuoso con el rey, se ve favorecido por éste y trasladado a su entorno.
 
   Peribáñez y el Comendador de Ocaña (1604-12) se imprime en su Cuarta parte... (1614) de comedias. Es una tragicomedia desarrollada en 1406, en Toledo: Peribáñez comprende que el Comendador de Ocaña le ha colmado de honores para acosar a su mujer. Tras matarlo gana el perdón real.

Despacho de Lope de Vega

Representación de Peribáñez
y el Comendador de Ocaña

 

Manuscrito autógrafo
de La dama boba
 

Dozena parte de
las Comedias...
con la
edición de Fuenteovejuna
   De 1606-12 es El acero de Madrid, comedia costumbrista, donde Lisardo, cuyo criado Beltrán se finge médico, recomienda a Belisa beber el agua con acero de cierta fuente. Tras un rapto, obtiene el amor de Belisa, frente al pretendiente elegido por su padre.
 
   Entre 1611 y 1613 muere su hijo predilecto y su segunda esposa. Escribe La dama boba (1613) para Jerónima de Burgos: Finea, a quien desprecia Liseo por su ignorancia, será esposa de Laurencio, inspirada por el amor.
 
    En El perro del hortelano, de este mismo año, Teodoro seduce a la indecisa condesa Diana, cuando su criado lo hace pasar por hijo del Conde Ludovico.
 
   Hacia 1614 compondría Lope una de sus mejores tragicomedias: Fuenteovejuna. Siguiendo la Crónica de las tres órdenes... (Toledo, 1572) de Francisco de Rades, muestra los abusos del Comendador Fernán Gómez de Guzmán sobre los vecinos de Fuenteovejuna y sobre Laurencia, recién casada con Frondoso. El asesinato del Comendador por el pueblo y el perdón de los Reyes Católicos ante la evidencia rematan su acción.
 
   Se ve en ella una sublevación popular ante el abuso del poder, pero sólo refleja una injusticia puntual y subraya la sumisión al rey. Su desenlace pudo hacerla fracasar en el escenario.
 
   Una crisis, provocada por la muerte de sus familiares, le lleva en 1614 al sacerdocio.
 
    6.-  Desde 1617 Lope intervendrá personalmente en la impresión de sus obras, aunque debió hacerlo ya en la Cuarta parte (1614) y, quizá, en la Segunda (1610). Las quejas por ediciones ilegales son frecuentes en esta época y dan pretexto a sus autores para imprimirlas.
 
   Además, a la defensa que Ricardo del Turia hizo de Lope en el Apologético de las comedias españolas (1616), sigue la anónima Spongia (1617), ataque aristotélico a nuestro autor y a su teatro. No le faltaron defensores, como Alfonso Sánchez, catedrático de hebreo, o Tirso de Molina, además del pueblo, que apreció su teatro.

Representación de La dama boba
 

Onzena parte de las
Comedias...
con la edición de El perro del hortelano
 

Otra edición de la Dozena parte de Comedias con Fuenteovejuna

Parte veinticuatro
de las comedias, donde aparece
El Caballero de Olmedo
    7.-  Desde 1620 se representan obras maestras, como El Caballero de Olmedo (h.1620-25), tragedia de raíz celestinesca, basada en un cantar popular: Don Alonso muere a manos de don Rodrigo, celoso de perder a doña Inés.
 
   El mejor alcalde, el Rey vuelve sobre la dignidad campesina: Don Tello, soberbio noble, abusa de Elvira, prometida del campesino Sancho. Alfonso VII restaura su honra, casándola con don Tello, a quien ajusticia, para desposar a la ya noble viuda, con Sancho.
 
   No falta el tema mitológico en El marido más firme (h.1620-21), que adorna la fábula de Orfeo con episodios cotidianos: bodas, celos, etc. y una acción secundaria en torno al personaje de Aristeo.
 
   Por estos años presenta en Amar sin saber a quien a don Juan de Aguilar, encarcelado por encubrir el crimen de don Fernando, de cuya hermana se enamora antes de verla.
   Comedia de enredo es La moza de cántaro, anterior a 1627: Por defender la honra de su padre, María ha matado un hombre y sirve como moza, ocultando su condición de noble. Cuando el rey la perdona, revela su origen y, de entre todos sus pretendienes, acepta la mano de don Juan.
 
    8.-  En 1631 surge una obra problemática: El castigo sin venganza, que Lope considera tragedia. Su tardía aprobación y el representarse un solo día hace pensar en una posible censura.

Manuscrito autógrafo de
El castigo sin venganza

Manuscrito autógrafo de
El castigo sin venganza

Manuscrito autógrafo de
El castigo sin venganza
   El duque de Ferrara, recién casado y olvidado de su antiguo libertinaje, conoce las relaciones entre su hijo ilegítimo y su joven esposa. Logra que aquél la asesine involuntariamente para ajusticiarlo después.

Adaptación teatral de La Dorotea
   Si la obra fracasó por desviarse de los moldes habituales, ¿la retiraría Lope de los escenarios?
 
   Al margen de su actividad teatral, publica Lope La Dorotea (1632), acción en prosa, basada en La Celestina y en sus amores juveniles con Elena Osorio .
 
   Aún redacta algunas de sus mejores obras, como Las bizarrías de Belisa (1634), caprichosa dama, cuyos enredos le hacen perder a don Juan, que ganará a Lucinda, su verdadero amor. Tampoco Belisa conquista al conde Enrique, su fiel amante, por los celos que ha sembrado sin sentido.
 
   Esta pudo ser su última obra, ya que muere al año siguiente.
    9.-  La temática de Lope es representativa de su época: loas, autos sacramentales, comedias de asunto bíblico, de santos, mitológicas, de costumbres, novelescas -basadas en el italiano Bandello-, de enredo y, sobre todas, las históricas, medievales o modernas, acaso menos apreciadas entonces que hoy.

Loas de Lope de Vega
    10.-  Su técnica se basó en añadir a una acción determinada, una trama amorosa -segunda acción- acaso más aplaudida que la primera.
 
   Lope supo dirigirse a un público amplio y dedicar a cada espectador una parte de su obra: erudición para los cultos, gracias para los mosqueteros y amor para las mujeres.
 
   La envidia hizo mella en sus obras, como muestran las polémicas sobre su teatro. Juan Pérez de Montalbán, fiel defensor suyo, escribió su primera biografía.
 
   Del exagerado número de obras que se le atribuyen, consideramos suyas más de trescientas, sin contar colaboraciones y atribuciones dudosas de quien fue el dramaturgo de mayor éxito de nuestras letras.

 

D.Miguel Pérez Rosado.
Doctor en Filología