LA PROSA DE POSGUERRA DE 1962 A 1975
 

 

Luis Martín-Santos

 
    1.-  La literatura de posguerra cambió radicalmente al aparecer Tiempo de silencio (1962).
 
   Su autor, Luis Martín-Santos (1924-1964) nació en Larache (Marruecos) y, a los cinco años, se estableció en San Sebastián. Fue Premio Extraordinario (1946) en Medicina y colaborador del C.S.I.C. en Madrid. Estudió siquiatría en Alemania. De 1956 y 1962 fue detenido cuatro veces por motivos políticos: pasó cuatro meses en la cárcel de Carabanchel.
 
   Dejó estudios de siquiatría, ensayos sobre literatura, poesías -Grana gris (1945)-, relatos breves, una novela y parte de otra.
 
 

Tiempo de silencio
   Tiempo de silencio (1962) relata un penoso episodio del Madrid de los años 40: Pedro investiga sobre el cáncer. La falta de ratones para experimentar lo obliga a aceptar, del conserje Amador, los que cría la familia del Muecas, en una chabola. La hija del Muecas, Florita, se trata con el delincuente Cartucho. Una noche de sábado Pedro, Matías y otros intelectuales o artistas, rematan la borrachera en el burdel de doña Luisa. Al volver, Pedro invade el dormitorio de Dorita, con el benéplacito de su madre, que intentaba deslumbrarlo con la joven. Una llamada del Muecas obliga a Pedro a atender a su hija Florita, moribunda por un aborto provocado.

 
Florita está muerta, pero Amador denuncia a Pedro como responsable. Él, entretanto, medita ante la Escena de brujería de Goya y escucha una conferencia del filósofo [Ortega] hasta que Matías lo oculta en el burdel de doña Luisa. El policía Similiano detiene a Pedro, que, en la Dirección General de Seguridad, admite su culpa, antes de que la esposa del Muecas descubra la verdad. Pedro queda despedido de su Instituto por su mala reputación. Busca consuelo en Dorita, a quien apuñala Cartucho en una verbena. Pedro abandona Madrid para trabajar como médico en provincias.
 
   Tiempo de silencio apareció, con recortes de censura, en 1962. La edición definitiva no se edita hasta 1980.

Cubierta de la edición definitiva (1980)
de Tiempo de silencio

 

Cubierta de Apólogos
   Luis Martín-Santos escribió relatos breves, difíciles de fechar, reunidos en Apólogos (1970).
 
   De los fragmentos de su novela Tiempo de destrucción deducimos que sería más introspectiva y experimental que Tiempo de silencio. Reflejaba la vida del juez Agustín, alter ego salmantino de nuestro autor.
 
   Luis Martín-Santos superó el estancamiento del realismo social para proyectar la novela hacia nuevos caminos experimentales, trazados por Faulkner, Joyce, Kafka, Virginia Woolf, etc. La novela española halló una técnica de distanciamiento que permitía salvar la censura y dar expresión a una nueva etapa.

 

Edición popular de
Cinco horas con Mario
    2.-  Frente a esta novela, pervive el grupo "metafísico", neocatólico, de José María Souvirón, Vintila Horia, García-Viñó o Carlos Rojas.
 
   Próximo a ellos, Miguel Delibes publica su mejor novela: Cinco horas con Mario (1966), monólogo de Carmen, esposa de Mario Díez Collado, catedrático de instituto y padre de cinco hijos, muerto a los 49 años. Menchu repasa, ante el cadáver, episodios de su vida. Torpe y orgullosa, representa la derecha franquista, reprocha las "rarezas" de su marido, católico practicante, expedientado por el régimen y novelista comprometido. Menchu valora el triunfo económico que justifica su propia infidelidad conyugal.

Esquela-prólogo de
Cinco horas con Mario

 

 
   El monólogo interior no parece heredado de la novela europea o americana, sino de una forma sencilla y tradicional de exponer los hechos. De ahí el éxito de una adaptación teatral de esta obra.
 
   La experimentación llegó con Parábola del náufrago (1969), historia del humilde Jacinto Sanjosé Niño, perteneciente al Movimiento por la Mudez a la Paz. Jacinto soporta el autoritarismo de don Abdón y se convierte en cordero. La novela presenta fragmentos con signos de puntuación alterados.
 
   Le sigue El príncipe destronado (1973), sobre el mundo de la infancia, y la novela dialogada, Las guerras de nuestros antepasados (1974), emparentada con Cinco horas con Mario.

Parábola del náufrago

 

La voluntad de estilo
    3.-  Algunos novelistas destacan sin alcanzar éxitos de ventas:
 
   El soriano Juan Antonio Gaya Nuño (1913-1976) fue historiador del arte y autor de la Historia del cautivo (1966). Es el mismo año de Las conspiraciones (1966) de Jesús Torbado (1943). Existen, además, seguidores del surrealismo, como el ovetense Gonzalo Suárez (1934), con De cuerpo presente (1963) o Rocabruno bate a Ditirambo (1966).
 
    4.-  El ensayo español cuenta con nombres como Helio Carpintero, autor de Cinco aventuras españolas (1967) o Juan Marichal (Tenerife, 1922), con La voluntad de estilo (1957 y 1971), sobre la esencia de lo español a través de sus escritores, y El nuevo pensamiento político español (1967).

 
    5.-  La primera novela que trató en España la Guerra desde el punto de vista republicano fue obra de Ángel María de Lera (Baides, 1912-Madrid, 1984), que ya había escrito Los clarines del miedo (1958).
 
   Las últimas banderas (1967), Premio Planeta de ese año, la protagoniza el capitán republicano Federico Olivares, que abandona la lucha ante la derrota. Sufre a sus propios partidarios y rechaza la posibilidad de huir. Lejos de su familia, su amante, Matilde, le propone salvarse con los nacionales. Olivares prefiere ingresar en prisión.
 
   Esta novela, aunque desfasada, presenta rasgos experimentales: los fragmentos en cursiva marcan un nivel narrativo diferente de los que aparecen en redonda; se incluyen monólogos, impresiones subjetivas, etc. La novela pudo inspirar obras como San Camilo, 1936.

Portada de
Las últimas banderas

 

La aventura equinoccial de
Lope de Aguirre
    6.-  Quizá no debamos considerar ya "del exilio" la obra del entrañable Ramón J. Sender. La aventura equinoccial de Lope de Aguirre (1968) es una novela histórica sobre este rebelde a la Corona española. Lo prueba la concesión del Premio Planeta por En la vida de Ignacio Morel (1969), historia de amor entre un profesor y una mujer casada.
En la vida de
Ignacio Morel

 
    7.-  Veteranos como Jesús Fernández Santos presentan novedades: El hombre de los santos (1969) o el Libro de las memorias de las cosas (1971), Premio Nadal de 1970. Este éxito de ventas trataba la tolerancia religiosa presentando una comunidad protestante en los últimos años de la España franquista.
Libro  de las memorias
de las cosas

 

Juan Goytisolo en los años sesenta
    8.-  Entre los novelistas catalanes destaca Juan Goytisolo (Barcelona, 1931), desligado de la España oficial y dueño de las técnicas literarias más actualizadas.
 
   Su gran aportación será la llamada trilogía de Mendiola, encabezada por Señas de identidad (México, 1966).
 
   Una conciencia acusadora en segunda persona de singular ayuda a Álvaro Mendiola a repasar su vida, ante los veinticinco años de paz franquista. Reniega de la burguesía en que nació. Estudia cinematografía en París con la mexicana Dolores y conoce el dolor de sus compañeros de lucha, en contraste con los emigrados españoles en Francia.

Sobrecubierta de la
edición mejicana de
Señas de identidad

 

Cubierta española de
Señas de identidad
Realiza para France Presse un reportaje -frustrado por las autoridades españolas- sobre el levantamiento anarquista en Yeste (Albacete), donde los milicianos fusilaron a su padre. Asiste al funeral de su maestro republicano, el profesor Ayuso. Concluye la novela, desde el castillo de Montjuich, que fue prisión franquista, entre un grupo de turistas ajenos a la realidad española.
 
   Ante la violencia en España, Álvaro rechaza su identidad, su lengua -se incluyen párrafos en francés o en catalán- y su cultura.
 
   La novela parodia diversos registros: informes policiales, folletos de turismo, voces de obreros...

 
   Reivindicación del conde don Julián (México, 1970), presenta a Álvaro en Tánger, ocioso, ensuciando los clásicos castellanos con insectos espachurrados. Conoce al abogado don Álvaro Peranzules
-desdoblamiento suyo-, representante de la España oficial cuyo estoicismo senequista se traduce en una despreciable colaboración con la injusticia.

   Abundan los símbolos fálicos: escorpiones, arañas, serpientes, agujas hipodérmicas y los motivos históricos: Tariq y el conde don Julián, que pretende una venganza sádica, orgía sodomítica antiespañola contra el niño Álvaro.
 
   La segunda persona se enriquece con parodias de clásicos españoles, textos didácticos o lúdicos, y novelistas hispanoamericanos contemporáneos.

Cubierta de Reivindicación del conde don Julián (3ªed.)

Cuarta edición de
Juan sin tierra
   La sintaxis se disuelve en oraciones yuxtapuestas, separadas por dos puntos (:), sin mayúsculas y con escasas comas.
 
   La ruptura llega con Juan sin tierra (1975), última novela de la serie. Su protagonista, de ascendencia cubana, mezcla con fantasías eróticas los sermones del padre Vosk. Sus obsesiones anales lo proyectan a un viaje delirante hasta Turquía, cuajado de orgías fálicas. Repasa la historia de España con textos andalusíes sobre la intransigencia castellana. El absurdo escatológico se concentran en instrucciones revolucionarias, parodia de la literatura pastoril, o en teorías de la novela actual. El crítico-inquisidor Vosk intenta recluir a nuestro autor en un psiquiátrico. Cerca del mundo musulmán, éste reniega de la razón: un final en carácteres árabes sería para un lector árabe un principio... ¿Cuál era la primera página?

 
    9.-  Hay quien consideró primera novela experimental española la de Germán Sánchez Espeso, Experimento en Génesis (1967). Siguen la vía Luis de Castresana con El otro árbol de Guernica (1967), Héctor Vázquez Azpiri con Fauna (1967), Daniel Sueiro (1931-1987) con Corte de corteza (1969) y Carlos Rojas con Auto de fe (1968). El experimentalismo arrastra una importante dosis de intimismo. Se puede interpretar como una búsqueda del yo alienado a través de la literatura.

Edición crítica de
El mercurio
    10.-  Una ruptura definitiva con el realismo se manifiesta en la obra del madrileño José María Guelbenzu (1944), El mercurio (1968). Prsenta diversos escritos sobre la vida de unos estudiantes, como Jorge Basco, escritor novel. Los une el jazz, la literatura, el alcohol y la angustia de vivir. Jorge sufre por la argentina Angélica; Ernesto, alucinado por los ascensores, muere al salir del manicomio... Se parodian registros narrativos sobre hechos triviales: la muerte de una comadreja, un paseo por Madrid, unas vacaciones en el País Vasco, o un concierto de jazz con Félix Grande o José María Guelbenzu.
 
   La novela cita sus fuentes: Saul Bellow, Gerald Durrell, Kafka... y destaca a James Joyce y Julio Cortázar, cuyos Ulyssees y Rayuela suenan en ella.

José María Guelbenzu

 

Francisco Umbral
    11.-  Se conoce como periodista al madrileño Francisco Umbral (1935), autor de Balada de gamberros (1965) y El Giocondo (1970), novelas urbanas.
 
   Sus Memorias de un niño de derechas (1972) narran su infancia, primeros estudios, afición al cine, al cómic, a las niñas topolino, su descubrimiento del sexo, guateques, prostitutas, queridas, opositores a funcionarios, enchufados y gentes que no viven como él la vida, entre modas italianas -la vespa, la libertad- anclado en Madrid.
 
    12.-  Algunos criticos consideran el año de 1969 un annus mirabilis. A las obras pubicadas este año, sumamos la influencia de autores, que publican originalmente en catalán, como Mercedes Rodoreda (1909-1983) en La plaça del diamant (1962). Además el "Boom" hispanoamericano aportó escritores como Gabriel García Márquez, Julio Cortázar o Mario Vargas Llosa.

 

Camilo José Cela
    13.-  Tras casi catorce años sin publicar Camilo José Cela (1916-2002) una nueva novela -aunque sí algunos cuentos, como Gavilla de fábulas sin amor (1962), un Viaje al Pirineo de Lérida (1965) y un célebre Diccionario secreto (1968 y 1971)- sorprende con Vísperas, festividad y octava de San Camilo del año 1936 en Madrid (1969).
Gavilla de fábulas
con dibujos de Picasso

 

Cubierta de San Camilo, 1936 (3ªed.)
La extensa novela presenta, desde un prostíbulo madrileño, un hombre ante un espejo. Un monólogo interior libre narra, entre los elementos de un collage, los sucesos de esos días. Conocemos la historia oficial: fusilamiento del teniente Castillo y de Calvo Sotelo, levantamiento de Franco y Queipo de Llano, decisiones de Largo Caballero y Azaña, actuaciones de Miaja o Fanjul, tiroteos de falangistas y milicianos, fusilamientos y abusos; conocemos los lupanares madrileños y las vidas de sus clientes. Leemos anécdotas, anuncios, frases y obsesiones del narrador, como la muerte del rey Cirilo de Inglaterra. En un Epílogo, su tío aconseja, entre avisos mojigatos sobre la crueldad española, el consuelo del sexo

 
   Las tres grandes secciones de la novela evolucionan en oraciones yuxtapuestas -no existen puntos y aparte- sobre temas muy diferentes. Su amenidad aligera el texto. De nuevo, Cela se colocaba en la vanguardia de nuestra novelística y de nuevo tropezaba con la censura: esta vez contó con la amistad de Fraga Iribarne.
 
   Oficio de tinieblas 5 (1973) la forman 1194 breves máximas -de tres páginas la más extensa; de una línea la más breve-, cuyo estilo gnómico presenta imágenes oníricas, entre consejos sapienciales en segunda persona. Se presenta como una "purga del corazón".
 
   Menos conocido fue Jorge Cela Trulock, autor de una novela experimental: Inventario base (1969)

Cubierta de Oficio de Tinieblas 5 (3ªed.)

 

Cubierta de Un hombre que se parecía a Orestes
    14.-  Otro veterano escritor gallego, Álvaro Cunqueiro (1911-1981) gana el Premio Nadal de 1968 con Un hombre que se parecía a Orestes (1969), en que desmitifica, sin miedo al anacronismo, esta venganza. Egisto se aburre de esperar la llegada de Orestes en Grecia. Este cierra la narración ante la bola de cristal en que el cerero Aquilino representó el asesinato de Egisto nunca ocurrido. La novela incluye breves secciones dramatizadas y un índice de retratos y personajes, imprescindible para seguirla.

 
    15.-  Nueva experimentación es la de Antonio Prieto (Málaga, 1930) en Secretum (1972): en un país futuro se juzga a quien, por amar y tener un hijo, transgredió la ley. Un escritor -reconocemos a Petrarca- repasa su vida entre citas del Canzoniere y de poetas stillnovistas. El acusado, aunque es comprendido por miembros del tribunal, muere en la hoguera.
 
   La novela plantea la escritura como entrega de una personalidad y una afectividad más allá del tiempo y el espacio, en una vida escrita.
 
   Reconocemos alusiones a otras obras del autor: Vuelve atrás, Lázaro (1958), Encuentro con Ilitia (1961) y, sobre todo, a Tres pisadas de hombre.

Cubierta de Secretum (3ªed.)

 

Cubierta de Recuento (3ªed.)
    16.-  El barcelonés Luis Goytisolo (1935), hermano de Juan, publica Recuento (1973), primer volumen de Antagonía (1973-1981). Presenta un balance de su vida -un recuento- proyectándose en Raúl Ferrer-Gaminde, hijo de una familia burguesa catalana. Rompe con ella para iniciarse en la vida adulta desde el sexo y el compromiso político en una España represiva. Analiza la Barcelona de ese tiempo y ofrece diferentes técnicas de experimentación: yuxtapone frases y realiza una declaración de principios estilísticos.
 
   El segundo libro, Los verdes de mayo hasta el mar (1976) presenta las reflexiones de Raúl, adentrándose en la experimentación y en la alucinación. En La cólera de Aquiles (1979), tercer volumen, aparece en el recuerdo de Matilde Moret, lesbiana amante de Raúl. Teoría del conocimiento (1981) cierra la serie con el fallecimiento del narrador.

Cubierta de La cólera de Aquiles (3ªed.)

 

Don Juan
    17.-  Gonzalo Torrente Ballester (1910-1998) acude a la fantasía en su Don Juan (1963), curiosa interpretación del mito: el narrador conoce en París a don Juan y a Leporello. Ama a Sonja, aunque ella prefiere a don Juan. Leporello, reencarnación del Garbanzo Negro, presenta a su amo desde el siglo XVI. Una apología de don Juan, lo enfrenta a una sociedad negada para el amor y al Comendador don Gonzalo de Ulloa: huye para no ser juzgado. El narrador, habitado por extraños personajes, también huye, fracasado.
 
   La obra se aleja del realismo y se abre a múltiples interpretaciones.
 
   La siguiente novela extensa, Off-Side (1969), se ambienta en un Madrid de fracasados que se ocupan de trapicheos miserables, relacionados, a veces, con el arte.
 
   La consagración llegó con La saga/fuga de J.B. (1972), parodia de las técnicas experimentales de estos años.
 

 
   Su primera parte -Manuscrito o quizás monólogo de J(osé) B(astida)- presenta a este infeliz profesor, a quien Parapouco Belalúa, director de La voz de Castroforte, encarga un informe sobre su ciudad. José descubre la existencia de una Tabla Redonda, heredera de la artúrica, devota del Cuerpo de Santa Lilaila y del Vaso idóneo: don Torcuato del Río, positivista rey Arturo y autor del Homenaje Tubular, busca una Ginebra para su secta, mientras el Lancelot/Vate Barrantes muere en extrañas circunstancias. La Logia femenina Rosa-Cruz -mujeres cuyo nombre empieza por C- busca al Varón Liberador en un J.B. Moralistas eclesiásticos, cuyo nombre comienza por A, -don Amerio, Asclepiadeo, Asterisco o Apapucio- reprimen las sectas. José Bastida sabrá que Castroforte del Baralla levita y que él desciende del fundador Jacinto Barallobre, el Viejo de la Montaña. Por ello, puede morir en los idus de Marzo.
 
   En ¡Guárdate de los idus de marzo! José Bastida trabaja como secretario de Jacinto Barallobre, hermano de Clotilde. La visita de Jesualdo Bendaña, profesor en U.S.A., complica la muerte de un Jota Be. Cuando Bendaña desmitifica la saga, Barallobre desmiente las profecías y asume la personalidad del Vate. Acisclo asume la de los Asteriscos, Apapucios... Barallobre viaja por la personalidad de Jacobo Balseyro, nigromante, y anima a Bastida -Paco de la Mirandolina- a visitar otros mundos.

Sobrecubierta de
La saga/fuga de J.B.

 

Gonzalo Torrente Ballester
   Scherzo y Fuga ofrece viajes, a través del tubo capilar, de combinaciones de personalidades de los siete Jota Bes -con el Obispo Jerónimo Bermúdez y el almirante John Ballantyne- por el tiempo, pero no por el espacio: la Cueva. Castroforte del Baralla desaparece sin su Ginebra, la Lilaila Coralina de Souto.
 
   En la Coda José Bastida huye con Julia, hija del Nigromante, mientras don Acisclo desaparece con la ciudad.
 
   La saga/fuga de J.B. es una exhibición de historias e historietas. Parodia el argot estructuralista, el de los críticos literarios, el del periodismo mediocre, el del peor romanticismo... Incluye esquemas, chistes, golpes coloquiales y aporías. Su riqueza imaginativa justifica su extensión.
 
   En 1975 Torrente Ballester ingresó en la R.A.E.

 

Juan Marsé
    18.-  El barcelonés, Juan Marsé (1933) -o Juan Fonseca- tomó su apellido del matrimonio Marsé, que lo adoptó al morir su madre y hallarse encarcelado su padre. Fue aprendiz en un taller de joyería, devoró novelas de aventuras y viajó a París.
 
   A finales de los años cincuenta publica Encerrados con un solo juguete (1961), sórdida historia barcelonesa de 1949: Andrés Ferrán, tras abandonar la joyería en que trabaja, piensa en Tina Climent. Tina alterna con su amigo Martín, que aprovecha su situación para violarla. Influido por Mauricio Balart, Andrés abandona a Tina y busca a la prostituta Julita. La madre de Tina enreda la situación, pero muere, haciendo felices a Tina y a Andrés.

Cubierta de
Encerrados con un solo juguete

 

Cubierta de
Últimas tardes con Teresa
    Últimas tardes con Teresa (1966 y 1975) obtuvo el Premio biblioteca Breve en 1965. Se desarrolla en Barcelona, en 1956, y presenta al Pijoaparte -Manuel
Reyes-, xarnego de Monte Carmelo, enamorando a Maruja, criada de Teresa Serrat. Durante la enfermedad que acaba con Maruja, Manolo conquista a Teresa, pero descuida sus cambalaches con el Cardenal y su sobrina Hortensia. Encuentra dificultades en su realción con Teresa y su mundo de burgueses y estudiantes comunistoides. Una denuncia de la despechada Hortensia lo lleva a prisión. Al salir, sabrá que Teresa retomó el nivel de su clase social.

 
   La oscura historia de la prima Montse (1970) narra la muerte de esta joven burguesa, hacia 1958. Su primo, Paco Bodega, amante de su hermana Nuria, recompone la trama: sus obras de caridad provocaron el amor de Montse por el presidiario Manuel Reyes, al que no logró "regenerar". El hipócrita Salvador Vilella ofrece a Reyes un trabajo que lo aleje de Montse. Ella, embarazada, enloquecida y traicionada por su hermana, se quita la vida.
 
   La novela muestra un humor cínico y parodia el lenguaje falso y ridículo de la Iglesia o de la prensa del corazón.
 
   Desde 1970 Marsé colaboró en las revistas Bocaccio y Por favor.

Cubierta de 
La oscura historia de la prima Montse

 

Cubierta de Edición comentada de
Si te dicen que caí


   Si te dicen que caí (1973 y 1976) apareció en México y se reeditó en España, en 1976. Narraba un episodio barcelonés de los años 40.
 
   Entre los cadáveres de un automóvil accidentado, Ñito reconoce al trapero Java, compañero de infancia que prosperó delatando a su propio hermano. Éste participó en el fusilamiento del padre del alférez Conrado -ahora inválido y entonces denunciado por abusar de su criada Ramona o Aurora Nina- pensando que se trataba del alférez mismo. Ñito fue Sarnita, que mezclaba realidad y fantasía en las aventis que contaba. Los padres de algunos compañeros fueron maquis enfrentados a siniestros falangistas. Abusos sexuales de niños y mayores, fantasías, dobles versiones de los acontecimientos, saltos en el espacio y en el tiempo y otras nebulosas son las piezas de este rompecabezas.

   Esta es la obra de mayor complicación narrativa entre las que Marsé escribió hasta aquí. La constante de sus temas es el contacto entre personas de clases sociales enfentadas.
    19.-  Excepcional narrador fue el madrileño Juan Benet Goitia (1927-1993), ingeniero de caminos, autor de la obra de teatro Max (1953). Comenzó su narrativa con el libro de relatos Nunca llegarás a nada (1961).
 
   Su primera novela, Volverás a Región (1967), es la oscura historia del doctor Daniel Sebastián y de un niño enloquecido. Tras recordar la toma de Región durante la Guerra, el doctor recibe a una mujer, amante de su ahijado e hija del coronel Gamallo, que conquistó Región. La mujer -María Timoner o Gubernaël- fue prostituida: un militar la perdió en el juego, donde cierta anciana introdujo una moneda de oro, y el médico la olvidó con otra esposa. Cuando ella vuelve a Región, Sebastián muere asesinado por el niño. Numa, guardia de Mantua, anula con un disparo cualquier alteración del orden.

Segunda edición de
Volverás a Región

 

Edición de
Una tumba y otros relatos
   Benet mostraba su deuda con Faulkner o Scott Fitzgerald -del que tradujo This Side of Paradise en 1968-, pero también con el antropólogo James Frazer (1854-1941), autor de La rama dorada (1890-1915). Su novela se hallaba cuajada de alusiones mitológicas y épicas.
 
   Lo confuso de su trama la hace abierta: su obra posterior ampliará esta historia.
 
   Una meditación (1970) incide en la desmaterialización del tiempo en el reloj de Cayetano Corral y en la superposición de imágenes que confunden la trama.
 
    El relato Una tumba (1971) presenta un individuo malvado y blasfemo, envenenado en una fiesta. Saquearon su tumba durante la guerra. Su hijo, cuya soledad sólo alivió una querida de lujo, acompaña al guardián que cerrará la fosa.

 
   Un viaje de invierno (1972) recuerda la fiesta anual de Demetria o Nemesia en La Gándara por la llegada de su hija Coré, que vive seis meses con su padre, Amat. Demetria vive con un oscuro sirviente -o Intruso, o bausán o amante-: Arturo Brémond. La fiesta de primavera y se repite cada año como la anterior, aunque Coré puede estar muerta y los invitados -grajos- quizá nunca asistieron. El propio guardián Numa acaso mató a Amat. Siempre se avería algo antes de la fiesta, donde todo es efímero como la porcelana y condenado al fracaso y a la inexistencia: se disuelve en su repetición, pese a que una razón intente imponerse en vano sobre la nostalgia. El texto se disuelve en el tiempo y en la muerte: glosas marginales guían la lectura de un discurso infestado de paréntesis, observaciones y comentarios a escenas descoloridas.
Edición escolar de
Un viaje de invierno

 

Juan Benet
   Siete relatos -Cinco narraciones y dos fábulas (1972)- recuerdan los temas de Benet: Reichenau destaca por su lúcida metáfora de la muerte.
 
   La otra casa de Mazón (1973) novela el tema regionato faulkneriano y Sub rosa (1973), novela corta o relato extenso, cuenta el naufragio del "Garray".
 
   La lectura de Benet es un ejercicio de reflexión. No encontramos textos fáciles, sino aproximaciones a una filosofía nihilista, a una épica y una mitología del vacío.
    20.-  Juan García Hortelano vuelve con una extensa novela: El gran momento de Mary Tribune (1972), sobre un grupo de adultos ociosos, cuyas vidas quedan marcadas por la americana Mary: por ella, el narrador abandona su trabajo, aunque no su Seat 600. Cuando Mary marcha a Europa, se la recuerda desde la soledad y el desamparo. Un compromiso matrimonial poco ilusionado cierra la obra.
 
   Por encima de las frases convencionales dedicadas a esta obra, desconcierta la desproporción entre extensión y contenido. Unas citas literarias son una posible guía del lector. Se alude a El Jarama y a su autor, reflejando la influencia de esta obra en plena época del experimentalismo, del que Hortelano no participa claramente.

Edición popular de
El gran momento
de Mary Tribune

    21.-  En estos años Carlos Rojas causó el escándalo con Azaña (1973) al incluir páginas de este autor sin citarlas.
   Aparecen las novelas de una ¿Generación de 1968? que se corresponde con los poetas novísimos: Ana María Moix (1947), Walter, ¿por qué te fuiste? (1973), sobre la infancia; Carlos Trías, Félix de Azúa (1944), Javier del Amo o el andaluz José Leyva (1938), Leit-motiv (1972) y Heautontimorumenos (1973); el coruñés Ramón Nieto (1934), la asturiana Marta Portal (1930) o Isaac Montero (1936). Se tratarán en páginas posteriores.
 

Antología de
Fernando Savater
    22.- Un joven ensayista se da a conocer por estos años: Fernando Savater (San Sebastian, 1947) con su Apología del sofista (1971), centrado aún en temas filosóficos.
 
   La tesis doctoral de Carmen Martín Gaite, Usos amorosos del dieciocho en España (1972), acompañada de ejemplos literarios y grabados de época, triunfó por su amenidad y gracia.

Usos amorosos del
diecicoho en España

 
    23.- El sevillano Alfonso Grosso (1928) continúa su producción con Inés just coming (1968), serie de monólogos sobre la Revolución cubana, y Guarnición de silla (1970), convertiéndose en una referencia andaluza. Florido mayo (1973), Premio Alfaguara de ese año, presenta un narrador que cuenta a su antigua amante, Delia, la historia de la familia Gentile, rica en adulterios, riñas, amores furtivos... Alberto el Artista, Augusto, Javier o Beatriz son máscaras del narrador.
 
   La experimentación tocaba fondo: un Congreso de narradores andaluces advirtió de los riesgos de extremar el barroquismo hasta este extremo.

Edición popular de
Florido mayo

 

Edición completa de
Las semanas del jardín
    24.- Como ensayista se presenta ahora Rafael Sánchez Ferlosio (1927) con Las semanas del jardín (1974), colección de pensamientos enlazados sobre diversos temas: de la percepción de la realidad, la inteligencia de la literatura, la relación entre realidad y escritura o el contacto entre escritura y política. Ferlosio, ya en su elemento, se da a la divagación: su título mezcla ecos cervantinos con cierta estratagema teatral.

 
    25.-  Entre las últimas novelas del franquismo, destaca la del murciano Miguel Espinosa (1926-1982), Escuela de mandarines (1974), obra extensa de carácter alegórico. En este relato la Vejez narra su paso por la Feliz Gobernación -el mundo-, haciéndose llamar Eremita, para deshacer la injusticia. Lo detiene un Tercer Demiurgo, por excarcelante. Prisionero y caminante, recorre la Feliz Gobernación: mozuelas, becarios, mendigos y disidentes de todas clases, inspirados por el Alfarero Lamuro: Celedonio, cuya larga historia es una novela intercalada o el escritor Dionisio Kinós. En la Ciudad, asiste a las Oposiciones al Grado de Escoliasta.
 
   Por su carácter alegórico, recordaba la ficción de los Siglos de Oro: intercala versos en su prosa, narraciones dentro del argumento principal, etc. También por su retórica ampulosa, cervantina o gracianesca, que refleja la represión política que tocaba a su fin.

Escuela de mandarines

 

Mapa para 
Ágata ojo de gato
    26.-  José Manuel Caballero Bonald presenta en Ágata ojo de gato (1974) un desconocido normando, raptor de Manuela, de quien tiene un hijo y a quien prostituye. El hijo, Perico Chico o Pedro Lambert se dedica a oscuros negocios con joyas o metales. Su familia crece entre prostitutas y él mismo se hace católico. Uno de sus familiares, Clemente Pavón, muere tiroteado. La familia y la novela concluyen con la muerte de la abuela Manuela.
 
   La novela incluye párrafos incrustados y citas al final del texto. Un mapa previo aclara poco la intención de su autor. Intuimos el retrato de una familia capitalista y degenerada que extiende sus influencias por Andalucía. El tono dadaísta o infantil lo aproxima a obras teatrales como las de Romero Esteo.

 

García Calvo en Zorroaga
    27.-  El zamorano Agustín García Calvo (1926), expulsado de la Universidad madrileña en 1965, redacta en París Laia. Ensayos de estudio lingüístico de la sociedad (1973) y lo que se ha considerado novela: Cartas de negocios de José Requejo.

 
   Las Cartas de negocios de José Requejo (1974) son una selección de textos, presentada por Agustín García, escritas por este líder estudiantil que terminó en un manicomio. Las dieciocho cartas tratan diversos temas: la filosofía según el Juan de Mairena machadiano, un poema epicúreo heredero de Lucrecio, el feminismo, el Estado, la condición humana a través de una comunicación de centauros, y, por encima de todo, la tradición clásica como fuente: un poema latino arcaico -E NOS, LASES, IOVATE- permite la erudición histórica.
Tercera edición de
Cartas de negocios de José Requejo.

 

D.Miguel Pérez Rosado.
Doctor en Filología