 Conde de Campomanes por José M. Galván | 2.- A Pedro Rodríguez, Conde de Campomanes (1723-1803), nacido en Santa Eulalia de Sorriba (Asturias) debemos varios escritos oficiales. Este estudiante de Humanidades y Artes, experto en leyes, comienza escribiendo unas Disertaciones del Orden y Caballería de los Templarios (1745). Su carrera política se inicia en 1755 como Asesor General de la Renta de Correos y Postas del Reino. Fue Fiscal del Consejo de Castilla (1762) y autor de un Tratado de la Regalía de amortización (1765), donde enfrenta la actitud de la Iglesia a su ideología regalista. |  Tratado de la Regalía de amortización |
 Discurso sobre la educación popular y fomento de los artesanos | Le seguiría el Discurso sobre el fomento de la industria popular (1774). En el Discurso sobre la educación popular y fomento de los artesanos (1775) propone la formación profesional y técnica de trabajadores, que devuelva a los oficios su dignidad original. Las matemáticas y el dibujo apoyan esta reforma, que abarca la educación completa de los estudiantes. Las mujeres desarrollan otras funciones. Las leyes liberarán las trabas actuales: privilegios, impuestos, gastos de examen...   Ministro del Consejo y Cámara (1783), Presidente de las Cortes y Gobernador del Consejo de Castilla (1789), llega a ser Consejero de Estado (1791) y miembro de academias y Sociedades Económicas. Su sintaxis escueta y lapidaria potencia una ideología que bebió Jovellanos en su Informe sobre la ley agraria. |
3.- Desde finales del siglo XVII, encontramos una literatura de viajes, mal publicada en su momoento. Escritos de Moratín, Jovellanos, Iriarte, Campomanes, Flórez, Sarmiento, Pérez Báyer... -en forma de cartas, diarios o libros- defienden valores hispánicos artísiticos, culturales o, simplemente, geográficos.   Algunos, herederos de Tomás Moro, cultivan la novela utópica, como la anónima Descripción de la Sinapia, península en la tierra austral, donde Sinapia es anagrama de Hispania. Pudo escribirse a fines del siglo XVII o en el último tercio del XVIII, y apareció entre los papeles de Campomanes. Pinta un país dividido en nueve zonas, donde no existe propiedad privada y donde la sociedad se jerarquiza tras elegir sus gobernantes |  Reconstrucción hipotética de Sinapia | Una versión de los Viajes de Enrique Wanton (1769-1778), por Joaquín Vaca de Guzmán, presenta rasgos originales
 Antonio Ponz | El Viaje de España (1772-94) del valenciano Antonio Ponz (1725-1792) elabora, en forma epistolar, un inventario de monumentos de varias regiones. No se limita a objetos artísticos, sino que refleja la agricultura, climatología, etc. El último de los dieciocho tomos apareció de forma póstuma, con una biografía del autor.   Describe Castilla la Nueva: Toledo, Guadalajara y Cuenca en el primer tomo; El Escorial y alrededores, en el segundo, y Madrid y Cuenca -de nuevo-, en el tercero. De Valencia se ocupa el cuarto, y de Madrid el quinto y el sexto. El séptimo y octavo describen Extremadura, y el noveno, Sevilla. Dedica a Castilla la Vieja el décimo, y a Castilla y León los dos siguientes. El decimotercero se centra en Aragón y el decimocuarto en Cataluña, para volver a Aragón en el siguiente. Sobre La Mancha y Andalucía escribe en el décimosexto, para cerrar en esta región los dos volúmenes de su obra inconclusa. |  Primer tomo del Viaje de España |  Viaje fuera de España | Ponz es también autor de un Viaje fuera de España (1785) en dos tomos, sobre Francia e Inglaterra -el primero- y Holanda, Bélgica y Francia -de nuevo- el segundo. El hebraísta valenciano Francisco Pérez Bayer (1711-1794) luchó por una reforma cultural en su antijesuítico Memorial por la libertad de la literatura española (1770).   Francisco Cerdá y Rico (1739-1800), alicantino, destacó en la filología y en las ediciones de clásicos españoles, junto a Tomás Antonio Sánchez (1723-1802), editor de una Colección de poesías castellanas anteriores al siglo XV (1779), o a Juan José López de Sedano (1729-1801), compilador del Parnaso Español (1768-78) en nueve volúmenes. | Miguel Casiri (1710-1791) iniciaba los estudios árabes, catalogando los manuscritos de la Biblioteca escurialense.
4.- Entre los periódicos más influyentes de esta época destaca El Censor (1781-1787), dirigido por el granadino Luis García del Cañuelo (1744-1802), que publicó ocho tomos con 167 discursos. Siguiendo, en parte, el periódico The Spectator (1711-1714) y a su coautor Addison, El Censor recogió el pensamiento del círculo literario salmantino. Su actitud satírica, su crítica religiosa y su ironía política y social atrajo a la censura. Publicó curiosidades: una carta marrueca, ajena a Cadalso, la utopía de los Ayparchontes y una parodia de Forner -Oración apologética por el África y su mérito literario- que, unida al anticlericalismo y causticidad del periódico, provocó su prohibición definitiva.   Junto a los hermanos Pedro y Rafael Rodríguez Mohedano, figura el catalán Francisco Javier Llampillas (1731-1810), jesuita expulsado a Italia, autor de un Ensayo histórico apologético de la literatura española... (1782-89). |  Primer tomo de El Censor (1781) | Discípulo de Mayans y Siscar fue el alicantino Tomás Cerdá (1739-1800), editor de clásicos españoles y protegido del gobierno ilustrado. También fue jesuita Juan Francisco Masdeu (1744-1817), discípulo de Mayans, nacido en Palermo y favorecido por Carlos IV. Su Historia crítica de España (1783-1805), en veinte volúmenes, peca de excesivamente crítica, al desmentir supuestos errores, como la historicidad del Cid. Escribe una Colección de lápidas y medallas (1789) y un Arte poética fácil (1801).  Origen, progresos y estado actual de toda la literatura | 5.- Juan Andrés (1740-1817) nació en Alicante y fue desterrado a Italia, entre otros jesuitas. Publicó en diez volúmenes (1782-1799) su Origen, progresos y estado actual de toda la literatura (1784-1806), inicialmente escrita en italiano. Los dos primeros tomos trazaban cronológicamente una historia de la literatura universal, mientras los restantes la ordenaban por géneros o materias. Sus cinco Cartas familiares (...) a su hermano... (1791-93), tocan temas eruditos y se tradujeron a otras lenguas.   El político barcelonés Antonio de Capmany (1742-1813) escribió una Memoria histórica sobre la marina, comercio y artes de la antigua ciudad de Barcelona (1779-92), entre otras obras sobre economía y filología, como la Filosofía de la elocuencia (1777). |  Cartas familiares | Francisco Cabarrús (1752-1810) nació en Bayona. A su Elogio de Carlos III (1789) se suman las Cartas sobre los obstáculos que la naturaleza, la opinión y las leyes oponen a la felicidad pública (1808), redactadas desde 1792 y 1795. Expone los temas básicos de la Ilustración: virtud, progreso, distribución de riqueza... Antonio Eximeno (1729-1808), jesuita valenciano, publica un tratado sobre música (Roma, 1774), traducido al castellano en 1796. No editaría en vida su novela satírica Don Lazarillo Vizcardi, seguidora del Quijote, a cuyo autor dedicó otros trabajos. Fue contemporáneo de Antonio Soler (1729-1783). 6.- La bibliografía de este siglo tuvo su mejor exponente en Juan Sempere y Guarinos (1754-1830), nacido en Elda (Alicante). Este doctor en Teología fue miembro del Tribunal Supremo de Justicia durante la invasión francesa. Se exilió en 1813 con las tropas bonapartistas. Volvió a España en 1827 y murió en su pueblo natal. Su Ensayo de una biblioteca española de los mejores escritores del reinado de Carlos III (1785-1789), en seis volúmenes, incluía unos ciento cincuenta autores contemporáneos, ordenados alfabéticamente, muchos de los cuales vivían al publicarse su obra. Añadía artículos sobre instituciones o academias. Respondía al desprecio de Masson de Morvilliers y consultó bibliotecas privadas, como la de Jovellanos o Pérez Bayer, apoyado por Campomanes y Floridablanca, y asesorado por Juan Andrés. Es también autor de una Biblioteca española económico-política (1801-1804). 7.- En Mérida (Badajoz) nace Juan Pablo Forner Segarra (1756-1797). Estudió en Salamanca, donde trataría a José Cadalso. Su carácter lo enfrentó a personalidades de su época. Parte de sus obras permaneció inédita hasta 1843.
 Juan Pablo Forner | Premiado por su Sátira contra los abusos introducidos en la poesía castellana (1782), atacó a Iriarte en El asno erudito (1782) y recibió contestación. Siguió la polémica con Los gramáticos, Historia chinesca (1782), donde presenta a Chu-su, a quien su maestro, maleducado en Japón, convierte en un pedante de mal gusto. Ignorando a un filósofo, Chu-su se ofusca en un poema sobre la Música, a imitación de un poeta español. Un viaje a Europa lo desengaña y escarmienta. Las alusiones a Iriarte provocaron que esta obra quedase inédita. Tras satirizar a Cándido María Trigueros, García de la Huerta y a otros autores, Forner recibió en 1784 una seria advertencia oficial. |  Discursos filosóficos sobre el hombre (1787) | En 1782, la polémica creada al publicar Masson de Morvilliers su artículo antiespañol ¿Qué se debe a España?, el apoyo de Floridablanca y un concurso sobre elocuencia animaron a Forner a redactar la Oración apologética por España y su mérito literario (1786). En sus dos partes alaba a España y señala sus logros con erudición.   Entre sus mejores páginas figuran los Discursos filosóficos (1787) en verso, con notas y textos en prosa. Defiende la religión y la Patria, sin apoyar la ideología conservadora. En 1788 termina su Discurso sobre el modo de escribir y mejorar la historia de España (¿1816?) en cinco capítulos. Sigue la historiografía española desde época alfonsí, expone la importancia de que sea uno solo el cronista real y no una sociedad, e insiste en el uso de fuentes historiográficas fiables. Propone una historia de los Austrias, para analizar el atraso de España. |  Oración apologética por la España y su mérito literario (1786) | Un Informe fiscal refleja la decadencia universitaria, cuyo escolasticismo y alejamiento de la realidad provocaron un descontento entre los alumnos.   Su obra más celebrada, las Exequias de la lengua castellana, se redacta desde 1782-84. Forner la subtitula sátira menipea, por mezclar el verso y la prosa. En esta oración fúnebre presenta a don Pablo Ignocausto, viajando al Parnaso con su amigo Arcadio. Cervantes los acompaña en busca de Apolo. Entre poetas ranas, conocen a respetables autores, como Mayans i Siscar o Esteban Manuel de Villegas. Un debate entre la lengua vasca y la fenicia aplaza el funeral. El dramaturgo Cañizares provoca un discurso sobre el descuido del teatro. Se critica a Feijoo y se defiende el derecho y la literatura clásica. Encabezan el funeral poetas religiosos, legistas, satíricos -entre ellos, Fray Gerundio de Campazas-. La lengua no muere, pero necesita ayuda. Forner defenderá a España en la polémica indigenista entre Las Casas y Sepúlveda y leerá una Sátira contra la literatura chapucera de estos tiempos... El autor se sorprende cuando Arcadio lo despierta del ensueño que le ha sugerido este viaje y se dispone a escribirlo. Este relato alegórico fue rechazado por la censura, en 1792 ó 1793. Su nacionalismo es patente y sus juicios estéticos llegan a nuestros días: menosprecia a Góngora o a Paravicino y propone la imitación de poetas castellanos, como Garcilaso o prosistas como Cervantes. Su extensión no le quita interés. |  Juan Pablo Forner |  Amor de la Patria Discurso de Juan Pablo Forner | Protegido por Godoy -o Floridablanca-, a la llegada de Carlos IV, Forner fue nombrado en 1790 fiscal del Crimen de la Real Audiencia de Sevilla. Se casó al año siguiente. En Amor de la Patria (1794) sienta las bases del nacionalismo y defiende el poder Real frente a la Iglesia, por lo que escribiría un Preservativo contra el Ateísmo, en pro de la religión católica. Poco antes de morir fue Fiscal del Consejo de Castilla. Dejó un catálogo de sus obras. |  Preservativo contra el Ateísmo |  Pragmática para la expulsión de jesuitas españoles (1767) | 8.- En Alicante nació Pedro Montengón y Paret (1745-1824), de un matrimonio francés. Estudia con los jesuitas, en cuya Compañía ingresa en 1759. Expulsado de España en 1767, se secularizó en 1769. En Italia publicaría opúsculos en 1770. De 1778 son sus Odas, firmadas por Filopatro. Eusebio (1786-88) aparece en cuatro partes de cinco libros cada una. Trata la educación de este niño de seis años, que llega a Norteamérica, salvado de un naufragio. Adoptado por un matrimonio de cuáqueros, aprende de Hardyl el oficio de la cestería y la filosofía de Epicteto. La humildad y austeridad son base del ejercicio de la virtud. Eusebio, prometido a Leocadia, marcha a Europa con Hardyl. |    Primera parte de Eusebio 1786) | En Inglaterra -parte segunda- son víctimas de un robo y se convierten de nuevo en cesteros. La lectura de Séneca alivia una prisión injusta, de la que los libera John Bridge. Eusebio resiste las tentaciones de bellas mujeres. Una representación de Hamlet y otros altercados sirven para comentar las costumbres nuevas, con criterio neoclásico: un duelo permite discutir el atraso de España.   De Londres marchan a París, en la tercera parte, donde socorren a Adelaida, raptada por un libertino. Desenmascaran la superchería de un falso ciego. Lord Som... prueba la fidelidad de Eusebio por Leocadia y muere, legando una fortuna a nuestro protagonista, con la que éste auxilia a Towsend. Descubren un falso fantasma. Viajan a España buscando la herencia de Eusebio, pero unos montañeses hugonotes los secuestran. Quedan libres gracias a su capitán, David [Cabalier]. |  Segunda parte de Eusebio (1786) |  Eusebio (1786) | En España ven malos caminos, predicadores pedantes, precios elevados y universidades estériles. Presencian un lance de honor, en el que un padre acepta un yerno enamorado, liberando a su hija del convento que la esperaba. Un accidente provoca la muerte de Hardyl, que confiesa ser tío carnal de Eusebio.
| En la cuarta parte, Eusebio aprende del pastor Eumeno su historia y estudia la literatura española, hasta que una carta de Leocadia le recuerda su matrimonio, que celebra en América, entre lágrimas y sentimientos. Goza de su nueva vida, redacta sus memorias y educa a su hijo con esmero, confiándolo a una granjera. Una carta de España anima al matrimonio a volver. Aquí son denunciados por un hermanastro de Leocadia. Pierden sus bienes y se hospedan con una miserable anciana. Eusebio retoma su oficio de cestero, pero Lord Harrington les ayuda a regresar a América, donde se reúnen con sus seres queridos. El año de su matrimonio, Montengón publica Antenor (1788), obra antibelicista inspirada en la Eneida y en el Telémaco de Fénelon. Al año siguiente, concluye Eudoxia, hija de Belisario (1793), relatando en seis libros los amores de ésta con Maximio, entre alusiones a la educación de la mujer. |  Reimpresión (1796) de Eudoxia | En 1790 lo encontraremos en Venecia. Publica El Rodrigo (1793), relato entre la novela histórica o la épica culta. Este romance épico, en prosa y en doce libros, narra la pérdida de España. Sorprende su última obra: El Mirtilo o los pastores trashumantes (1795). La trama es mínima: Mirtilo, desengañado de la Corte, marcha al campo y cultiva la poesía. Podría ser el último libro pastoril de nuestra literatura. Montengón volverá a España en 1800 y traducirá a Ossián. Posteriormente, fija su residencia en Nápoles, donde muere.
D.Miguel Pérez Rosado. Doctor en Filología |