CADALSO Y LA ÉPOCA DE CARLOS III
 




Caxón de sastre

    0.-  Pocos cambios afectan a la novela de esta época: El Entretenido (1763) de Antonio Sánchez Tórtoles, Los enredos de un lugar (1778-81) de Fernando Gutiérrez de Vegas, Oír, ver y callar y el mayor monstruo del mundo (1781), de Pedro Remoloc apenas alteran su situación.
 
   Proliferan las imitaciones de Don Quijote y las novelas costumbristas, como Los fantasmas de Madrid y estafermos de la Corte (1761-63), de Ignacio de la Erbada; los artículos de Francisco Mariano Nifo (Alcañiz 1719-1803) en su Cajón de sastre (1760-61), etc.
 
    Autores como Hilario Santos Alonso, con su Colección de varias historias (1767-68), o Manuel Joseph Martín y su Tertulia de aldea... (1782) escriben una novela popular, breve y asequible.
   El entusiasmo por la economía se plasma en el fomento de la formación profesional, con la Sociedad Vascongada de Amigos del País (1764), la Sociedad Económica Matritense (1775), apadrinada por Campomanes, etc.

José Cadalso por
P. de Castro Romero
    1.-  José Cadalso Vázquez (1741-1782), nació en Cádiz, estudió en París y Madrid y recorrió Europa. En 1762 comienza su carrera militar. Recibe el hábito de la orden de Santiago (1766) y un año después conoce al conde de Aranda. Escribe su novela utópica Observaciones de un oficial holandés en el nuevamente descubierto reino de Feliztá, hoy perdida.
 
   Sufre en 1768 un destierro a Aragón por satirizar el mundo cortesano en un Calendario Manual y Guía de Forasteros en Chipre. Concluye su Papel en defensa de la Nación Española (1768), donde responde a las críticas contra España de una de las Cartas persas de Montesquieu.
 
   Desterrado, escribe Ocios de mi juventud, poesías. De vuelta a Madrid en 1770, presentará dos tragedias.
 
   Por estos años conoce a la actriz María Ignacia Ibáñez (†1771).
   Su primera obra impresa, Los eruditos a la violeta (1772), es una sátira de ciertos libros de erudición. Ofrece un "Curso completo de todas las ciencias" en siete lecciones para aparentar sabiduría. Al lunes dedica una presentación de las ciencias que se lucen en los salones. Recomienda presunción y soberbia ante sus oyentes. El martes trata de poética y retórica, con los autores y los versos que impresionarán al auditorio. La filosofía será tema del miércoles, con una lista de conceptos y autores, y la recomendación de halagar a las mujeres.
 
La lección del jueves se centra en el derecho de gentes y sus clases. De teología se ocupa el viernes: pasa revista a los teólogos y a los conceptos religiosos en voga. El sábado trata de matemática y geometría especulativa y práctica, arquitectura civil y astronomía, para cerrar el domingo con una miscelánea de historias, lenguas vivas, blasón, música, viajes y crítica.

Portada de
Los eruditos a la violeta

Manuscrito de
Noches lúgubres
   El éxito de esta obra se reflejó en su Suplemento.
 
   En esta línea concluye El buen militar a la violeta, inédito hasta 1790. Asiste a las tertulias de la Fonda de San Sebastián.
 
   Sus Noches lúgubres, de 1771, se publican por vez primera en el Correo de Madrid (1789-90). Este diálogo en prosa se desarrolla en tres partes, correspondientes a tres noches. Imitaba los Night Thoughts de Edward Young (1742-1745).
 
   La primera noche presenta a Tediato, esperando al sepulturero Lorenzo para desenterrar el cadáver de su amada. Tediato expone su desengaño del mundo, la fragilidad corporal y el falso cariño de padres, amigos... El cadáver aparece descompuesto, pero, al amanecer, los dos personajes se citan para la noche siguiente.
   Esperando a Lorenzo en la segunda noche, Tediato recuerda el abandono de su amigo Virtelio. Acusado de un crimen, Tediato es encarcelado y espera en su ejecución la libertad definitiva. Sin embargo, al aclararse los hechos, queda libre. Un hijo de Lorenzo muestra la miseria de sus hermanos y el fallecimiento de su madre. Compadecido, Tediato habla a Lorenzo del consuelo de la muerte.

Noches lúgubres
ed. Cabrerizo (Valencia, 1817)
   La tercera noche es breve: ante el sufrimiento ajeno, Tediato adquiere la idea mesiánica de fraternidad. El trabajo de Lorenzo es útil a la humanidad y Tediato se identifica con él: "Andemos, amigo, andemos."
 
   La redacción de las Noches lúgubres comenzó antes de morir María Ignacia, aunque este hecho marcaría la obra.
 
   Su éxito motivó continuaciones, editadas junto al texto original.
 
   Las Noches lúgubres parecen lírica en prosa, ya que muchos de sus temas inspiran la lírica posterior: el dolor y el suicidio, el hastío, la naturaleza como reflejo del alma y el alma como paisaje o lugar interior. Muestra el prerromanticismo como ingrediente de la ilustración española.

Noches lúgubres
ed. Mompié (Valencia, 1817)
   En 1773 encuentra Cadalso en Salamanca escritores y amigos -Menéndez Valdés, Iglesias de la Casa, Forner...- que lo marcarían.

Manuscrito de las
Cartas marruecas
   Redacta las Cartas marruecas "obra crítica que compuse en Salamanca" entre 1768 y 1774. Aparecen en el Correo de Madrid (1789).
 
   Forman una colección de 90 cartas, de las que, casi setenta, escribe Gazel -marroquí, amigo del embajador de su país en España- a su maestro africano Ben Beley. Nuño, amigo español de Gazel, bajo el que reconocemos rasgos del autor, será su guía.
 
   Tratan las cartas de varios temas: el estúpido orgullo español -carta XXXVIII-, la nobleza sin mérito -carta XII-, la decadencia de España -carta XLIV-, el lujo superfluo, los galicismos de nuestra lengua...

Edición de 1793 de las
Cartas marruecas
   Por su finalidad moral sigue el espíritu de Los eruditos a la violeta. La sátira se mezcla con el ensayo, en problemas como la producción nacional, dañada por la importación de artículos de lujo. Cadalso es, pues, un precedente de Larra.

Autógrafo de Cadalso (1781)
   En 1774 se traslada a Extremadura y escribe La Numancia, tragedia perdida, y los Epitafios para los monumentos de los principales héroes de la caballería española.
 
   Floridablanca ignora su proyecto de sitiar Gibraltar, pero en 1779 se instala allí.
 
   Cierra su Autobiografía, redactada en cuatro momentos de 1773, 1778, 1779 y 1781. Se parece, remotamente, a las vidas de soldados, a la picaresca o a la Vida de Torres Villarroel. Recuerda los enfrentamientos con su padre, sus enfermedades y su pobreza. Un aire de cansancio o de fracaso, se difumina en estas páginas vitales.
 
   Conservamos unos Epitafios para los monumentos de los principales héroes españoles (h.1775), en latín, pero se han perdido sátiras, como La linterna mágica, y dudamos si atribuirle una Óptica del cortejo. Sus Cartas complementan su obra.
   En 1782 es coronel. Muere ese mismo año, una noche, de un disparo, en Gibraltar.

Conde de Campomanes
por José M. Galván
    2.-  A Pedro Rodríguez, Conde de Campomanes (1723-1803), nacido en Santa Eulalia de Sorriba (Asturias) debemos varios escritos oficiales.
 
   Este estudiante de Humanidades y Artes, experto en leyes, comienza escribiendo unas Disertaciones del Orden y Caballería de los Templarios (1745).
 
   Su carrera política se inicia en 1755 como Asesor General de la Renta de Correos y Postas del Reino. Fue Fiscal del Consejo de Castilla (1762) y autor de un Tratado de la Regalía de amortización (1765), donde enfrenta la actitud de la Iglesia a su ideología regalista.

Tratado de la Regalía de amortización

Discurso sobre la educación
popular y fomento de los artesanos
    Le seguiría el Discurso sobre el fomento de la industria popular (1774).
 
    En el Discurso sobre la educación popular y fomento de los artesanos (1775) propone la formación profesional y técnica de trabajadores, que devuelva a los oficios su dignidad original. Las matemáticas y el dibujo apoyan esta reforma, que abarca la educación completa de los estudiantes. Las mujeres desarrollan otras funciones. Las leyes liberarán las trabas actuales: privilegios, impuestos, gastos de examen...
 
   Ministro del Consejo y Cámara (1783), Presidente de las Cortes y Gobernador del Consejo de Castilla (1789), llega a ser Consejero de Estado (1791) y miembro de academias y Sociedades Económicas.
 
   Su sintaxis escueta y lapidaria potencia una ideología que bebió Jovellanos en su Informe sobre la ley agraria.
    3.-  Desde finales del siglo XVII, encontramos una literatura de viajes, mal publicada en su momoento. Escritos de Moratín, Jovellanos, Iriarte, Campomanes, Flórez, Sarmiento, Pérez Báyer... -en forma de cartas, diarios o libros- defienden valores hispánicos artísiticos, culturales o, simplemente, geográficos.
 
   Algunos, herederos de Tomás Moro, cultivan la novela utópica, como la anónima Descripción de la Sinapia, península en la tierra austral, donde Sinapia es anagrama de Hispania. Pudo escribirse a fines del siglo XVII o en el último tercio del XVIII, y apareció entre los papeles de Campomanes. Pinta un país dividido en nueve zonas, donde no existe propiedad privada y donde la sociedad se jerarquiza tras elegir sus gobernantes

Reconstrucción hipotética
de Sinapia
   Una versión de los Viajes de Enrique Wanton (1769-1778), por Joaquín Vaca de Guzmán, presenta rasgos originales

Antonio Ponz
    El Viaje de España (1772-94) del valenciano Antonio Ponz (1725-1792) elabora, en forma epistolar, un inventario de monumentos de varias regiones. No se limita a objetos artísticos, sino que refleja la agricultura, climatología, etc. El último de los dieciocho tomos apareció de forma póstuma, con una biografía del autor.
 
   Describe Castilla la Nueva: Toledo, Guadalajara y Cuenca en el primer tomo; El Escorial y alrededores, en el segundo, y Madrid y Cuenca -de nuevo-, en el tercero. De Valencia se ocupa el cuarto, y de Madrid el quinto y el sexto. El séptimo y octavo describen Extremadura, y el noveno, Sevilla. Dedica a Castilla la Vieja el décimo, y a Castilla y León los dos siguientes. El decimotercero se centra en Aragón y el decimocuarto en Cataluña, para volver a Aragón en el siguiente. Sobre La Mancha y Andalucía escribe en el décimosexto, para cerrar en esta región los dos volúmenes de su obra inconclusa.

Primer tomo del
Viaje de España

Viaje fuera de España
   Ponz es también autor de un Viaje fuera de España (1785) en dos tomos, sobre Francia e Inglaterra -el primero- y Holanda, Bélgica y Francia -de nuevo- el segundo.
 
   El hebraísta valenciano Francisco Pérez Bayer (1711-1794) luchó por una reforma cultural en su antijesuítico Memorial por la libertad de la literatura española (1770).
 
   Francisco Cerdá y Rico (1739-1800), alicantino, destacó en la filología y en las ediciones de clásicos españoles, junto a Tomás Antonio Sánchez (1723-1802), editor de una Colección de poesías castellanas anteriores al siglo XV (1779), o a Juan José López de Sedano (1729-1801), compilador del Parnaso Español (1768-78) en nueve volúmenes.
   Miguel Casiri (1710-1791) iniciaba los estudios árabes, catalogando los manuscritos de la Biblioteca escurialense.
    4.-  Entre los periódicos más influyentes de esta época destaca El Censor (1781-1787), dirigido por el granadino Luis García del Cañuelo (1744-1802), que publicó ocho tomos con 167 discursos.
 
   Siguiendo, en parte, el periódico The Spectator (1711-1714) y a su coautor Addison, El Censor recogió el pensamiento del círculo literario salmantino. Su actitud satírica, su crítica religiosa y su ironía política y social atrajo a la censura. Publicó curiosidades: una carta marrueca, ajena a Cadalso, la utopía de los Ayparchontes y una parodia de Forner -Oración apologética por el África y su mérito literario- que, unida al anticlericalismo y causticidad del periódico, provocó su prohibición definitiva.
 
   Junto a los hermanos Pedro y Rafael Rodríguez Mohedano, figura el catalán Francisco Javier Llampillas (1731-1810), jesuita expulsado a Italia, autor de un Ensayo histórico apologético de la literatura española... (1782-89).

Primer tomo de
El Censor (1781)
   Discípulo de Mayans y Siscar fue el alicantino Tomás Cerdá (1739-1800), editor de clásicos españoles y protegido del gobierno ilustrado.
 
   También fue jesuita Juan Francisco Masdeu (1744-1817), discípulo de Mayans, nacido en Palermo y favorecido por Carlos IV. Su Historia crítica de España (1783-1805), en veinte volúmenes, peca de excesivamente crítica, al desmentir supuestos errores, como la historicidad del Cid. Escribe una Colección de lápidas y medallas (1789) y un Arte poética fácil (1801).

Origen, progresos y
estado actual de
toda la literatura
    5.-  Juan Andrés (1740-1817) nació en Alicante y fue desterrado a Italia, entre otros jesuitas. Publicó en diez volúmenes (1782-1799) su Origen, progresos y estado actual de toda la literatura (1784-1806), inicialmente escrita en italiano. Los dos primeros tomos trazaban cronológicamente una historia de la literatura universal, mientras los restantes la ordenaban por géneros o materias.
 
   Sus cinco Cartas familiares (...) a su hermano... (1791-93), tocan temas eruditos y se tradujeron a otras lenguas.
 
    El político barcelonés Antonio de Capmany (1742-1813) escribió una Memoria histórica sobre la marina, comercio y artes de la antigua ciudad de Barcelona (1779-92), entre otras obras sobre economía y filología, como la Filosofía de la elocuencia (1777).

Cartas familiares
   Francisco Cabarrús (1752-1810) nació en Bayona. A su Elogio de Carlos III (1789) se suman las Cartas sobre los obstáculos que la naturaleza, la opinión y las leyes oponen a la felicidad pública (1808), redactadas desde 1792 y 1795. Expone los temas básicos de la Ilustración: virtud, progreso, distribución de riqueza...
 
   Antonio Eximeno (1729-1808), jesuita valenciano, publica un tratado sobre música (Roma, 1774), traducido al castellano en 1796. No editaría en vida su novela satírica Don Lazarillo Vizcardi, seguidora del Quijote, a cuyo autor dedicó otros trabajos. Fue contemporáneo de Antonio Soler (1729-1783).
 
    6.-  La bibliografía de este siglo tuvo su mejor exponente en Juan Sempere y Guarinos (1754-1830), nacido en Elda (Alicante). Este doctor en Teología fue miembro del Tribunal Supremo de Justicia durante la invasión francesa. Se exilió en 1813 con las tropas bonapartistas. Volvió a España en 1827 y murió en su pueblo natal.

Primer tomo del
Ensayo... de
Sempere y Guarinos

Segundo tomo del
Ensayo... de
Sempere y Guarinos

Sexto tomo del
Ensayo... de
Sempere y Guarinos
   Su Ensayo de una biblioteca española de los mejores escritores del reinado de Carlos III (1785-1789), en seis volúmenes, incluía unos ciento cincuenta autores contemporáneos, ordenados alfabéticamente, muchos de los cuales vivían al publicarse su obra. Añadía artículos sobre instituciones o academias. Respondía al desprecio de Masson de Morvilliers y consultó bibliotecas privadas, como la de Jovellanos o Pérez Bayer, apoyado por Campomanes y Floridablanca, y asesorado por Juan Andrés.
 
   Es también autor de una Biblioteca española económico-política (1801-1804).
 
    7.-  En Mérida (Badajoz) nace Juan Pablo Forner Segarra (1756-1797). Estudió en Salamanca, donde trataría a José Cadalso. Su carácter lo enfrentó a personalidades de su época. Parte de sus obras permaneció inédita hasta 1843.

Juan Pablo Forner
   Premiado por su Sátira contra los abusos introducidos en la poesía castellana (1782), atacó a Iriarte en El asno erudito (1782) y recibió contestación. Siguió la polémica con Los gramáticos, Historia chinesca (1782), donde presenta a Chu-su, a quien su maestro, maleducado en Japón, convierte en un pedante de mal gusto. Ignorando a un filósofo, Chu-su se ofusca en un poema sobre la Música, a imitación de un poeta español. Un viaje a Europa lo desengaña y escarmienta.
 
   Las alusiones a Iriarte provocaron que esta obra quedase inédita. Tras satirizar a Cándido María Trigueros, García de la Huerta y a otros autores, Forner recibió en 1784 una seria advertencia oficial.

Discursos filosóficos
sobre el hombre
(1787)
   En 1782, la polémica creada al publicar Masson de Morvilliers su artículo antiespañol ¿Qué se debe a España?, el apoyo de Floridablanca y un concurso sobre elocuencia animaron a Forner a redactar la Oración apologética por España y su mérito literario (1786). En sus dos partes alaba a España y señala sus logros con erudición.
 
   Entre sus mejores páginas figuran los Discursos filosóficos (1787) en verso, con notas y textos en prosa. Defiende la religión y la Patria, sin apoyar la ideología conservadora.
 
   En 1788 termina su Discurso sobre el modo de escribir y mejorar la historia de España (¿1816?) en cinco capítulos. Sigue la historiografía española desde época alfonsí, expone la importancia de que sea uno solo el cronista real y no una sociedad, e insiste en el uso de fuentes historiográficas fiables. Propone una historia de los Austrias, para analizar el atraso de España.

Oración apologética por la España
y su mérito literario
(1786)
   Un Informe fiscal refleja la decadencia universitaria, cuyo escolasticismo y alejamiento de la realidad provocaron un descontento entre los alumnos.
 
   Su obra más celebrada, las Exequias de la lengua castellana, se redacta desde 1782-84. Forner la subtitula sátira menipea, por mezclar el verso y la prosa. En esta oración fúnebre presenta a don Pablo Ignocausto, viajando al Parnaso con su amigo Arcadio. Cervantes los acompaña en busca de Apolo. Entre poetas ranas, conocen a respetables autores, como Mayans i Siscar o Esteban Manuel de Villegas. Un debate entre la lengua vasca y la fenicia aplaza el funeral. El dramaturgo Cañizares provoca un discurso sobre el descuido del teatro. Se critica a Feijoo y se defiende el derecho y la literatura clásica.
   Encabezan el funeral poetas religiosos, legistas, satíricos -entre ellos, Fray Gerundio de Campazas-. La lengua no muere, pero necesita ayuda. Forner defenderá a España en la polémica indigenista entre Las Casas y Sepúlveda y leerá una Sátira contra la literatura chapucera de estos tiempos...
 
   El autor se sorprende cuando Arcadio lo despierta del ensueño que le ha sugerido este viaje y se dispone a escribirlo.
 
   Este relato alegórico fue rechazado por la censura, en 1792 ó 1793. Su nacionalismo es patente y sus juicios estéticos llegan a nuestros días: menosprecia a Góngora o a Paravicino y propone la imitación de poetas castellanos, como Garcilaso o prosistas como Cervantes. Su extensión no le quita interés.

Juan Pablo Forner

Amor de la Patria
Discurso de Juan Pablo Forner
   Protegido por Godoy -o Floridablanca-, a la llegada de Carlos IV, Forner fue nombrado en 1790 fiscal del Crimen de la Real Audiencia de Sevilla. Se casó al año siguiente.
 
   En Amor de la Patria (1794) sienta las bases del nacionalismo y defiende el poder Real frente a la Iglesia, por lo que escribiría un Preservativo contra el Ateísmo, en pro de la religión católica.
 
   Poco antes de morir fue Fiscal del Consejo de Castilla. Dejó un catálogo de sus obras.

Preservativo contra el Ateísmo

Pragmática para la expulsión
de jesuitas españoles (1767)

    8.-  En Alicante nació Pedro Montengón y Paret (1745-1824), de un matrimonio francés. Estudia con los jesuitas, en cuya Compañía ingresa en 1759. Expulsado de España en 1767, se secularizó en 1769. En Italia publicaría opúsculos en 1770. De 1778 son sus Odas, firmadas por Filopatro.
 
   Eusebio (1786-88) aparece en cuatro partes de cinco libros cada una. Trata la educación de este niño de seis años, que llega a Norteamérica, salvado de un naufragio. Adoptado por un matrimonio de cuáqueros, aprende de Hardyl el oficio de la cestería y la filosofía de Epicteto. La humildad y austeridad son base del ejercicio de la virtud. Eusebio, prometido a Leocadia, marcha a Europa con Hardyl.

 

Primera parte de
Eusebio 1786)
   En Inglaterra -parte segunda- son víctimas de un robo y se convierten de nuevo en cesteros. La lectura de Séneca alivia una prisión injusta, de la que los libera John Bridge. Eusebio resiste las tentaciones de bellas mujeres. Una representación de Hamlet y otros altercados sirven para comentar las costumbres nuevas, con criterio neoclásico: un duelo permite discutir el atraso de España.
 
   De Londres marchan a París, en la tercera parte, donde socorren a Adelaida, raptada por un libertino. Desenmascaran la superchería de un falso ciego. Lord Som... prueba la fidelidad de Eusebio por Leocadia y muere, legando una fortuna a nuestro protagonista, con la que éste auxilia a Towsend. Descubren un falso fantasma. Viajan a España buscando la herencia de Eusebio, pero unos montañeses hugonotes los secuestran. Quedan libres gracias a su capitán, David [Cabalier].

Segunda parte de
Eusebio (1786)

Eusebio (1786)
   En España ven malos caminos, predicadores pedantes, precios elevados y universidades estériles. Presencian un lance de honor, en el que un padre acepta un yerno enamorado, liberando a su hija del convento que la esperaba.
 
   Un accidente provoca la muerte de Hardyl, que confiesa ser tío carnal de Eusebio.
   En la cuarta parte, Eusebio aprende del pastor Eumeno su historia y estudia la literatura española, hasta que una carta de Leocadia le recuerda su matrimonio, que celebra en América, entre lágrimas y sentimientos. Goza de su nueva vida, redacta sus memorias y educa a su hijo con esmero, confiándolo a una granjera.
 
   Una carta de España anima al matrimonio a volver. Aquí son denunciados por un hermanastro de Leocadia. Pierden sus bienes y se hospedan con una miserable anciana. Eusebio retoma su oficio de cestero, pero Lord Harrington les ayuda a regresar a América, donde se reúnen con sus seres queridos.
 
   El año de su matrimonio, Montengón publica Antenor (1788), obra antibelicista inspirada en la Eneida y en el Telémaco de Fénelon. Al año siguiente, concluye Eudoxia, hija de Belisario (1793), relatando en seis libros los amores de ésta con Maximio, entre alusiones a la educación de la mujer.

Reimpresión (1796)
de Eudoxia
   En 1790 lo encontraremos en Venecia. Publica El Rodrigo (1793), relato entre la novela histórica o la épica culta. Este romance épico, en prosa y en doce libros, narra la pérdida de España.
 
   Sorprende su última obra: El Mirtilo o los pastores trashumantes (1795). La trama es mínima: Mirtilo, desengañado de la Corte, marcha al campo y cultiva la poesía. Podría ser el último libro pastoril de nuestra literatura.
 
   Montengón volverá a España en 1800 y traducirá a Ossián. Posteriormente, fija su residencia en Nápoles, donde muere.
 

D.Miguel Pérez Rosado.
Doctor en Filología