Leyó a los ingleses Coleridge, Wordsworth y William Blake, junto a Byron o Keats; a los italianos Leopardi, Dante -siempre-, y a su admirado Kierkegaard. Estudió a Bécquer. Unamuno se proyecta directamente sobre Antonio Machado e, indirectamente, sobre generaciones de poesía de posguerra hasta nuestros días.  Helios (1903-1904) | 5.- En la Península, los poetas elaboraron revistas literarias, entre las que destaca Helios (1903-1904). Estaba fundada por el poeta Gregorio Martínez Sierra (1881-1947) y por María Martínez Sierra, su esposa y autora de algunos trabajos firmados por el marido, Pedro González-Blanco, Ramón Pérez de Ayala (1880-1962), que inició su carrrera poética con La paz del sendero en 1904), y, por el alma de la revista, Juan Ramón Jiménez. Sus páginas trataban de política -con artículos de Ortega y Gasset-, de filosofía -de Nietzsche (1844-1900), filósofo de moda de esta generación, a Plotino (205-270)- de teosofía, de literatura europea o americana, pero, sobre todo, de poesía y literatura. |  Renacimiento (1907) | Entre sus colaboradores aparecen los nombres de Alejandro Sawa, Manuel y Antonio Machado, Miguel de Unamuno e, incluso, Rubén Darío. Algunos de ellos los trataremos a continuación.
 Portada de Ninfeas | El espíritu de la revista volvió en 1907, con Renacimiento, publicación que duró un año aproximado. 6.- El andaluz universal Juan Ramón Jiménez Mantecón (1881-1958) nació en Moguer. Fue crucial en su vida y obra el año 1900, en que recibe el reconocimiento en Madrid de Rubén Darío y de Francisco Villaespesa, pero la muerte de su padre lo sumió en un estado de crisis del que apenas se repondría a lo largo de su vida. Sus primeras obras, Ninfeas (1900), Arias tristes (1903) o, incluso, Poemas májicos y dolientes (1911) siguen la corriente simbolista de paisajes y soledades. El simbolismo, de origen francés, buscó el conocimiento del alma humana, a través de sus equivalencias. |
| Una segunda etapa -acaso anunciada desde 1911- comienza con su Diario de un poeta reciencasado de (1916), escrito al contraer matrimonio en Estados Unidos con la americana Zenobia Camprubí. De este libro parte su poesía intelectual, su imagen del mar como símbolo y su reflexión sobre los nombres. Eternidades (1916-17) presenta la lucha por la precisión semántica, en su célebre poema ¡Intelijencia, dame / el nombre exacto de las cosas! y el análisis de su poesía en Vino, primero, pura. Escribe una poesía desnuda, esencialista, quizá simbolista o impresionista. Entre 1914 y 1917 redacta su prosa poética Platero y yo. |  Edición del Diario de un poeta reciencasado |  Edición de 1953 de Platero y yo | Los años 30 son los de la República y la Guerra Civil, que obliga al poeta y a Zenobia a instalarse en Estados Unidos, con frecuentes viajes a Hispanoamérica, hasta su instalación en Puerto Rico, donde terminaron sus vidas. Ya antes de este traslado, Juan Ramón había iniciado una línea poética en que lo intelectual evolucionaba hacia lo teológico. El poeta logra un universo -su poesía- del que él será Dios o creador de Dios. Desde La estación total -escrito desde 1923 a 1936- a Dios deseado y deseante (1949) asiste a su divinización, en una línea próxima a Unamuno. Ríos que se van, en los años 50, recoge la realidad de la muerte, ya ensañada en 1956 en su esposa, Zenobia, muerte que no suavizó la concesión del Premio Nobel ese mismo año. Dos más viviría Juan Ramón Jiménez. |  Antonio Machado | 7.- Los hermanos Manuel y Antonio Machado vivieron estrechamente unidos. Reconocemos hoy la superioridad literaria del segundo sobre el primero.   Antonio Machado Ruiz (1875-1939) nació en Sevilla. Estudió en la Institución Libre de Enseñanza, donde trabajó su padre, y vivió en Madrid, Segovia, Baeza y, especialmente, en Soria. Su defensa de la República y su militancia en el Partido Socialista le obligaron a retirarse a Valencia en la Guerra Civil. De allí marchó a Francia, donde murió en 1939. Se le ha utilizado, a veces con exceso, como un simbolo de la libertad política española. |  Edición ampliada de Soledades (Leer "Yo voy soñando caminos") | En 1902 publica Antonio Machado sus Soledades, que en 1907 se reeditan como Soledades. Galerías. Otros poemas. Es, acaso, el mejor ejemplo de simbolismo en la poesía española. Refleja al poeta caminando por un campo o un parque, entregado a sus ensoñaciones, mezclando el paisaje con sus pensamientos, a la hora del crepúsculo. Aparecen motivos como la fuente, símbolo de vida, con la que dialoga.  Edición de Campos de Castilla | | Campos de Castilla (1912) se abre con un autorretrato, en que el poeta se considera al margen de la poesía de su época, y muestra, después, la profunda influencia que Unamuno había ejercido desde 1903 -en las páginas de Helios- para que Antonio escribiese una poesía más sentida y directa. Estos poemas reflejan sus ideas sobre Castilla, como tierra agreste y brutal. Soria es el objeto de estas observaciones. Su dureza quedó posteriormente suavizada cuando la realidad se impuso sobre las observaciones de Unamuno y por la muerte de su joven esposa soriana Leonor.   Un intento de imitar el Romancero tradicional es el relato incluido en este libro La tierra de Alvargonzález, que, previamente, había escrito en prosa. | | Nuevas Canciones (1924) es un libro complejo y muy variado, que muestra el afán de este poeta por renovarse constantemente. Retoma temas anteriores, como Soria o la copla popular, pero se observa un tono casi experimental en máximas filosóficas, pensamientos, etc., apuntados en breves poemas de cuatro versos. Es la influencia de Henry Bergson y, en otra medida, del portugués Fernando Pessoa, en el Cancionero apócrifo, sobre varios poetas que pudieron haber existido.   Se recuerda como estrofa machadiana una combinación de versos de siete y once sílabas -la silva tradicional-, usada con libertad absoluta, que permite al poeta una expresión cómoda y directa. | |  Cubierta de Juan Gris para Alma | | La poesía de Manuel Machado Ruiz (1874-1947) es objeto frecuente de recuperaciones y de olvidos. Haber militado en el bando franquista le perjudicó, a diferencia de su hermano. Su primera obra importante es Alma (1900), que se refunde en 1907 como Alma. Museo. Los Cantares y se abre con su autorretrato Adelfos. Son brillantes sus descripciones de cuadros, en libros como Apolo (Teatro pictórico) (1911).
D.Miguel Pérez Rosado. Doctor en Filología |