| GARCILASO Y SU TIEMPO |
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![]() Primera égloga |
De 1532 será el Soneto IV y la Canción III, que recuerda su desterro en una isla del Danubio.
  Ese año, gracias al Duque de Alba, marcha a Nápoles, donde trata a los poetas de la Academia Pontaniana -seguidores de Pontano y Sannazaro (†1530): Antonio Epicuro, Antonio Minturno...-; a Luigi Tansillo o a Bernardo Tasso, que lo presentarían a Pietro Bembo. También leyó a Ariosto.   |
![]() Supuesto retrato de Garcilaso de la Vega |
![]() Obras de Boscán y Garcilaso |
Ahora escribe la Égloga II (1533-34), parcialmente dialogada, sobre el amor desgraciado de Albanio por Camila y las virtudes de la casa de Alba. Compone los Sonetos XI, XIII, XVI, XXI, XXIII, XXIV y XXIX (1533-36), mitológicos o referentes a familiares -su hermano- y amigos napolitanos.   Redactó poesía latina, y visitó en España a Boscán (1533), a quien dedica una Epístola (12/10/1534). La muerte de Isabel Freyre (¿1533-34?) le inspira la Égloga I y los Sonetos X y XXV.   |
![]() Dos sonetos de Garcilaso |
![]() Autógrafo de Garcilaso |
Fue alcalde de Reggio (1534) y reflejó la campaña de Túnez (1535) en los Sonetos XXXIII y XXXV y la Elegía II. Ya habría escrito la Elegía I a Bernaldino de Toledo y la Ode ad Ginesium Sepulvedam, así como los Sonetos VII, VIII, XII, XV, XIX, XXVIII, XXX y XXXI, con alusiones a un posible amor napolitano y referencias mitológicas.   Ahora escribiría su Canción V a la Flor de Gnido. Un año después, la Égloga III (1536): cuatro ninfas tejen los mitos de Orfeo y Eurídice; Apolo y Dafne; Venus y Adonis, y, finalmente, la muerte de Isabel Freyre.   Ese año muere en Niza, luchando contra los franceses. Su cuerpo se trasladó dos años después a Toledo. Junto a sus poesías dejó unas cartas en prosa y un testamento .   |
![]() Autógrafo de Garcilaso |
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A sus influencias petrarquistas añadimos las de líricos castellanos y clásicos latinos: Horacio, Virgilio u Ovidio.   Tiñe su platonismo una visión doliente del amor, heredada de la Edad Media, y su ideal guerrero se desvanece ante la ingratitud del Emperador.   Su obra recibiría comentarios de Francisco Sánchez de las Brozas -el Brocense- (1574 y 1578) y Fernando de Herrera (1580).   Aunque la edición impresa de 1543 -y posteriores- ha sido clave para editar su obra, existen manuscritos importantes, como el códice de Gayangos: 17969 BNM. |
![]() Obras comentadas de Garcilaso |
![]() Cancioneiro Geral | 4.- El portugués Francisco Sá de Miranda (1481-1558) colaboró en el Cancioneiro Geral. Un viaje a Italia entre 1521 y 1526 le mostró la poesía nueva del Dolce Still Nuovo: la plasmó en redondillas, sonetos y églogas. |
![]() Diego Hurtado de Mendoza |
5.- Amigo de Garcilaso y Boscán fue el granadino Diego Hurtado de Mendoza (1503-1575), viajero, soldado, y diplomático en Londres, Venecia y Roma, donde gozó del respeto de Pietro Aretino. Desterrado a su tierra natal (1569), escribió la Guerra de Granada.   Sus poemas se imprimen por primera vez en Obras (Madrid, 1610): églogas, canciones, epístolas, poemas en octosílabos, veintiocho sonetos, una Fábula de Adonis, Hipómenes y Atalanta y epigramas. Su poesía amorosa forma el Cancionero a Marfira: doña Marina de Aragón (†1549). |
![]() Diego Hurtado de Mendoza |
![]() Obras (1610) |
En manuscritos se difunden poemas burlescas: "Elegía de la pulga", "En loor del cuerno" y morales.     6.- A las modas italianizantes, se oponen quienes reivindican la lírica tradicional, como Gregorio Silvestre (1520-1569) -que también escribió metros italianizantes, póstumamente impresos en Granada, 1582- y el salmantino Cristóbal de Castillejo (h.1492-1550), secretario del infante Fernando, familiarizado con el erasmismo y fallecido en Viena. Dejó un Sermón de amores y un Diálogo de mujeres, entre el feminista Fileno y el misógino Alethio: revisa, en octosílabos y versos de pie quebrado, a casadas, doncellas, monjas, viudas, solteras y alcahuetas. Goza de buen humor y de actitud abierta ante su época |
![]() Diálogo de mujeres (1554) |
![]() Gutierre de Cetina |
7.- Gutierre de Cetina (Sevilla, 1514-1557), amigo de Hurtado de Mendoza, canta a Dórida desde el río Betis y a Amarílida desde el Pisuerga, bajo el nombre de Vandalio. Hacia 1537 visita Italia meridional y en 1546, México. Volvería a Milán en 1548 y moriría en México antes de 1557, en circunstancias oscuras.   Sus maestros petrarquistas serían Tansillo y Ausias March, vertido al castellano por estos años. A dos obritas en prosa y algunas composiciones octosilábicas sumamos dieciséis epístolas -algunas ovidianas- y más de doscientos sonetos y madrigales, entre ellos, el más famoso de nuestra lírica. Salvo alusiones de Fernando de Herrera, su obra quedó inédita hasta el siglo XVIII. Se lee en manuscritos -uno próximo al autógrafo-, como Flores de baria (sic) poesía (México, 1577). |
![]() Obras de Ausias March |
![]() Varias Poesías Hernando de Acuña |
8.- Hernando de Acuña (¿Valladolid?, 1518-1580) fue capitán de Alfonso de Ávalos en Italia, donde trató a Garcilaso -que le dedicaría una oda latina-. Hacia 1544 fue prisionero de franceses en Narbona. Sirvió a sus reyes en Alemania, África y Países Bajos, hasta su retiro en Granada, junto a Hurtado de Mendoza, Gregorio Silvestre y Barahona de Soto.   Tradujo poemas caballerescos, como Orlando Innamorato de Boiardo o Le Chevalier Déliberé de Olivier de la Marche, que interesó al Emperador.   Su viuda incluyó en Varias poesías (1591) poemas endecasílabos: una Fábula de Narciso, una Disputa de Áyax y Ulises sobre las armas de Aquiles y una Carta de Dido a Eneas -de sus últimos años-. Ofrece poemas de Galatea y Damón y Silvia y Silvano; una colección de sonetos, de los que destaca "Ya se acerca, Señor, o ya es llegada", exaltación del Emperador: "un Monarca, un Imperio y una Espada" y, finalmente, poemas octosilábicos tradicionales. Completan su producción obras manuscritas en cancioneros. |
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9.- Cerca del neoplatonismo, el portugués Jorge de Montemayor (1520-1561) publica su Cancionero (Amberes, 1554), dividido en obras de amores y de devoción, en metros tradicionales e italianizantes. Escribió en verso y prosa la primera novela pastoril española: la Diana (h.1559), rica en diálogos.   10.- Recordemos que esta lírica italianizante o tradicional convive con un despertar por otras formas populares: villancicos, romances, canciones, refranes... |
![]() Romancero |
D.Miguel Pérez Rosado.
Doctor en Filología