LA GALATEA, LAS NOVELAS EJEMPLARES Y
LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SIGISMUNDA
 



 
   En 1580, Miguel de Cervantes vuelve a España tras diez años de ausencia. Conoce las modas literarias italianas de 1570 a 1575, pero lleva un lustro de cautiverio en Argel.
 
   Aunque ama las novedades, se inicia en el teatro, que proporciona dinero inmediato.

 
LA GALATEA
    1.-  Su primera obra impresa fue La Galatea, (Alcalá de Henares, 1585), dedicada a Ascanio Colona, hijo de Marco Antonio, soldado en Lepanto.
 
   Es una égloga -hoy novela pastoril- en seis libros de verso y prosa, según el modelo de la Diana de Montemayor.
 
   Presenta las quejas de Elicio y Erastro, enamorados y no correspondidos de la pastora Galatea. Diversos personajes cuentan sus cuitas amorosas, en episodios que aumentan la trama.
   Se rompe la tradición pastoril, con elementos realistas, como el asesinato de un pastor, o la agilidad de ciertos diálogos. Sin embargo, Cervantes luce sus lecturas neoplatónicas, probablemente realizadas en Italia. El libro cuarto es, en este sentido, esencial.
 
   Cierra La Galatea el "Canto de Calíope" del sexto libro, sobre los poetas de su época, a imitación de Gil Polo.

La Galatea
(Alcalá, 1585)

La Galatea
en Portugal
    Distinguimos personajes de la vida real disfrazados de pastores, como los poetas Francisco de Figueroa, Luis Gálvez de Montalvo o Pedro Laínez, o como Mateo Vázquez y Juan de Austria, junto al propio Cervantes.
 
   La Galatea promete una segunda parte que no llegó. Erastro renunciaba al amor de Galatea, a favor de Elicio, pese a que su padre prefería para ella otro pretendiente.
 
   La segunda edición de esta obra aparece en París, 1611.
 
   No descansa Miguel en los años siguientes. Trabajó para el teatro y cultivó la narrativa.
   Sobre 1590 redacta su Novela del cautivo, que incluiría en la primera parte del Quijote. Anteriores a 1605 deben ser Rinconete y Cortadillo, El celoso extremeño y el inicio del Persiles.
   Ese año publica El ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha, con éxito inmediato.

NOVELAS EJEMPLARES

 
    2.-  Las Novelas ejemplares aparecen en Madrid, en 1613, impresas por Juan de la Cuesta, cuando Cervantes es famoso, aunque pobre.
 
   Constan de un prólogo y doce novelas.
 
   En el prólogo sugiere que Juan de Jáuregui lo retrató, pero añade su autorretrato literario en que se nombra autor de La Galatea, de Don Quijote de la Mancha y del Viaje del Parnaso. Recuerda su cautividad y su participación en Lepanto.
   Subraya lo ejemplar de sus novelas y afirma ser el primero que las ha escrito en España, pues este género no existía aún como tal.
 
   La obra está dedicada al Conde de Lemos.

Novelas ejemplares
(Madrid, 1613)

Tabla de las
Novelas ejemplares
   La Gitanilla abre la colección, con las aventuras de Preciosa, de la que se enamora Andrés Caballero, que convivirá por ella con los gitanos. Traicionados, ingresan en prisión, donde el Corregidor los interroga, descubriendo que Preciosa es su propia hija, Costanza de Acevedo, raptada de niña. Andrés Caballero resulta ser el noble Juan de Cárcamo, que celebra su matrimonio con un final feliz. Al margen del decoro, se incluye un discurso en defensa de los gitanos, apología de la libertad.
 
   El amante liberal narra la fuga y matrimonio de dos jóvenes cautivos en Chipre: Ricardo y Leonisa. Con una serie de enredos, como la seducción por parte de los jóvenes, del dueño o dueña de su respectiva pareja, recuperan la libertad.
 
   La historia muestra elementos autobiográficos en el cautiverio de los protagonistas, e influencias de la novela griega o bizantina, en la serie de peripecias.
   Leonisa llama laberinto a su situación, nombre que define las Novelas Ejemplares, desde el poema preliminar de Fernando Bermúdez Carvajal.
   La tercera novela es una de las tres obras maestras de esta inconmensurable colección. Rinconete y Cortadillo  cuenta la estancia de dos amigos en Sevilla, donde tratarán a los pícaros de la ciudad, sin caer ellos -ni la novela- en la picaresca.
 
   Visitan la casa de Monipodio, jefe de una cofradía de delincuentes. Contemplan sus "hazañas", pero abandonan esta vida.
 
    El humor de la novela descarta la denuncia social. El lenguaje reproduce el argot de los rufianes, con juegos de palabras sobre sus disparates. Todo es divertido y los cofrades "posan" para el lector sin conflicto alguno.
 
   Al citarse la novela en el capítulo XLVII de El Ingenioso Hidalgo... se prueba que es anterior a 1605.

Óleo de Antonio Muñoz Degrain
para Rinconete y Cortadillo

Ilustración de Sancha para
La española inglesa
   La española inglesa relata cómo la niña Isabela fue raptada de Cádiz por unos ingleses que la prometen a su hijo Ricaredo. Éste apresa fortuitamente a los padres de Isabela, y los lleva a Londres. Envenenada, Isabela perderá su belleza. Ricaredo promete constancia, si Isabela le espera en España. Creyéndolo muerto, ésta pide el hábito religioso, pero Ricaredo aparece, tras liberarse de cautivo, para casarse con ella.
 
   El licenciado Vidriera narra los infortunios de Tomás Rodaja, estudiante de Salamanca, que marcha como soldado a Italia. Ya en España, una mujer pretende su amor con un membrillo encantado que le produce una extraña enfermedad. Se convierte en el Licenciado Vidriera, pues se cree de vidrio y necesita de un cesto para no quebrarse. Mantiene su don de palabra y contesta las preguntas más enrevesadas brillantemente. Un jerónimo lo cura, pero pierde el interés público y su modus vivendi. Termina sus días en Flandes.

Inicio de
El licenciado Vidriera
   Cervantes luce su conocimiento de Italia y ensaya apotegmas y razones ingeniosas, pero lo que valoramos es el estudio, casi psicológico de un enfermo, precedente de Alonso Quijano, que encaja en los moldes psíquicos actuales.
   En La fuerza de la sangre leemos que Rodolfo, noble toledano, rapta y viola a Leocadia para abandonarla. Ésta da a luz un hijo que, recogido casualmente por el padre de aquél, es reconocido por un crucifijo que guardaba Leocadia. Rodolfo se casa finalmente con ella.
 
   Otra obra maestra de las Novelas ejemplares es El celoso extremeño. Felipo de Carrizales, de regreso de las Indias y casi un anciano, toma por esposa a Leonora, niña de catorce años, para encerrarla herméticamente en una casa sin hombres ni "animal que fuese varón". Un ambiguo joven, Loaysa, logra penetrar sin conquistar a Leonora. Al descubrir Carrizales su error, morirá; Leonora ingresa en un convento, y Loaysa embarca a América.
 
   Cervantes plantea un laberinto moral, donde el viejo causa la desgracia de todos. Cervantes parece transgredir los valores de su época.

Ilustración para
El celoso extremeño
   Conservamos otra versión de esta novela en el manuscrito Porras. Por ella sabemos que es anterior a 1605 y que el desenlace original era más creíble que el del impreso, ya que se cerraba con la violación de Leonora.

Inicio de
La ilustre fregona
   La ilustre fregona es la octava novela. Cuenta cómo Diego de Carriazo y Tomás de Avendaño buscan trabajo en un mesón de Toledo, donde sirve Constanza, la ilustre fregona de quien se enamora Tomás. El Corregidor descubrirá que Constanza es hija ilegítima del padre de Diego, al completar los trozos de una cadena y el fragmento de un manuscrito. Se celebran las bodas de Constanza y Tomás, y las de Diego y el hijo del Corregidor con mujeres de la nobleza.
 
   Aunque la obra trata la vida picaresca y cita el Guzmán de Alfarache, sigue otra línea, con elementos folclóricos, como el de "daca la cola", sobre qué cuarto del asno la incluye.
 
   En Las dos doncellas, Teodosia confiesa a un desconocido, que resulta su hermano, las relaciones y promesa de matrimonio con Marco Antonio. En busca del marido, encuentran a Leocadia, a quien también dio su palabra, sin tomar su honra. Marco Antonio acepta ser el marido de Teodosia, y su hermano, Rafael, el de Leocadia. El final feliz evita un duelo.
   La señora Cornelia presenta en Italia a Don Antonio de Isunza y Don Juan de Gamboa acogiendo un niño, hijo de Cornelia Bentibolli y del Duque de Ferrara, a quien defienden en una escaramuza. Los padres celebran sus bodas, según la palabra de matrimonio dada.
   Las dos últimas novelas se complementan para dar un brillante final.
 
   En El casamiento engañoso cuenta el Alférez Campuzano al Licenciado Peralta la estafa de Estefanía, con quien se casó, creyéndola propietaria de una fortuna. Campuzano quedará sin la suya y con una enfermedad venérea, que le lleva al Hospital de la Resurrección, en Valladolid, donde hablan dos perros.
 
   Ante la incredulidad de Peralta, le ofrece un manuscrito con El coloquio de los perros, en que Berganza cuenta a Cipión cómo nació en Sevilla, en cuyo Matadero sirvió a sus rufianes y, estafado, huyó de la cólera de su amo. Conoce unos pastores que, a diferencia de los literarios, viven de robar el ganado a sus dueños. Después sirve a un mercader, acompañando a sus hijos a las clases del Colegio de los jesuitas. Acosado por una criada negra, sigue a un alguacil, que abusa de su poder y se las da de valentón. Harto, Berganza le ataca y huye con un tamborilero, que hace de él un perro sabio.

Ilustración de Sancha para
El coloquio de los perros

Edición de La tía fingida,
atribuida a Cervantes
   Ahora conoce a Cañizares, hechicera cordobesa, que le reconoce como hijo de una mujer encantada. Recita unos enigmáticos versos para recuperar su forma humana original. Se entrega a un "vuelo" demoníaco aplicándose un ungüento. Berganza escapa con unos gitanos y con un morisco de Murcia. Conoce a un poeta -autor de comedias- y a su empresario, y, desengañado, encuentra a Cipión en el Hospital de Valladolid, entre personajes grotescos: un matemático, un poeta, un alquimista y un arbitrista.
 
   Cipión promete contar su vida otra noche. Concluye la lectura del incrédulo Licenciado Peralta -y nuestra- de esta novela.
 
   Próxima a la picaresca, la novela no pertenece a este género. Recuerda a Apuleyo, Luciano o Cicerón en una elaboración interesante, que incluye personajes reales con alusiones a otras novelas, como Rinconete y Cortadillo o La Gitanilla.
   Las Novelas ejemplares buscan una ejemplaridad, que no siempre queda clara. De hecho, El celoso extremeño es una de las escasísimas obras literarias que plantea como drama la infidelidad amorosa. Las mejores novelas parecen las menos ejemplares, pero el decoro y la época obligan a disfrazar pensamientos y actitudes. El tipo italiano aparece, especialmente, en las llamadas novelas idealistas.
   El manuscrito Porras contiene Rinconete y Cortadillo y El celoso extremeño, con un desenlace diferente. Se copió entre 1604 y 1606 para Niño de Guevara, cardenal y arzobispo de Sevilla. Estas novelas aparecen anónimas, así como una tercera, La tía fingida, que recuerda a El casamiento engañoso, y que la crítica ha intentado atribuir, sin base, a Cervantes.
 
   Tras las Novelas ejemplares aparecen, al año siguiente, el Viaje del Parnaso, poema extenso, y las Ocho comedias y ocho entremeses nuevos, nunca representados. En las Novelas y en esta última obra, se anuncia el Persiles o Los trabajos de Persiles.
 
   Alude Cervantes a una Segunda parte de Galatea, a un Bernardo y a unas Semanas del jardín, obras perdidas o no escritas.
 
   La siguiente prosa cervantina fue El ingenioso caballero don Quijote de la Mancha (1615), segunda parte del Quijote.

Primera edición de
Los trabajos de
Persiles y Sigismunda

 
LOS TRABAJOS DE PERSILES Y SIGISMUNDA

 
    3.-  En 1617 aparecen Los trabajos de Persiles y Sigismunda, un año después de morir Cervantes. Se trata de una novela bizantina o novela griega, a imitación de Heliodoro (s.III d.C.) y su Historia etiópica de Teágenes y Cariclea, traducida al castellano en 1554.

Ilustración de 1781 en
la edición de Sancha
   Relata, en cuatro libros, cómo Periandro y Auristela viajan desde las tierras septentrionales de Noruega o Finlandia hasta Roma, donde revelan su verdadera identidad de enamorados y prometidos y su verdadero nombre de Persiles y Sigismunda, herederos de los reinos de Tule y Frislandia, para recibir cristiano matrimonio. Sufrirán peripecias o trabajos: la cautividad entre bárbaros, los celos de pretendientes de ambos amantes...
 
   En el primer libro quedan los protagonistas rumbo a Europa, aunque una tormenta los separa. En el segundo libro se recuperan para llegar en el tercer libro a Lisboa y atravesar Badajoz, Aranjuez u Ocaña hasta Valencia. Por Barcelona, Perpiñán y Provenza llegan a Milán y, desde Luca, comienza el cuarto libro con su llegada a Roma, donde, logran el matrimonio, y el final feliz del libro.
   La obra aprovecha recursos de las Novelas ejemplares, especialmente de las italianas, como el enredo, las confusiones, disfraces, etc. Se acumulan personajes que cuentan sus vidas y acompañan a los protagonistas.
 
   Cervantes pudo comenzar la redacción del libro hacia 1605 o a finales del siglo XVI. La segunda mitad, sin embargo, parece de fecha más reciente. Algún personaje responde a la realidad de su época y permite conjeturas sobre la fecha de elaboración.
 
   A la influencia de Heliodoro se debe sumar la de Olao Magno con su Historia de las gentes septentrionales (1555), resumida en 1562 y reflejada en el Jardín de flores curiosas (1570) de Antonio de Torquemada.
 
   La insistencia en el cristianismo y la ciudad de Roma es infrecuente en Cervantes y hace pensar en un ideal contrarreformista.

Edición inglesa (1854) de
Los trabajos de
Persiles y Sigismunda
   Nos preguntamos si su autor, tras la obra maestra del hidalgo manchego, no hubiera preferido este tipo de novelas más convencionales y "decorosas", llenas de trucos y sorpresas, frente al humor desengañado de don Quijote.

D.Miguel Pérez Rosado.
Doctor en Filología