POESÍA MEDIEVAL DE CANCIONERO h.1360-1520
 



 
    1.-  Desde la época del rey y poeta Alfonso XI (1312-1350) se da en las Cortes peninsulares una lírica culta, heredera de la provenzal, a través de la cantiga de amor o del Dolce Still nuovo. Se expresa en lengua castellana, que, inicialmente, convive con la gallega.
 
    2.-  Este gay saber utiliza la copla de arte mayor -octava de rima ABBAACCA o ABABBCCB con doce (6+6) sílabas-; la copla de arte menor -mismo esquema con octosílabo y tres rimas-; la copla castellana de ocho octosílabos y cuatro rimas; la copla mixta octosilábica -septilla, novena, oncena...- y la copla real de diez octosílabos (4+6 ó 5+5); la sextina, el terceto, la redondilla...

Folio del
Cancionero de Palacio

 

Cancionero de Juan Fernández de Constantina
    3.-  Como género destaca la canción, compuesta de cabeza y -generaltemente- dos redondillas que repiten versos de aquélla. El decir es un poema didáctico para leer. Variante del zéjel fue el estribote. La esparza, poema monostrófico, condensa una idea. Otros géneros son la glosa, la desfecha, la tornada, el discor, el perqué o el mote.

    4.-  Sus temas son: a) el amor cortesano, conceptista y sacroprofano, en que el galán se somete a su dama mediante metáforas caballerescas; b) la alegoría filosófica -encarnaciones de ideas abstractas- de origen francés o tomada de Dante Alighieri (1265-1321), con idealización del paisaje, y c) el doctrinal, moral o político, que desemboca en el religioso. La sociabilidad cortesana da lugar a preguntas y respuestas de varios poetas, sobre temas diversos.
Cancionero de Herberay des Essarts

Comienzo del
Cancionero de la Casanatense
    5.-  Esta moda cuaja especialmente en las Cortes de Juan II de Castilla (1405-1454) y Alfonso V de Aragón (1416-1458). Se recoge en casi quinientas obras, -cancioneros manuscritos e impresos o libros de prosa con poemas-. Destacan, junto a los que tratamos abajo, los cancioneros de San Román (h.1454), el navarro de Herberay des Essarts (h.1462), varios musicales, el de Fernández de Híjar (1460-s.XVI), compuesto de cinco cancioneros encuadernados; o los vinculados a una familia, como el de Oñate-Castañeda (h.1485). Son posteriores el de Gallardo (s.XVI) o el impreso musical de Uppsala (1556)...
Cancionero de Palacio

 

Primer folio del
Las siete edades del mundo
    6.-  Sorprende la obra del converso Pablo de Santa María (1350-1435), Las siete edades del mundo (1418), Biblia en casi 250 octavas reales, con episodios de historia clásica, al modo alfonsí. La completa el Fundamento de la población de España en ochenta coplas.
 
    7.-  El origen provenzal de esta lírica consta en el Arte de trovar (h.1433) de Enrique de Villena (1384-1434), hoy perdido, como sus poesías. Algunos fragmentos aluden a lo aristocrático del Gay saber aragonés, a principios del siglo XV. Para el Marqués de Santillana prosificó y glosó don Enrique la Commedia de Dante (1427) y la Eneida (h.1428) de Virgilio.

Las siete edades del mundo

 

Primer folio del
Cancionero de Baena

 
CANCIONERO DE BAENA

 
    8.-  Es monumental el Cancionero de Baena (¿1426- 1430?), recopilado por el converso Juan Alfonso de Baena (¿1375-1434?) para Juan II. Incluye obras de 56 poetas -brevemente presentados-, desde 1370, y se conserva en una copia descuidada, de hacia 1465, en 192 folios -se añadirán trece-.
 
   Su prólogo elogia el valor de la palabra y presenta el arte de la poetria como "gracia infusa del Señor" para "home que haya (...) leído", aunando inspiración y estudio.

Folio del
Cancionero de Baena
con poemas de Alfonso Álvarez

 

Presentación en el
Cancionero de Baena
de Francisco Imperial
   Se abre con poetas bilingües, nacidos en el siglo XIV: Pero López de Ayala; Macías (fl.1350-70); Pedro González de Mendoza (1340-1385), abuelo de Íñigo López; Pero Ferruz; Gonzalo Rodríguez, el Arcediano de Toro (¿1350-1390?) y, especialmente, Alfonso Álvarez de Villasandino (Burgos, ¿1345-1425?), músico y poeta, pedigüeño y espontáneo.
 
   Una segunda generación presenta poetas "logicales" y eruditos, como Francisco Imperial (¿1350-1409?), genovés afincado en Sevilla, lector de Dante, como prueba su Dezir a las siete virtudes o su Decir al nacimiento del rey don Juan, poemas alegóricos de arte mayor. Canta a la Estrella Diana, a la cautiva Angelina de Grecia y a la Fortuna mudable. Enfrentado a Enrique III, marcharía de la Corte.

Poemas de Gómez Pérez Patiño en el
Cancionero de Baena

 
   El sevillano Ruy Páez de Ribera compuso debates entre Soberbia y Mesura o Fortuna y Pobreza.
 
   Cultivan una poesía teológica y moral los hermanos Diego y Gonzalo Martínez de Medina. Siguen a Pero González de Uceda, Pero Vélez de Guevara y Gómez Pérez Patiño.
 
    Juan Alfonso de Baena, compilador del Cancionero, compone preguntas sobre inspiración y técnica poéticas.
 
   Fray Diego de Valencia (¿1350-1412?) argumenta sobre predestinación y libre albedrío con Ferrán Sánchez de Calavera (¿1377-1442?) y Ferrán Manuel de Lando.
 
   A este grupo pertenecen Diego Hurtado de Mendoza (1365-1404), padre del Marqués de Santillana, y Fernán Pérez de Guzmán (1376-1460), que cierra con poesía amorosa el Cancionero.

Folio del
Cancionero de París
con un poema de Sánchez Calavera

 
ÍÑIGO LÓPEZ DE MENDOZA, MARQUÉS DE SANTILLANA

 

Miniatura del Marqués de Santillana
    9.-  Íñigo López de Mendoza (1398-1458) nació en Carrión de los Condes (Palencia). Al morir su padre (1404), frecuentó la biblioteca de su abuela, doña Mencía de Cisneros. Siendo Señor de Hita y Buitrago apoyó a los infantes de Aragón. Casó en 1412 con Catalina Suárez de Figueroa. Residió en Aragón entre 1414 -asistió con Enrique de Villena a la Coronación de Fernando I- y 1418, donde trataría a Jordi de San Jordi, Ausias March o Andreu Febrer. Fue copero del príncipe Alfonso -futuro Alfonso V-, pero en 1423 se instala en Guadalajara. Hasta 1427 apoya al infante Enrique. Dos años después, defiende a Castilla y a su rey contra Aragón. Recibe mercedes en 1434.
 
   Compone diez graciosas serranillas (1429-1440), poemas de arte menor en que un caballero requiere amores de una campesina y bromea en un Dezir contra los aragoneses (1429).

 
   En una breve prosa, Lamentación de España (¿1429?), critica las modas italianas.
 
   Personajes ilustres desfilan en la Coronación de Mossén Jordi de San Jordi (1430) o entonan el Planto de la Reina Margarida (1430), viuda de Martín el Humano.
 
   Entre 1431 y 1436 don Íñigo combate a los moros; un pleito por las Asturias de Santillana lo lleva a Guadalajara, al lado del infante don Enrique.
 
   Sus decires narrativos alegóricos (1430-47) italianizantes o franceses son difíciles de fechar, como En mirando una ribera o Por un valle deleitoso. La Querella de Amor presenta al trovador Macías; Al tiempo que demostrava, a Firmeza; y su Visión muestra a Firmeza, Lealtad y Castidad entre personajes clásicos.

Cancionero de Salamanca

 

Infierno de los enamorados
   En el Triunphete de Amor se identifica con paradigmas de amadores vencidos.
 
   El Infierno de los enamorados (¿h.1428-1437?), sueño en 68 coplas octosilábicas, amonesta con los sufrimientos de Macías y otros amantes.
 
   En el Sueño Tiresias aconseja al Seso frente al Corazón, pero el libre albedrío no vence a Fortuna; el poeta fracasa y se enamora de nuevo.
 
   La Defunción de don Enrique de Villena (post.1434), en veintidós coplas de arte mayor y una finida, desarrolla el desfile de sabios a la muerte del erudito.
 
   Una Pregunta de nobles (a.1436) plantea si la desaparición de próceres se debe a Fortuna o a sus hados.

 

Inicio de los Proverbios
   La Comedieta de Ponça (1435-36), en ciento veinte coplas de arte mayor, consuela de la caída de Alfonso V y sus hermanos en manos genovesas y de la muerte de la reina Leonor. Encomienda a Boccaccio la narración de la batalla y Fortuna asegura la enmienda del desastre.
 
   Los Proverbios o Centiloquio (1437) -cien coplas octosílabas con versos de pie quebrado- son amonestaciones para Enrique IV, encargadas por Juan II y repetidas en los Cancioneros. Tras un prólogo en prosa, su autor recuerda al monarca virtudes como la amabilidad y dulzura hacia sus súbditos. Los exempla justifican glosas en prosa, que Pero Díaz de Toledo amplió por encargo de Juan II.

Fin de los Proverbios

Proverbios impresos

Proverbios

Inicio de los Proverbios

Fin de Proverbios

   Íñigo López conquista Huelma en 1438 y prospera desde 1440, al alejarse Álvaro de Luna.
 
   Una Carta a doña Violante de Prades (1443) trata del género de la Comedieta y de los Proverbios.
 
   Obras menores son el Cantar que fizo el Marqués a sus fijas loando la su fermosura (1444-5) y un Villancico a tres fijas suyas (1444-5). Dirige en prosa una Cuestión (...) a don Alonso de Cartagena (1444) sobre el juramento de la caballería, tras leer a Leonardo Bruni.
 
   Durante la guerra civil, siendo Señor de Santillana (1444), lucha, junto a Álvaro de Luna, en Olmedo (1445): se le nombra Marqués de Santillana.
 
   Dirige unas Coplas al rey don Alfonso de Portugal (1447), recién elevado al trono.
 

Impreso de
Bías contra Fortuna
   Obra ambiciosa fue Bías contra Fortuna (1448), dedicada a su primo, Conde de Alba, encarcelado por el Condestable. La presentan un prólogo y un accessus al filósofo Bías, que rebate en ciento ochenta coplas los argumentos de Fortuna, según De remediis utriusque Fortunae de Petrarca o el senequista De remediis fortuitorum. Tras los exempla antiguos, describe el ideario estoico, el consuelo de su biblioteca, la justificación de su política y los Campos Eliseos donde descansará.
 
   El Favor de Hércules contra Fortuna -seis coplas de arte mayor y una finida- enfrenta a Álvaro de Luna -con quien choca desde 1448- con el héroe clásico.

Hércules contra Fortuna

 

Proemio e carta
   Su Cancionero, copiado para el Condestable Pedro de Portugal, incluye un Proemio e carta (h.1449) que define la poesía como "fingimiento de cosas útiles, cubiertas o veladas con muy fermosa cobertura", superior a la prosa desde la Biblia y los clásicos. Menciona a Petrarca y Dante y señala la evolución de los poetas provenzales, italianos, franceses, y peninsulares: Alfonso X, Pero González de Mendoza -su abuelo-, Sem Tob, Diego Hurtado de Mendoza -su padre-, en una primitiva historia de la poesía románica.
 
   Dos cartas en prosa a su hijo y poeta Pero González de Mendoza (1428-1495) -autor de cuatro canciones amorosas- muestran su interés humanista por Séneca, Virgilio u Ovidio.

 
   En las Coplas contra don Álvaro de Luna (a.1453) enumera los pecados del Condestable y elogia a los reyes. Preludia el Doctrinal de Privados (1453) -cincuenta y tres coplas de arte menor- en que la voz del Condestable, ejecutado en 1453, reconoce sus pecados en una confesión espectacular.
 
   La Canonización de San Vicente Ferrer y Pedro de Villacreces (1455) recuerda sus decires en una visión que sigue el Paradiso dantesco.
 
   Unos Gozos de Nuestra Señora (a.1455) y unas Coplas a Nra. Sra. de Guadalupe (1455), -junto a una dudosa Oración- cierran su obra poética.

Retablo de la Iglesia del Hospital
Buitrago de Lozoya

 

Sonetos del Marqués
   Escribió endecasílabos castellanos por vez primera, en cuarenta y dos sonetos (1438-1455), que emulan la poesía petrarquista amorosa y logran aceptables resultados en temas políticos o religiosos.
 
   Aún combate a los moros en 1455.
 
   Parecen apócrifos los Refranes que dicen las viejas tras el fuego, impresos a finales de siglo o comienzos del siguiente.
 
   Íñigo López de Mendoza fue modelo de humanista y guerrero a quien "la sçiencia non enbota el fierro de la lança ni faze floxa la espada", según el prólogo a los Proverbios. Su biblioteca refleja su apertura a las letras y a los estudios de su época.

Sonetos del Marqués

 

Contempto del mundo en el
Cancionero de Resende
    10.-  Al morir, su secretario y criado, Diego de Burgos († antes de 1515), compuso en arte mayor un alegórico Triunfo del Marqués (h.1458): Dante guía al poeta por un Infierno, entre sabios de varias épocas que elogían el saber del difunto, mientras ilustres guerreros loan sus hechos de armas. El Marqués asciende a la gloria.
 
    11.-  Amigo del Marqués, el infante Pedro de Portugal (†1449) compuso un Contempto del mundo en más de ciento veinte octavas de arte mayor. Sigue a Boecio y combina el tono doctrinal con el cultismo.

Juan de Mena

 
JUAN DE MENA

 
    12.-  El cordobés Juan de Mena (1411-1456) llevó a su apogeo el estilo latinizante.
 
    A sus veintitrés años se licenció en Salamanca como Maestro en Artes.
 
   Su primera gran obra fue la Coronación del Marqués de Santillana (h.1438), en coplas reales comentadas en prosa: el poeta se halla en una selva (cc. 1-24), infierno dantesco, entre condenados y seres mitológicos. Otra selva, monte de la sabiduría y morada de autores antiguos (cc.25-38), guía a las nueve Musas (cc.40-51), que coronan las virtudes de Íñigo López, vencedor de Huelma. El autor desaparece sorbido por la sierra.

Coronación del
Marqués de Santillana

 
   Un extenso comentario en prosa titula a la obra calamicleos, género híbrido entre la comedia de final feliz y la sátira moral. Es también una breve enciclopedia de historia, erudición y mitología, moralizada con exposiciones literales o alegóricas, lecciones sobre árboles o temas clásicos.
 
   Juan de Mena vivió en Florencia entre 1442 y 1443, año en que vuelve a España.
 
   Compone su Omero romançado o Sumas de la Ilíada de Homero (h.1442-1444), prosificación en 36 capítulos de la Ilias -versión latina de la Ilíada-, por encargo de Juan II.

Incunable de la
Coronación del Marqués de Santillana

 

Laberinto de Fortuna (Sevilla, 1496)
   Se le atribuye un Tratado sobre el amor (h.1444) en prosa, de raíz ovidiana, sobre las categorías del amor y las causas para provocarlo o aborrecerlo. Una alusión a la placenta de la yegua apunta al verso 875 del Laberinto.
 
   En España ofrece a Juan II su Laberinto de Fortuna (1444), ambicioso poema alegórico y doctrinal en doscientas noventa y siete octavas de arte mayor, que sigue la Comedia de Dante, la Eneida o la Farsalia de Lucano.
   Tras una dedicatoria a Juan II y unos denuestos contra Fortuna (cc.I-XII), el poeta, arrebatado, contempla a Providencia (cc.XIII-XXXIII), y al Mundo (cc.XXXIV-LV) con sus tres ruedas -pasado, presente y futuro-. Siete círculos -de Diana o la Luna (cc.LXII-LXXXIV), de Mercurio (cc.LXXXV-XCIX), de Venus (cc.C-CXV), de Febo (cc.CXVI-CXXXVII), de Marte (cc.CXXXVIII-CCXIII), de Júpiter (cc.CCXIV-CCXXXI) y de Saturno (cc.CCXXXII-CCLXVII)- reflejan la castidad -de la reina María o de María Coronel-, la prudencia del consejero; la fidelidad, de amantes como Macías; la filosofía de antiguos y modernos, como Enrique de Villena; el genio militar, con la muerte del Conde de Niebla, de Juan de Merlo (†1443) o de Lorenzo de Ávalos; la moderación de Emperadores y reyes; y la ciencia de regidores, como Álvaro de Luna. Lo cierran una descripción del tiempo (cc.CCLXVIII-CCXCI), una loa de Juan II, una despedida de Providencia (cc.CCXCII-CCXCVI) y una finida al rey.
Manuscrito del
Laberinto de Fortuna

Manuscrito del
Laberinto de Fortuna
   Su género participa de la tragedia, comedia y sátira, según se expone en los Comentarios de Benvenuto Rambaldi da Imola a Dante.
 
   El éxito del Laberinto da lugar a los comentarios de las ediciones de Hernán Núñez (1499) -el Comendador griego- y de Francisco Sánchez de las Brozas (1582).

Manuscrito del
Laberinto de Fortuna

 

Juan de Mena en el
Cancionero de Resende
   En su lírica amorosa y conceptual, Mena acentúa el dolor y discreción del enamorado: dos obras maestras -"El sol clarecía los montes acayos" o Claro escuro y "El hijo muy claro de Hiperión"- alternan octavas de arte mayor, de erudición mitológica, y coplas mixtas de octosílabos con conceptos amorosos o sacroprofanos.
 
   Otros poemas de circunstancias lo vinculan a Álvaro de Luna, Juan II, Pedro de Portugal o el Marqués de Santillana.
 
   Para el duque de Medina Sidonia, tercer Conde de Niebla, compone en prosa un Tratado sobre el título de duque (1445) de la condición y preeminencias de esta dignidad.
 
   Un proemio al Libro de las virtuosas e claras mujeres (1446) y unos dudosos apuntes, las Memorias de algunos linajes (h.1448), completan su prosa.

 
   Al final de sus días escribió, en 106 coplas de arte menor, las Coplas de los pecados mortales o Debate de la Razón contra la Voluntad y contra Soberbia, Avaricia, Lujuria e Ira, completadas por Gómez Manrique, Pero Guillén de Segovia y fray Jerónimo de Olivares.
 
   En la corte castellana, Juan de Mena recibe en 1450, año de su segundo matrimonio, beneficios eclesiásticos. Al morir el rey fue cronista real, cargo en que le sucede Alonso de Palencia.
 
   Su estilo pareció artificioso desde el siglo XVIII. Hoy vemos en su poesía latinizante una fuente de riqueza para el español. Anticipa a Luis de Góngora (1561-1627) y funda la escuela poética andaluza.

Libro de las virtuosas e claras mujeres

    13.-  La batalla de Olmedo (1445) origina las Coplas de la panadera (dp.1445), sátira iniciada por una redondilla y por el verso Di, panadera. Cuarenta y seis coplas de arte menor ridiculizan a los nobles de ambos bandos -Rodrigo Manrique, Íñigo López de Mendoza, Juan Pacheco o el Conde de Haro-, respetando al rey Juan II y a su Condestable, Álvaro de Luna.
 

 

CANCIONERO DE ESTÚÑIGA

 

Primer folio del
Cancionero de Estúñiga
    14.-  El Cancionero de Estúñiga se copió en la Corte de Nápoles entre 1460 y 1463, a iniciativa del poeta Lope de Estúñiga (¿1408-1480?), cuyos poemas leemos entre los actuales 162, de otros treinta y nueve autores.
 
   Del castellano Juan de Dueñas (h.1400-1460) queda una alegórica Nao de amor y falta una sacroprofana Misa de amores.
 
   Juan de Andújar sigue la alegoría en su Visión de amor, erudita e italianizante.

 

Poema de Fernando de La Torre en el
Ms. 18041 BNM
   El burgalés Fernando de la Torre (1416-¿1475?) compuso lírica amorosa, que incluye una atinada serranilla y un Juego de naypes. Además de su Cancionero (h.1465), dejó un Libro de las veynte cartas e quistiones de versos y prosas eruditas.
 
   El militar castellano Juan de Tapia desarrolla el tema del castillo de amor (p.LXIV).

Poema de Juan de Tapia en el
Cancionero de Estúñiga

 

Poema de Rodríguez del Padrón
   El gallego Juan Rodríguez del Padrón (¿1395-1450?) asocia su nombre al de Macías. Compuso Siete gozos de Amor y Diez mandamientos de Amor de tono sacroprofano. El Planto que fizo la Pantasilea lo aproxima a las Heroidas ovidianas, que imitó en prosa y en su Siervo libre de Amor (1439).
 
   Carvajales brilla por sus serranillas y un célebre romance, y el aragonés Pedro Torrellas (¿1410-1486?), por las misóginas Coplas de las calidades de las donas (anteriores a 1458). La respuesta de Suero de Ribera cierra este Cancionero, que acoge a Juan de Mena y al Marqués de Santillana.
 
   Copia del Cancionero de Stúñiga parece el Cancionero de Roma o de la Casanatense (h.1465).

 

Las Setecientas, Coplas de Pérez de Guzmán
    15.-  Fernán Pérez de Guzmán (1375-1460) abandonó su lírica amorosa para cultivar una poesía moral y doctrinal, como la de Loor de los claros varones de España, Virtudes e vicios, Confesión rimada, Contemplación de los Emperadores... o Las setecientas. Se presenta como Lucilo del Séneca que fue el también poeta Alonso de Cartagena (†1456). A los 56 años se retiró a sus fincas de Batres.
 
   Poesía religiosa semejante a la suya es la de Pedro de Veragüe (ss.XIV-XV).

Las setecientas

 
    16.-  Sucede a la generación del Marqués de Santillana un grupo de poetas, muchos de ellos conversos, amparados por el Arzobispo de Toledo, Alfonso Carrillo (†dp.1479). Prefieren al estilo latinizante un tono más íntimo y personal que concilie la tradición clásica con el cristianismo:
 
   17.- Gómez Manrique (1412-1490), sobrino del Marqués de Santillana y tío de Jorge, escribió poesía moral y elegíaca en octosílabos sin abandonar el arte mayor. Obras suyas son la Consolatoria a doña Juan de Mendoza (h.1470), su esposa; la Defunción del noble caballero Garcilaso de la Vega, una Exclamación e querella de la gobernación, glosada por Pero Díaz de Toledo, un Planto de las virtudes por (...) el Marqués de Santillana, que preludia las Coplas de su sobrino, Coplas para el Señor Diego Arias Dávila o el Regimiento de príncipes para los Reyes Católicos. Completó las Coplas de los pecados mortales de Juan de Mena.

Continuación de las
Coplas de los pecados mortales

 

Cancionero de Pero Guillén de Segovia, f.1r
    18.-  En este círculo floreció el sevillano Pero Guillén de Segovia (¿1413-1480?), autor de unos Hechos del Arzobispo en prosa, que preceden a una tabla de rimas: la Gaya ciencia (h.1475). Compuso poemas morales, inspirados en Boecio y alabanzas del Arzobispo -la más famosa es una visión dantesca y pedagógica en unas doscientas veinte octavas reales-.
 
    19.-  Próximo al arzobispo, el converso Rodrigo de Cota (¿1430-1505?) compuso el Diálogo entre el Amor y un Viejo, incluido en el Cancionero General (1511): en setenta coplas mixtas de nueve octosílabos un anciano sucumbe a los abrazos -casi macabros- y tentaciones de Amor.

 

Cancionero de Álvarez Gato
    20.-  Converso fue también el madrileño Juan Álvarez Gato (¿1430-1510?), afín a los Reyes Católicos. Su poesía doctrinal rechaza la nobleza de estirpe frente a la derivada de las virtudes morales.
 
    21.-  El converso cordobés Antón de Montoro (¿1404-1480?), ofrece una visión burlesca de su entorno, al margen de los pogromos. Es pedigüeño, como Villasandino, y loa a los Reyes Católicos.
 
   Otros conversos de este núcleo son Pero Díaz de Toledo o Hernando de Talavera.

Cancionero de Álvarez Gato

 

Coplas de Mingo Revulgo
    22.-  Fray Íñigo de Mendoza (¿Burgos, 1424-1508?) descendía de los Mendoza y de los conversos Cartagena. Vivió relajadamente e ingresó en la orden franciscana.
 
   Le atribuyen las Coplas de Mingo Revulgo (h.1464), treinta y cinco novenas en que éste y Gil Arribato motejan a Enrique IV de mal pastor, ajeno a sus ovejas, de cornudo, homosexual y mal cristiano. Glosó estas coplas Hernando del Pulgar.

 

Coplas de Vita Christi
   Las Coplas de Vita Christi (1467-8) se leen en tres redacciones. La primera, manuscrita como la segunda, alude a personajes concretos. La tercera, de 394 coplas reales, se imprimió en 1482. La vida de Cristo se interrumpe con la matanza de Herodes y con digresiones sobre la injusticia social y el abuso del poder, entre escenas navideñas casi teatrales.
 
   Junto a obras religiosas, como los Gozos de Nuestra Señora (¿1483?), la Cena de Nuestro Señor (¿1483?) o las Coplas a la Verónica (¿1483?), destaca un debate alegórico: Cuestión entre la Razón y la Sensualidad (h.1483). Otras obras políticas ensalzan la Armonía debida a los Reyes Católicos.

Coplas de Vita Christi

    23.-  La sátira política más agresiva se halla en las versiones de las Coplas del Provincial (1465-6), -la más editada, de casi seiscientos octosílabos en coplas castellanas- contra ciertos cortesanos de Enrique IV. Desde el v.389 se vuelve contra las mujeres.
 

Danza de la muerte
    24.-  Una Danza de la Muerte (h.1470) en setenta y nueve octavas de arte mayor sigue el esquema de otros testimonios románicos: la Muerte baila con personajes de diversos estamentos. Una versión aumentada (Sevilla, 1520) llegaría a 136 coplas.

 

JORGE MANRIQUE

 
    25.-  Jorge Manrique (h.1440-1479) nacería en Paredes de Nava (Palencia), de la casa de Lara. Fue hijo de Rodrigo Manrique (1406-1476), Maestre de Santiago y poeta aficionado, sobrino de Gómez Manrique y de Juan Manrique, hombres de letras. En 1470 contrae matrimonio con Guiomar Meneses, hermana de su madrastra. Luchó junto a los Reyes Católicos, que le dieron la capitanía de la Santa Hermandad en Toledo. Herido mortalmente en una escaramuza, fue enterrado en el monasterio de Uclés y trasladado junto a su padre, a Pedro Manrique.
 
   Gran parte de sus poemas amorosos se leen en el Cancionero General (1511 y 1514), entretejidos con símbolos bélicos: el amor como conquista; el enamorado como cautivo, etc. Juega en acrósticos o sílabas enlazadas con el nombre de su esposa; ofrece hipérboles sacroprofanas y alusiones a Fortuna.

Jorge Manrique

 

Coplas de
Jorge Manrique
   No incluyó Hernando del Castillo las Coplas a la muerte de su padre (h.1476-79), que se imprimen por vez primera con las Coplas de Vita Christi (Zamora, 1483), actual texto base. Se repiten en Zaragoza (1483 y 1495), en el Cancionero de Ramón de Llavia (Zaragoza, ¿1484-8?), o en los de Egerton, Oñate-Castañeda o Baena -añadido a la copia actual-.
 
   En cuarenta sextillas dobles de pie quebrado expone una ascética renuncia al mundo (cc.I-XIII) de lenguaje sobrio: -"Dejo las invocaciones / de los famosos poetas / y oradores-. Aplica el tema del Vbi sunt (cc. XVI-XXIV) a personajes contemporáneos: Juan II, Pedro Girón, Álvaro de Luna o Enrique IV. Por fin, compara a Rodrigo Manrique (c.XXV) con personajes de la historia Antigua. Limando los aspectos más oscuros de la figura paterna, elogia su muerte cristiana y familiar en Ocaña.

Coplas de
Jorge Manrique

Glosa famosísima a las Coplas
(Lisboa, 1501)

Glosa famosísima a las Coplas
(Lisboa, 1501)

Glosa famosísima a las Coplas
(Lisboa, 1501)

Glosa famosísima a las Coplas
(Lisboa, 1501)
   Consideramos apócrifas dos estrofas que suelen intercalarse entre las actuales XXIV y XXV.
 
   Las Coplas reflejan lecturas, como la General Estoria alfonsí -o el Breviario de Eutropio- y ecos de Cicerón, Séneca o Juan Crisóstomo. Tratan el tiempo y la muerte con sencillez verbal. Merecieron glosas y una versión latina (1540) -probablemente de Juan Hurtado de Mendoza- que las consagraron al poco de editarse.

Versión latina de las Coplas

 

Pasión trovada
    26.-  Pudo ser converso el muy leído en su época, Diego de San Pedro (¿†1506?), servidor de Juan Téllez-Girón, conde de Urueña.
 
   En La pasión trovada (¿1470-80?) y Las siete angustias de Nuestra Señora (antes de 1491) trata la vida de Jesucristo. El Cancionero General (1511) recoge sus poemas amorosos conceptistas. Un Desprecio de la Fortuna (antes de 1506), poema filosófico en cuarenta y una coplas reales, sigue a Boecio, favorito del conde de Urueña.

Desprecio de la Fortuna

 

    27.-  Un género de historiografía en verso, iniciado con Diego Guillén de Ávila, Alonso de Córdoba o Juan de Padilla, culmina en la Consolatoria de Castilla (1484) de Juan Barba (1429-1489), extensa exaltación mesiánica de los Reyes Católicos en arte mayor.
 

Coplas... de Fray Ambrosio Montesino
    28.-  Nació en Huete (Cuenca) Fray Ambrosio Montesino (¿1444?-1514), predicador y confesor de los Reyes Católicos, sucesor de Hernando de Talavera y obispo de Sarda de Albania.
 
   Sus Coplas (...) sobre diversas devociones y misterios de nuestra santa fe católica (1485) reflejan la vida de Cristo y otras devociones. Su Cancionero (1508) añade un romance a la muerte del príncipe de Portugal e incluye poemas "a lo divino".

Cancionero de Fray Ambrosio Montesino

 
 

JUAN DEL ENCINA

 

Diversos

folios

del

Cancionero

(1496)
    29.-  Juan de Fermoselle, conocido como Juan del Encina (1468-1529), nació cerca de Salamanca, donde estudió Derecho y se ordenó de menores. Adopta el nombre "del Encina" desde 1490, como capellán de coro. Dos años después sirve a los duques de Alba.
 
   Su Cancionero (1496) incluye un Arte de poesía en prosa, que estudia trovadores y poetas, pies, versos, coplas... Añade poemas religiosos y unas Bucólicas castellanas, en diversos metros, en que los Reyes Católicos y el Príncipe Juan desplazan a Augusto y otras figuras virgilianas. La influencia de Juan de Mena se lee en su Triunfo de la Fama: cincuenta octavas de arte mayor, en loor de los Reyes. Publica alabanzas de los duques de Alba y un Triunfo de Amor en coplas mixtas. Sus poemas jocosos Almoneda, Disparates... fueron célebres.
 
   Leemos canciones, villancicos y glosas a romances, cuya polifonía innovó la música española: sus textos prolongan la lírica provenzal y el amor cortés, pero revelan a un conquistador y a un simpático glosador a cuatro voces. Otras obras se leen en el Cancionero Musical de Palacio.

Cancionero musical de Palacio

 

Tragedia a la muerte del príncipe don Juan
   Unos poemas a la muerte, herederos de Jorge Manrique, esbozan la Tragedia trovada a la dolorosa muerte del príncipe don Juan (1497), cien coplas de arte mayor para consuelo de sus padres.
 
   La elección en 1498 de Lucas Fernández como cantor de la Catedral de Salamanca lleva a nuestro autor a Roma en 1500, donde logra la protección de varios Papas. Escasean ya sus visitas a la Península.
 
   Sucesivas ediciones de su Cancionero -(1501, 1505, 1507, 1509 y 1516)- amplían sus escritos, que podrían cerrarse con la Trivagia o viaje a Jerusalén (Roma, 1521), relato de esta peregrinación en doscientas trece coplas de arte mayor.

Cancionero
Zaragoza, 1516

 

Miniatura del
Cancionero de Pedro Marcuello (1502)
    30.-  Loores a los Reyes Católicos se titula el Cancionero de Pedro Marcuello (1502), elogio de aquéllos en términos mesiánicos y religiosos, generalmente en coplas reales.
Miniatura del
Cancionero de Pedro Marcuello (1502)

 
CANCIONERO GENERAL

 

Cancionero General (Valencia, 1511)
    31.- El Cancionero General (Valencia, 1511), recopilado por Hernando del Castillo, es un voluminoso impreso, dirigido al conde de Oliva.
 
   Sus 233 folios presentan unos 240 autores en diversas secciones:
 
   Una primera, con poesías de devoción y moralidad, por Juan Tallante, Facedo, el Marqués de Santillana, Juan de Mena, Gómez Manrique, el vizconde de Altamira, Diego López de Haro, Hernán Mexía, Cartagena, el Bachiller de la Torre, Rodrigo Dávalos, Jorge Manrique, Guevara, el Comendador Román, Lope de Sosa...

Cancionero General (Toledo, 1520)

 

Autores del Cancionero General (1511)
   Otras secciones incluyen obras de amores: canciones, romances con glosas, invenciones y letras de justadores, glosas de motes, villancicos o preguntas con respuestas del Comendador Ávila, Juan del Encina, Barba, Tapia, Nicolás Núñez, Soria, Florencia Pinar, el Conde de Oliva, Mosén Crespí de Valdaura, Juan Fernández de Heredia o Mosén Gazul.
 
   Se cierra con obras de burlas provocantes a risa, por el Conde de Paredes y el ropero, que concluye el libro.

Guirlanda esmaltada...

 

Cancioneiro Geral (1516)
    32.-  A imitación de éste, el poeta portugués García de Resende publica su Cancioneiro Geral (1516), con algún poema de Juan de Mena -f.LXXIIv-, o de portugueses que escriben en castellano, como el infante Pedro de Portugal (†1449).

 

Portada de Los doce triunfos... (1521)
    33.-  Juan de Padilla (Sevilla, 1468-¿1522?) escribió El laberinto del duque de Cádiz (1493) -quizá perdido- y un Retablo de la vida de Cristo (1500). Destacan Los doce triunfos de los doce apóstoles (1521), redactados hacia 1518, imitando los de Hércules en coplas de arte mayor.
Folio de Los doce triunfos...

 

Cancionero de burlas provocantes a risa (1519)
    34.-  Se reelabora una sección del Cancionero General en Valencia, como Cancionero de burlas provocantes a risa (1519). Lo cierra la Carajicomedia, parodia obscena del Laberinto de Fortuna, atribuida a Fray Bugeo Montesino: el carajo de Diego Fajardo recorre un ámbito donde reputadas prostitutas reemplazan a las alegorías de Juan de Mena.
 
   Derivaciones posteriores del Cancionero General serán la Guirlanda esmaltada... (¿1511-1515?) de Juan Fernández de Constantina, el Dechado de galanes (¿1514-1524?), el Espejo de enamorados (h.1530), el Vergel de Amores (1551) y multitud de pliegos sueltos difíciles de fechar.
 
    35.-  Entre los poetas que viven el siglo XVI destaca Garci Sánchez de Badajoz (Écija ¿1480-1526?), cuyos amores legendarios lo llevarían a la cárcel y a la locura. El Cancionero General incluye sus poemas amorosos y un Infierno d'amor, entretejido con versos de otros poetas.

 

Cartas y coplas para requerir nuevos amores (1535)
    36.-  De principios del siglo XVI son los pliegos de Rodrigo de Reinosa, autor de las misóginas Coplas de las comadres, de arte menor. Refleja el ambiente de germanía o el habla de los negros.
 
   37.- Pedro Manuel Ximénez de Urrea (1486-h.1530), Juan Fernández de Heredia o Hernán López de Yanguas siguen modas de cancionero cuando el endecasílabo prospera ya en España. La poesía cancioneril pervive durante los Siglos de Oro y rejuvenece el siglo XX. Acaso también el XXI.

Cancionero de Urrea

D.Miguel Pérez Rosado.
Doctor en Filología