BÉCQUER Y LA POESÍA BECQUERIANA
 


Antonio de Trueba
Antonio de Trueba

 
    1.-  Si 1840 es el año de la culminación del Romanticismo, 1850 marca el comienzo de una nueva época. Las dos innovaciones más importantes fueron I: la imitación de la poesía folklórica, frecuentemente, andaluza -cap.  2.- y II: la asimilación de la poesía alemana, especialmente, del Intermezzo de Heinrich Heine -cap. 3.-.
 
    2.-  Ventura Ruiz Aguilera (1820-1881), salmantino, publica en 1849 Ecos nacionales, iniciando el camino de la poesía popular.
 
   José Selgas (1822-1882), nacido en Murcia, consolida esta tendencia con su libro La Primavera, de 1850 o El estío (1853), más próximo al cantar.
 
   El vasco Antonio de Trueba (1821-1889) afirmó la autoridad literaria del pueblo en el prólogo de El libro de los cantares de 1852.
Eulogio Florentino Sanz
Eulogio Florentino Sanz
   Vicente Barrantes (1829-1898) nació en Badajoz y en 1853 publica sus Baladas españolas, género que define utilizando otros tradicionales.
 
    3.-  La primera versión castellana de las poesías de Heinrich Heine se debe a Eulogio Florentino Sanz, (1825-1881), abulense de nacimiento y embajador en Berlín. Algunos de sus versos parecen literalmente copiados por Gustavo Adolfo Bécquer. Pero también existió una traducción de Mariano Gil Sanz y numerosas imitaciones de Ángel María Dacarrete, Arístides Pongiglioni o el gran amigo de Bécquer, el madrileño Augusto Ferrán (1835-1880), cuyo poemario La Soledad (1861) presenta un prólogo de Gustavo Adolfo, que puede considerarse un arte poética.

 
    4.-  Gustavo Adolfo Bécquer es el nombre que adopta G.A. Domínguez Bastida. Nació en Sevilla en 1836 y murió en Madrid en 1871. De Bécquer arranca la poesía española contemporánea y sus Rimas las recitan de memoria los poetas contemporáneos.
 
    4.a.-  Nació de una familia de artistas, y siguió, como su hermano Valeriano, la vocación pictórica de su padre. Huérfano, quedó al cuidado de su madrina.

Rimas
Rimas de 1871
(Leer la Rima LXVI)
   Sabemos que Gustavo fue seguidor de Alberto Lista y compañero del también sevillano Narciso Campillo y del madrileño Julio Nombela, a quien conoció en Sevilla.
Con ellos escribió sus primeros ensayos literarios, parcialmente conservados, y con ellos decide, en 1854, viajar a Madrid.
 
   La llegada a la capital supone unos años de miseria y hambre. El teatro y la zarzuela son los géneros que permiten sacar un mínimo para vivir. Entonces surge el proyecto de la Historia de los templos de España, que quedó interrumpido por falta de subvención tras publicarse el primer tomo en 1857.

Fotografía de
Gustavo Adolfo Bécquer
Rima XV
Rima XV, según el
Libro de los gorriones
   En estos años Gustavo conoce a la artista Julia Espín, amistad de la que poco se sabe. También ahora sufre una grave enfermedad de origen desconocido y discutido, que puso en peligro su vida.
 
   En 1859 publica en la revista El Nene la futura Rima XIII y en 1860, en el Álbum de señoritas y correo de la moda, la Rima XV. Ese mismo año comienza sus Cartas literarias en El Contemporáneo, donde, en 1861 edita su Prólogo a La Soledad de Augusto Ferrán, libro de poemas que imitan la copla popular. Aquí expresa Bécquer sus ideas sobre poesía y sus diferentes tipos. Este mismo año aparecen las que serían Rimas LXI, XXIII, LXII. Contrae matrimonio con Casta Esteban, soriana a quien había conocido en sus viajes por esa provincia y por Aragón. De Casta tendría varios hijos y unas relaciones turbulentas, con varias separaciones y un breve encuentro final.
   En 1868, Gustavo había publicado varias prosas -Leyendas, las Cartas desde mi celda-; las futuras Rimas XXVII, V, XI, XXIV, II, XVI, LXIX y IX y, finalmente, había reeditado dos veces las Rimas XV y XXIII. En vida sólo publicará ya, en 1870, la Rima IV.
 
Retrato de Bécquer
Retrato de Bécquer
por su hermano Valeriano
   1868 es el año que precipita la crisis. El ministro González Bravo, que estaba dispuesto a publicar a su costa las Poesías de Bécquer, pierde el manuscrito del poeta, como consecuencia del saqueo que sufrió su casa en la Revolución de ese mismo año. El matrimonio de Gustavo se rompe definitivamente y el padre vivirá con los hijos, en compañía de su hermano Valeriano, cuya situación familiar era bastante parecida a la del poeta. Libro de los gorriones
Portada del
Libro de los gorriones
(Leer la Rima I)
   En Toledo, en 1869, Gustavo intenta recuperar de memoria sus poesías, que copia en un manuscrito al que titula Libro de los gorriones y que estuvo practicamente perdido en la Biblioteca Nacional de Madrid desde su adquisición en 1896 hasta 1914.
Dibujo de Gustavo Adolfo
Dibujo de Gustavo Adolfo
   En Septiembre de 1870 muere su hermano Valeriano, lo que sumió a Gustavo en una crisis de la que no saldría. Su mujer vuelve a su lado y en Diciembre el poeta se encuentra gravemente enfermo. Muere el 22 de Diciembre de ese año en la madrileña calle de Claudio Coello.
 
   Con motivo de su muerte, sus amigos publican, para auxiliar a la viuda y a los huérfanos, unas Obras que vieron la luz en 1871 en dos tomos. Las setenta y seis Rimas ocupaban unas páginas del segundo volumen. El Libro de los gorriones, que debió ser fuente de esta edición, contenía tres rimas más que no se incluyeron en las Obras de 1871, publicadas bajo la dirección y esmero de su amigo, el cubano Ramón Rodríguez Correa
 4.b.-  La poesía de Bécquer deslumbró desde el primer momento. Es inexplicable el encanto de sus versos. Se habla de su poder evocativo, de su desnudez, de su apariencia de sencillez, etc. Lo que es cierto es que Gustavo era poeta, pintor y, probablemente, músico. Estos son los valores que se leen en sus obras: musicalidad, imaginación y una espiritualidad tan arrolladora que sólo se explica a través del espiritismo, corriente teosófica que se iniciaba en España en su época. El paralelismo sintáctico, el uso de los pronombres personales, la brevedad y el popularismo se hallan siempre en función de valores humanos más hondos que tampoco se explican totalmente hablando de presimbolismo. Bécquer fue un hombre atento a las novedades de su época, inquieto por las lenguas y las civilizaciones -se interesó por el sánscrito-, ensimismado y sensible a los matices y sensaciones de su propia alma. Quizá también sus relaciones con personajes influyentes -acaso Narváez y seguro que González Bravo- le abrieron caminos que aún no conocemos del todo.
 
Marcelino Menéndez Pelayo
Marcelino Menéndez Pelayo
    5.-  La muerte de Bécquer, aparentemente, crea un vacío que sólo se llenaría con la aportación de la nueva poesía Modernista hispanoamericana. Sin embargo, no todo fue un erial.
 
   Recordemos que en 1870 aún viven muchos poetas de primera fila, como Zorrilla o Campoamor, y que Rosalía de Castro no ha publicado todavía su obra maestra en castellano.
 
   Destacaron los poetas clasicistas, a la cabeza de los cuales se encontraba el polígrafo santanderino Marcelino Menéndez Pelayo (1856-1912), imitador de Horacio e influyente crítico literario.
Zayas Beaumont
Comienzo de un poema
de Zayas Beaumont
   Pero la corriente más vital de poesía es la que conocemos como premodernismo, representada por nombres como Ricardo Gil (1858-1908), el cordobés Manuel Reina (1856-1905), Salvador Rueda, malagueño, (1857-1933) o Antonio de Zayas Beaumont (1871-1941). Con ellos veremos una nueva estética y un nuevo siglo.

D.Miguel Pérez Rosado.
Doctor en Filología