ZONA ÍBERA
 
La zona de influencia de la cultura "íbera" comprende el centro este de la Península, Mediterráneo y Andalucía. En ella incluimos los pueblos Turdetanos, Bastetanos, Oretanos, Contestanos, Edetanos, Ilergabones, Indigetes y todos los demás pirenaicos.
 
Podemos hablar de una etnia heterogénea que formó un mismo pueblo de una forma progresiva: del 750 al 550 a.C. es un periodo pre-ibérico; del 550 a.C al S.V es el ibérico antiguo. El ibérico pleno alcanza del S.V hasta la entrada de los romanos.
 
Illeta de Banyets
Illeta de Banyets
(El Campello, Alacant)
Las Toixoneres
Las Toixoneres
Calafell
Vista aérea del poblado de Lliria
Vista aérea del poblado de Lliria

 
La arquitectura íbera nos ha dejado pocos legados en buenas condiciones, ya que, en general, lo que tenemos en los numerosos yacimientos, son deducciones sobre la forma de construcción. El desarrollo de la arqueología y de las ténicas de ayuda, ha permitido decubrir numerosos núcleos urbanos y necrópolis que han resituado y reinterpretado antuguas teorías ya aceptadas.
 
Templo Illeta de Banyets
Sección de perspectiva de un Templo
del poblado de la Illeta de Banyets
En general, los pueblos construidos eran de tres tipos: los pequeños asentamientos, en zonas llanas y sin fortificación, los recintos fortificados en zonas altas y las grandes capitales u "oppidum". Estos controlan todo un territorio, donde esxiten los dos otros tipos ya mencionados.
 
Utilizaban gruesos muros de piedra para las viviendas y para las fortificaciones. La puertas y ventanas de "adintelan" con madera o grandes piedras, y en casos se realizan cubiertas con bóvedas -falsa cúpula- mediante la técnica de aproximación sucesiva de hileras de piedras. Es de resaltar que utilizó por primera vez de forma generalizada, la construcción de casas de planta rectangular.
 
Podemos destacar cuatro bloques genéricos de edificación: arquitectura doméstica, fortificaciones, templos -construciones funerarias- y almacenes.
 
Habitualmente los poblados u "oppidum" se sitúan sobre colinas, que fortifican con murallas al igual que los "castros" celtíberos:
  • Oppidum ibérico de Ullastret, en Sant Andreu d´Ullastret, Gerona.FICHA BÁSICA
  • Oppidum ibérico de Olérdola, en Barcelona. FICHA BÁSICA
     
  • Oppidum de La Bastida de les Alcuses en Moixent, Valencia. Este poblado se extendía sobre una superficie de 4 ha. en lo alto de una colina de forma longitudinal. Estaba rodeada de una gran muralla de más de cuatro metros de altura con grandes torreones de vigilancia. A pesar de ello este pueblo fue destruido por unos invasores en el 330 a.C. Se han encontrado viviendas y alguna construcción comunitaria. La relación que los pueblos íberos mantenían con otras culturas es evidente ya que se han encontrado cerámicas, herramientas y joyas de origen griego.
     
  • Parque Arqueológico de Alarcos, en Ciudad Real. FICHA BÁSICA
    Templo de la Muela
    Planta del Templo de la Muela

     
  • Yacimiento de Cástulo, en Linares, Jaén. En el Bronce Medio, el poblado de Castlosaic empieza a desarrollar una importancia centrada en las minas de Sierra Morena, convirtiéndose en el S.VII en una notable ciudad. Así lo demuestran edificaciones como el Templo de la Muela, de claras influencias fenicias. Más tarde se convirtió en el oppidum capital de la Oretania, posiblemente el más grande de la Península. De esta época quedan numerosas necrópolis -Baños de la Muela, Estacar de Luciano y de Robarinas, Molino de Caldona, Los Patos- y la muralla. Después de una época de esplendor -del s.III a.C. al I- debido a su alinaza con Roma contra Cartago, empezó su declive.
     
    La ciudad continuó existiendo durante siglos pero con una importancia menor hasta el S.XV cuando se ordenó su destrucción. Por este motivo su denominación ha sido muy variable: llamada Castlosaic por los íberos, Cástulo por los romanos y visigodos, Gestuluna por los musulmanes y Cazlona o Castaluna en la Edad Media.

 
Además podemos destacar las construcciones funerarias:
 
Dama de Elche
Dama de Elche

 
Es evidente que la aportación más destacable del "Arte Ibérico" se produjo en el campo de la escultura. Desde los primeras aportaciones magico-culturales de los grandes animales de piedra (toros de Guisando) hasta la primorosa escultura antropomorfa en piedra (Dama de Elche, Dama de Baza, Dama de Cabezo Lucero).
 
Además, en esta zona ubicamos también los restos de otras civilizaciones externas que fundaron ciudades y, por lo tanto, nos dejaron algún patrimonio arquitectónico: los tartesios, los fenicios, los griegos y por último los cartagineses.