EL PRIMER PRERROMÁNICO: PALEOCRISTIANO, BIZANTINO, NORTEAFRICANO Y VISIGODO DE TRANSICIÓN.
La hispania visigode en el S.VI
La hispania visigoda en el S.VI

Los pocos restos que nos quedan de esta época, dificultan enormemente una acertada descripción de la arquitectura "postrromana". Las ciudades visigodas como Toledo o Mérida, han sufrido múltiples cambios y evoluciones que eliminaron una arquitectura considerada de menor importancia.
 
La misma evolución sufrieron las expresiones arquitectónicas desarrolladas en la península fuera del dominio visigodo. También debemos de considerar, que las ciudades disponían de unas construcciones y servicios urbanos heredados de Roma muy eficientes, y por lo tanto aprovechables.
 
Arquitectónicamente, fijándonos en las influencias y en los lugares donde se edifican, podemos dividir esta época en tres tipos: paleocristiano, influencia norteafricana y visigodo arriano o de transición.
 
 
1º.- Paleocristiano.
 
Las construcciones paleocristianas de la península son escasas y en general se les ha incluido dentro de la arquitectura Romana. Así sucede con el famoso Mausoleo de Centelles (FICHA BÁSICA), construido dentro de una villa de recreo romana, y que, de forma extraordinaria, todavía se mantiene en pie.
Santa Eulalia de Mérida
Ruinas de Santa Eulalia de Mérida
sobre la actual planta
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  • La Basílica de Santa Eulalia de Mérida. Las ruinas se encuentran dentro de la actual Iglesia de Santa Eulalia, motivo por el cual su diseño ha sido modificado en numerosas ocasiones, perdiéndose los cimientos y trazas de la basílica original. Su descubrimiento ha sido reciente, en 1987, gracias a los trabajos de restauración de la actual iglesia. Las construcciones conocidas tras las excavaciones son: un martyrium del S.IV (posible enterramiento de Santa Eulalia), la basílica original con enterramientos del S.V. y la basílica remodelada del S.VI.
     
  • Santa Eulalia de Bóveda, en Lugo. De difícil datación, podemos decir que la construcción es de estilo paleocristiano, del siglo IV, siendo modificada posteriormente durante la dominación Sueva en el S.VI. De esta época destacamos la decoración esculpida a bisel del exterior y, principalmente el arco con ligera herradura por el que se accede al interior. Este arco está considerado como el primer arco de herradura de la arquitectura española. Es de planta cuadrada, de unos 6 m. de lado y de dos pisos abovedados, construcciones denominadas de doble bóveda.
     
  • Precursora de este tipo de construcción paleocristiana de doble bóveda, tenemos el Mausoleo de la Alberca en Murcia. Enclavado en una villa romana, su estado de conservación es lamentable. De planta rectangular tenía dos pisos abovedados, uno de ellos, el superior con un ábside.
     
  • La Basílica de Son Bou, en Menorca. De planta basilical de tres naves, con tres ábsides. El central semicircular y con nártex, y los laterales rectangulares. En su exterior forman un testero plano. A los pies estaba la entrada con un pequeño pórtico y una sala, a modo de nártex, anterior a las naves.
Santa Eulalia de Bóveda
Planta de
Santa Eulalia de Bóveda
Mausoleo de la Alberca
Planta del Mausoleo
de la Alberca
Basílica de Son Bou
Planta de la
Basílica de Son Bou
Podemos nombrar como edificaciones paleocristianas otros restos arqueológicos como: la Basílica de San Fuctuoso de Francolí, en Tarragona, la Villa de Carranque en Toledo, la Basílica de Barcelona -sobre ella se construyó la catedral medieval-, la Iglesia de Marialba en León, la Iglesia martirial de Ampurias o la Basílica los Aljezares en Murcia.
 
2º.- Hispano Bizantino.
 
Conservamos muy pocos restos artísticos, y menos arquitectónicos, del Imperio Bizantino es España. Su influencia se extendió desde la costa mediterráneo-atlántica hasta Sevilla, Córdoba y Murcia. A mediados del año 552, el emperador de Bizancio, Justiniano, mandó un ejército a la península, para ayudar a Atanagildo, uno de los contendientes en los conflictos que los distintos reyes mantenían en la costa mediterránea española. Durante casi 80 años la influencia bizantina se mantuvo en Hispania, comenzando su declive en el año 621, cuando el rey Sisebuto conquista su capital, Justina, también llamada Carthago Spartaria, la actual Cartagena.
 
  • El Baptisterio de Gabia el Grande, en Granada. Es un criptopórtico de unos quince metros de longitud con bóveda de cañón, que termina en una habitación casi cuadrada cubierta por una cúpula. En uno de sus lados existe un pequeño ábside. Su conservación es aceptable.
    Baptisterio de Gabia el Grande
    Alzado y planta del Baptisterio de Gabia el Grande

3º.- Influencia Norteafricana.
 
Las poblaciones cristianas del norte de África fueron expulsadas a la península por tribus de Vándalos. Se incorporaron socialmente en al reino visigodo, todavía arriano, pero bastante comprensivo con los cristianos. Así se introdujeron otras influencias constructivas que se mezclaron con las existentes: bizantinas, paleocristianas y visigodas.
 
Las iglesias que se levantaron son, en general, de planta basilical con contraábside, o ábsides enfrentados. Destacamos:
  • La Basílica de Vega del Mar o San Pedro de Alcántara, en Málaga. Nos quedan los cimientos y restos de los muros. La planta, casi cuadrada -12 m. de lado-, tenía tres naves separadas por pilares irregulares. A sus dos extremos se abren dos ábsides enfrentados, uno semicircular y el otro de herradura. Este último tiene dos salas adosadas que le conferían al exterior un testero plano. A los dos lados de las naves, por donde se abrían las puertas de entrada, se encuentran dos pórticos.
     
  • Casa Herrera en Mérida, Badajoz es otro ejemplo de basílica con dos ábsides contrapuestos. De planta rectangular y tres naves separadas por seis columnas y rodeada de múltiples estancias de uso no determinado.
     
  • Basílica de Alconetar en Garrovillas de Alconetar, Cáceres. Ruinas estudiadas por L.Cabellero Zoreda y Arribas Chapado desde 1966. Es otro ejemplo de basílica con ábsides opuestos. Construida sobre una villa romana a principios del S.VI, fue remodelada en el S.VII.
     
  • Basílica de El Gelmo en Córdoba. De planta basilical de tres naves, separadas por pilares rectangulares y con dos ábsides contrapuestos. Pegada a ella, en su lado sur, existe otra construcción de una sola nave, también con ábsides contrapuestos.
    Basílica de El Gelmo
    Planta de la
    Basílica de El Gelmo
    Basílica de San Pedro de Alcántara
    Planta de
    San Pedro de Alcántara
    Planta de la Basílica de Alconetar
    Planta de la
    Basílica de Alconetar
    Casa Herrera
    Planta de
    Casa Herrera
    Mausoleo de la Cocosa
    Mausoleo de la Cocosa

     
  • La Basílica y el Mausoleo de La Dehesa de la Cocosa en Badajoz. La Basílica, de ábsides contrapuestos, tiene un posible baptisterio en su lado oriental, conformando otro ábside.
    El Martyrium es de planta lobulada de cuatro ábsides, con cuatro pilares que soportaban una cúpula sobre pechinas. Bajo uno de los ábsides se ubica una cripta de planta de herradura.
4º.- Visigodo de transición o arriano.
 
Desde que el cristianismo deja de ser perseguido en el Imperio Romano -S.IV- y hasta que el Reino visigodo de Toledo se convierte al cristianismo, finales del S.VI, determinamos otra arquitectura prerrománica que podemos denominar visigodo de transición (visigodo en época arriana).
 
Por desgracia nos quedan escasísimos restos. Las grandes ciudades visigodas como Toledo, Mérida o Tarragona evolucionaron y perdieron todas las construcciones de esta época.
 
Podemos destacar los siguientes:
Iglesia de Recópolis
Planta de la
Iglesia de Recópolis
  • Los restos arqueológicos de la ciudad de Recópolis, una de las pocas ciudades fundadas por los visigodos. Fue creada en
    Recópolis
    Vista de las ruinas de Recópolis
    el año 538 por el Rey Leovigildo en honor a su hijo Recaredo, del que adopta su nombre. Está situada en Zorita de los Canes, Guadalajara. Se conformaba dentro de una muralla con dos entradas, una a la parte baja donde vivía la población, y otra en la alta, donde se ubicaba la realeza, el palacio, la basílica...
     
    El palacio es de planta rectangular de una nave, con pilares centrales y, seguramente, de dos pisos.
     
    La Iglesia, es de planta de cruz latina con ábside circular y testero plano al exterior. Tiene dos naves laterales, a modo de pasillos, que desembocan en el transepto. Estos espacios están comunicados en la entrada situada a los pies de la iglesia y que da acceso a un nártex que precede a la nave principal.
     
  • Iglesia de San Cugat del Vallés, Barcelona. De planta de una sola nave, rematada por un curioso ábside, poligonal al exterior y de herradura al interior. Al lado sur de la nave se abren dos ábsides continuos de planta semicircular, ligeramente alargados. En el sur, hay una sala cuadrada de edificación posterior, posíblemente un mausoleo.
     
  • Basílica de Cabeza de Griego, en Segóbriga, construida en el S.V. En su origen era un mausoleo o martyrium de "planta de herradura" con un nártex rectangular de entrada. Fue ampliado posteriormente en el S. VI, convirtiendo el original mausoleo en el ábside de una gran basílica de tres naves. Era de grandes proporciones, casi 50 m. de longitud por 26 m. de anchura. Sus naves estaban separadas por ocho columnas por lado. Posteriormente se la añadió un crucero, motivado por el cambio de rito, al que el le adjuntó una nueva dependencia en uno de sus brazos.
     
    San Cugat del Vallés
    Planta de la iglesia de
    San Cugat del Vallés
    Basílica de Cabeza de Griego
    Basílica de
    Cabeza de Griego
    San Vicente del Valle
    Planta de la iglesia de
    San Vicente del Valle
    Basílica de Tarragona
    Planta de la
    Basílica de Tarragona
  • Basílica de Tarragona. De origen funerario -finales S.IV-, esta basílica constaba de tres naves, la central de doble anchura que las laterales y con ábside semicircular. Está situada en las ruinas del anfiteatro Romano.
     
  • Iglesia de San Vicente del Valle, en Burgos. De planta rectangular de una sola nave, con un ábside hoy desaparecido y sustituido por otro de factura mozárabe. La cubierta es de Madera y la fábrica de los muros sillares. El diseño general de la iglesia es muy original y se aleja de las construcciones visigodas. Posee dos hileras de ventanas situadas a dos alturas, la más baja con arco de medio punto y las superiores conforman un conjunto único. Consiste en cinco grupos de ventanas (dos a cada lado y uno sobre el ábside) de dos vanos con arco de herradura apoyados en una columna con capitel e imposta. La imponente espadaña es del siglo XIII o XIV, así como distintas modificaciones interiores.
     
    Ábside de la Cripta de San Antolín
    Ábside de la Cripta de San Antolín
  • Cripta de San Antolín en la Catedral de Palencia. Dos salas abovedadas componen esta cripta. La primera, más grande es de factura posterior. La segunda, la visigoda, tiene una fábrica de grandes sillares bien compuestos. Las bóvedas están reforzadas con arcos fajones, para soportar el peso de las naves superiores hoy desaparecidas. Consta de cuatro sectores, separados por arcos de herradura. Todos ellos están cubiertos por losas de piedra. La primera estancia es un pequeño nártex mas elevado que los demás. El segundo, más ancho, a modo de crucero, está cerrado por dos arcos de herradura ciegos. El tercero, cuadrado, da acceso al cuarto, el más interesante. Está compuesto por un espacio rectangular y un ábside circular. Este, se divide en tres pequeños espacios separados por tres arcos de herradura, enmarcados a su vez por otro más grande.
     
  • Basílica de Villa Fortunatus en Fraga, Zaragoza. También considerada como de transición, está dentro de las construcciones que se realizaron aprovechando las "villae romanas". Es, curiosamente de planta cruciforme incluida en un rectángulo.
     
  • Ermita de Santa Céntola y Santa Elena, en Valdelateja, Burgos. Ermita de una sola nave con un pequeño ábside cubierto por una bóveda de cañón ligeramente en forma de herradura, el resto con madera. A este ábside se accede mediante un vano con arco de herradura que descansa sobre unas impostas nacidas del muro. A sus dos lados hay dos nichos a modo de pequeños altares. La única ventana está situada en el fondo del ábside, estrecha y coronada con un arco de herradura tallado en una sola piedra. En el exterior, sobre esta misma piedra, hay una inscripción, realizada a bisel, posiblemente posterior a su construcción.
    Cripta de San Antolín
    Basílica de
    Cripta de San Antolín
    Basílica de Villa Fortunatus
    Planta de la iglesia de
    Basílica de Villa Fortunatus
    Ermita de Santa Céntola y Santa Elena
    Planta de la Ermita de
    Santa Céntola y Santa Elena

  • También hay que destacar el grupo de Basílica, Baptisterio e Iglesia comunal del conjunto Episcopal de Tarrasa: Basílica de Santa María, Iglesia de San Pedro e Iglesia de San Miguel. En época visigoda, la antigua ciudad de Egara recuperó su calidad de capital comarcal. Sobre una villa Romana se construyeron edificaciones cristianas, que han sido modificadas, y por lo tanto perdidas en gran parte.
    conjunto Episcopal de Tarrasa
    Conjunto Episcopal de Tarrasa: San Pedro, San Miguel y Santa María

     
    La actual Basílica de Santa María, está construida parte de los cimientos de otra primitiva, y mantiene en su interior las trazas del baptisterio de esta antigua y desaparecida iglesia. Actualmente es de planta de cruz latina, pero en un principio era basilical de tres naves. De sus muros originales nos quedan el ábside y parte del crucero. Este ábside es de planta de herradura y rectangular al exterior, y se accede al él desde la nave por un arco toral de herradura. Su fábrica es de pequeños sillares y ladrillos.
     
    EL antiguo baptisterio es la actual Iglesia de San Miguel. Es la edificación mejor conservada, y más interesante del conjunto episcopal. Es de pequeñas dimensiones, con planta de cruz griega inscrita en un cuadrado y un ábside de herradura en uno de los lados, poligonal al exterior. Un arco de herradura le da el acceso interior. Tiene ocho columnas interiores, unidas por arcos de medio punto que soportan la bóveda central, dividen los espacios y conforman las distintas cubiertas.
     
    La Iglesia de San Pedro, posiblemente el antiguo templo parroquial. De la misma manera que en la Basílica de Santa María, su planta pasó de ser basilical de tres naves a la actual planta de cruz latina. Conservamos el original ábside lobulado y la primera sección de las tres naves originales, hoy reconvertidas en crucero. El ábside esta compuesto por tres lóbulos, visibles también al exterior.