Anfiteatro de Tárraco, en Tarragona.
 
Planta de los restos del anfiteatro, con una reconstrucción de su superficie original y las plantas de las iglesias cristianas.
Planta de los restos del anfiteatro,
con una reconstrucción de su superficie original
y las plantas de las iglesias cristianas.

Construido a finales del S.I o a principios del S.II. Se ubicó en las afueras de las murallas, a uno de los margenes de la Vía Augusta y cerca del Circo y del Foro Provincial. Era la culminación de uno de los conjuntos imperiales más importantes del mundo romano.
 
Como otros anfiteatros, parte de su graderío esta apoyado sobre la ladera de un cerro, para así aprovechar su inclinación para acomodar las gradas. Una sección de ellas está excavada directamente sobre la roca. El lado contrario esta soportado por arcos y bóvedas de hormigón -opus caementicium-, formando una típica estructura hueca.
 
Con un aforo de cerca de 15.000 espectadores, tenía una longitud de 110 m. por 86 m. de ancho. La arena -de 60 m. por 38 m.- estaba separada del graderío por un podium que lo elevaba, que estaba recubierto por placas de mármol.
 
Disponía de fossa bestiaria, aprovechada después para edificar dos construcciones cristianas, una visigoda y otra románica. El origen de ellas es el martirio del Obispo Fructuoso y los diáconos Augurio y Eulogio, en el año 257 durante las persecuciones de Decio. Más tarde se efectuaron numerosos enterramientos en sus alrededores.
 
Su fachada exterior estaba compuesta por una sucesión de arquerías.