Teatro de Segobriga, en Saelices, Cuenca.
 
Planta del Teatro de Segobriga
Planta del Teatro de Segobriga.

Se comenzó su construcción en época del emperador Augusto, terminándose a finales del S.I. El conjunto en sí, aunque de dimensiones sensiblemente más pequeñas que otros teatros peninsulares, es de una complejidad y originalidad dignas de reseñar: bajo parte de su garderío se construyo un corredor de paso abovedado, y sobre él, en su parte norte una serie de edificaciones que integraban el conjunto dentro del recinto amurallado, aunque el teatro estuviese físicamente, fuera.
 
Edificado, como era habitual, sobre una ladera para apoyar el graderío directamente sobre la roca. Se facilitó así, en primer lugar su construción e indirectamente su conservación. También fue este uno de los motivos para que su ubicación se fijase fuera de la murralla, enfrente del anfiteatro. De pequeñas dimensiones, disponía de una capacidad para unos 2.500 espectadores.
 
La cavea era prácticamente semicircular y la scanea rectangular, estructura típica de lo teatros romanos. El graderío dividido en tres zonas en altura, la summa, la media y la ima cavea, separados por muretes o baltei y comunicados por escaleras, que a su vez dividía en sectores verticales llamdos cunei. Actualmete se conservan en buen estado la ima y media cavea, enterradas durante años. La summa cavea, hoy desaparecida, se situaba sobre una boveda corrida que se apoyaba en la muralla y formaba una calle cubierta. Esta comunicaba las dos puertas de la ciudad. Posiblemente, encima se situaría la tribuna principal, habilitada directamente con el interior de la ciudad por un acceso utilizado por los grandes personajes de la época.
Teatro de Segobriga
Vista izquierda de la cavea.
Teatro de Segobriga
Vista aerea del teatro.
Teatro de Segobriga
Vista derecha de la cavea.
Columna decorativa
Columna decorativa acanalada
en espiral del frons pulpiti.
La orchestra, casi semicircular -segmento circular-, está delimitada por las tres gradas destinadas a las autoridades, la poedria, y el frons pulpiti, decorado con pilastras y columnas acanaladas en espiral, sobre el que se sitúa el pulpitum.
 
Si bien, el graderío se conserva en muy buenas condiciones, la escena -scaenae- está practicamente destruida hasta sus cimientos. Por los restos podemos concluir que la scaenae frons estuvo decorada muy profusamente, y disponía de columnas acanaladas en espiral, de influencia oriental. Tenían capiteles coríntios y pedestales con estatuas decorativas, todas ellas presididas por la "diosa Roma". Posiblemente su estructura se componía de dos ordenes de columnas superpuestas, coronadas por un alquitrabe y la cubierta. Tras ellas se distribuían pasillos y estancias para los actores.
 
Detrás de todo el conjunto, se alzaba una estancia con un altar, lo que resaltaba el carácter político y religioso que tenían los teatros romanos.