Ciudad de Tárraco, en Tarragona.
 
Plano de Tárraco, sobre la actual Tarragona
Plano de Tárraco, sobre la actual Tarragona.
Se conoce que desde el S.V a.C existieron poblados ibéricos en la desembocadura del río Francolí. En esa misma zona y dentro de las guerras púnicas, el ejercito romano establece un campamento para asegurar sus primeras victorias en la península. Poco a poco este asentamiento militar adquiere gran importancia, siendo la base principal de la estrategía que llevaría a la victoria completa. Se le llamo "Scipionis opus", esto es, obra de Escipion.
 
Una vez asentados en la península, durante los siguientes años los romanos emprenderían su conquista. En el S.II a.C. el antiguo campamento ya está amurallado y convertido en una ciudad romana con todos los servicios públicos.
 
En el el año 45 a.C. es cuando Julio Cesar, después de derrotar a Pompeyo, otorga a la población la categoría de Colonia Iulia Urbs Tarraco (CIUT). En los siguientes años se construyen templos, el foro municipal y el teatro. La ciudad que estaba cuzada por la vía Augusta, llegó a tener más de 30.000 habitantes.
 
Augusto visitá varias veces la ciudad, primero como nieto sobrino -todavía Octavio- de Julio Cesar. Más tarde, ya siendo emperador, convierte a Tárraco -año 27 a.C.- en capital de la Hispania citerior, que tras las reformas políticas, pasa a ser capital de la provincia Tarraconensis. Esta capitalidad no la perderá en toda la vida del imperio romano.
 
Precisamente en una de estas estancias, la ciudad experimenta una gran mejora en todos sus servicios e infraestructuras, se amplía el foro municipal, se construyen templos de adoración imperial, se acuña moneda... Además se crean, amplían y embellecen todos los edificios necesarios para la vida de una gran ciudad. Por lo tanto, aparecen el impresionante foro provincial, el circo, el anfiteatro, el acueducto, la basílica judicial y muchos otros edificios y viviendas residenciales.
Durante todo este tiempo desde su creación, el diseño urbanístico de Tárraco evoluciona de una forma singular, fundamentalmente motivado por la orografía del terreno. Se relizan superficies "en terraza" que decoran con muros monumentales, donde se asientan los edificios y conjuntos como el foro provincial. Las murallas construidas desde sus inicios -S. III al S. II a.C.- también influyen en el su desarrollo urbano, que alcanza unas dimensiones excepcionales, más de 70 Ha.
 
Entre el S.I y el S.II el creciemiento de Tárraco es evidente, siendo en el S.III cuando se estanca, sin perder importancia política pero si económica. En esa época las persecuciones a los cristianos son permanentes y culminan en el año 275 con el martirio de los santos Fructuoso, Augurio y Eulogío que son quemados vivos en el Anfiteatro.
 
Ya en el S.V las incursiones visigodas son constantes, culminando en el año 475, cuando el Rey Alarico se apodera definitivamente de la ciudad.
 
Dentro de la ciudad tenemos multitud de restos, muchos de los cuales son declarados "Monumentos Histórico Artístico":