• Iglesia de Santa María de Melque en San Martín de Montalbán, Toledo.
     
    Planta de Santa María de Melque.
    Planta de Santa María de Melque.
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    La historia de esta iglesia es un compedio de todas las visicitudes que el paso tiempo conforman y modifican un edificio. Después de todos los usos, transformaciones y reconstucciones, es meritorio que se conserve en la condición actual, que se puede clasificar como buena.
     
    Los numerosos estudios han provocado distintas teorías para determinar su autoría. Gómez Moreno y V. Lampérez, lo consideran mozárabe datandola a finales del S.IX o principios del décimo. B.Torviso, Yarza y L.Caballero Zoreda lo adelantan a la época visigoda, finales del S.VII. Espinosa, lo clasifica como protomozárabe, del S.IX. En sus últimos estudios, y tras las excavaciones más recientes, L.Caballero Zoreda la reclasifica como construcción del incio del mozárabe.
     
    Lo que parece seguro, es que perteneció a un monastero de finales del S.VII o principios del S.VIII, edificacado sobre ruinas romanas, posiblemente una villa, para aprovechar, principalmente la fábrica de esta construcción. Del conjunto monacal solo nos queda la iglesia y algunos restos, actualmente en estudio.
     
    Con la conquista árabe, en un principio, se siguió utilizando como iglesia, por una importante comunidad mozárabe de Toledo. En esta época se produjeron modificaciones importantes, otorgandole las características arquitectónicas mozárabes. Por esta razón, durante mucho tiempo se ha clasificado esta iglesia como mozárabe aunque de origen visigodo. Por lo tanto, podríamos considerar la iglesia como visigodo-mozárabe con reminiscencias de la arquitectura tardorromana.
    Santa María de Melque
    Santa María de Melque

     
    Posteriormente, tras ser incendiada por los árabes, sufrió otra tranformación, esta vez, física y de uso. Desapareció el culto religioso y se utilizó como contrucción militar, fundamentalmente de vijilancia. No fué destruida, como se hizo con casi todas las construcciones cristianas, por edicto de Mohammed I. El motivo de su conservación fue a que su sólida fábrica que le otorgaba una buena base para su reutilización. Para ello se modificó el cimborrio original y se convirtió en una torre atalaya, posiblemente almenada, dandole así, un aspecto de pequeño castillo. Hay otras teorías que atribuyen la construcción de esta torre a los templarios, que, una vez recuperada la zona, también la también utilizaron militarmente.
     
    En el S.XI, Alfonso VI, reconquistó la zona y la iglesia volvió al culto. Así continuó durante siglos, con distintos administradores, templarios, condes de Montalbán... hasta la famosa desamortización de Mendizabal. Desde entonces se utilizó como establo, almacén, pajar y hasta el S.XX no fue "redescubieta" por Jerónimo López de Ayala, Conde de Cedillo, en 1907 y recuperada como construcción histórico artística de importancia.
     
    Santa María de Melque Santa María de Melque Santa María de Melque Santa María de Melque
    Evolución de la planta: 1.-Cruz griega con pórtico y ábside. 2.-Ábsides añadidos. 3.- Sala norte. 4.- Situación actual con elementos perdidos.

    Pilares redondeados simulando columnas
    Pilares redondeados
    1.- La planta. Originalmente se diseñó como cruz griega, con pórtico y ábside a los extremos de la nave. Posteriormente se añadieron dos estancias laterales, a los lados del presbiterio, entre el crucero y el ábside a modo de absidiolos o capillas, quedando conformado un conjunto con tres ábsides. El ábside central, es de planta de herradura al interior y cuadrado al exterior. Los otros dos eran rectangulares interior y exteriormente.
     
    De estos dos ábidiolos laterales, se ha perdido el situado al sur, quedandonos las trazas de la cimentación y alguna pequeña seccion de muro exterior. También ha desaparecido el pórtico.
     
    Más tarde se añadió una nueva estancia, al lado norte de la nave central. Tres de los muros de la sala están decorados con arcos de herradura muy acentuados. No sabemos con certeza el uso original de la sala, podría ser un pequeño atrio, una sacristía, un vestuario de los monjes... Sí conocemos, que, desde ella, se accedía a la torre defensiva que posteriormente se edificó sobre el cimborrio.
     
    En el plano de la planta, también destacan el ancho de los muros, de casi 1,40 m., los rebajes en las esquinas exteriores a modo de colummillas y los pilares interiores, redondeados, simulando columnas adosadas que soportan el cimborrio.
     
    Actualmente, la iglesia tiene unas dimensiones aproximadas de 30 m. de largo por 20 de m. ancho.
     
    Santa María de Melque
    Santa María de Melque
    2.- El exterior, está muy restaurado. Esta actuación de recuperación no ha escapado de polémicas, en concreto se ha reprochado la diferencia excesiva entre los sillares originales y los nuevos.
     
    Podemos observar un conjunto con fabrica de grandes sillares de granito, colocados a hueso, en seco, con hileras irregulares en altura, de similitud con la arquitectura tardorromana y tradición visigoda.
     
    Originalmente, la visión esterior de la ermita sería similar a otras iglesias visigodas como Santa Comba de Bande o la cercana San Pedro de la Mata. Un cimborrio de planta cuadrada, central, con cubierta a cuatro aguas, destacando en altura sobre las naves del crucero y principal, estas cubiertas a dos aguas. El ábside y el pórtico de menor altura que las naves y también, cubiertas a dos aguas. Las salas incorporadas posteriormente al conjunto, son de menor altura que las naves y cubierta a una vertiente. En conjunto vendría a simular una serie de prismas rectilineos de distintas alturas, que identifican la estructura interior de la iglesia: naves, crucero, ábside, pórtico, cimborrio...
     
    Actualmente, desparecido el pórtico, la cubierta -si existió- de la sala adjunta a la la nave principal, un ábside, y el cimborrio original, la visión del conjunto es menos ármónico. En concreto, los restos de la torre defensiva que sobrepasan al cimborrio, desvirtúan, tanto volumetricamente (más alto), como estéticamnte (desaprición de la cubierta a cuatro aguas) la visión primitiva del conjunto.
     
    Es muy interesante resaltar, por único en la arquitectura de la época, los comentados rebajes en las esquinas principales del edificio. Los ángulos de 90º de planos rectos se han convertido en 100º de circunferncia lo que implica una hendidura vertical en los dos muros. El aspecto final simula columnillas adosadas, sistema, que posteriormente fue utilizado en el románico.
     
    La decoración exterior es casi nula. Se limita a una cornisa perimetral, rectilinea, estriada con lineas continuas, que, partiendo de las vertientes de los tejados continua por las fachadas delimitando una especie frontón triangular. Decoracion similar, estriada, aparece en las impostas de los arcos de herradura. También debemos comentar las falsas columnillas esculpidas en las esquinas de los muros, ya mencionadas anteriormente.
     
    La entrada principal, situada a los pies de la nave, actualmente es un vano rectangular adintelado. Se adivina el arco de herradura original, hoy burdamente cegado en su esterior, que cubría la puerta primitiva, ya que las dovelas irregulares siguen formando parte de la fábrica de la fachada. También se aprecia la distinta fábrica de la sala adjunta, sin vanos exteriores y sin cubierta.
     
    En el brazo lateral sur del crucero, en su fachada oeste, aparecen dos ventanas, una, con arco de medio punto esculpido en un sillar, y otra, con arco de herradura, alargado en 3/4 del radio al estilo mozárabe, de dovelas al estilo visigodo, iregulares y con trasdós vertical, que descansan sobre dos impostas decoradas con estrías. Otras cuatro ventanas de las mismas características de sitúan, centradas, dos en las fachadas de los extremos de crucero, una en el muro oeste del brazo norte y la otra en el ábside.
     
    Hay otras dos puertas al exterior, las que originalmente daban acceso a la capilla sur, hoy desaparecida. Una comunica con el brazo del crucero, bajo un gran arco de herradura, de dovelas irregulares que descansan sobre impostas estriadas. Es de comentar que en este arco aparece lo que podiamos denominar "dovela clave", asimética y más sensiblemente más larga que las demás. La otra puerta está adintelada, pero se adivinan, como en la fachada de entrada, las dovelas del antiguo arco de herradura. En este caso, es posible que el arco funcione como repartidor de pesos del muro, liberando a la puerta adintelada de escesivas presiones.
     
    En la capilla o ábside norte, en su muro este, existe una puerta adintelada al exterior.
     
    Por último, en los cuatro lados del cimborrio se aprecian pequeños vanos, casi circulares, centrados, que daban luz al interior. Sobre ellos discurre un friso estriado a modo de cornisa, perimetral, como el de las fachadas de las naves, sobre el cual descansaba la cubierta original de teja, hoy perdida. En su lugar se observa los restos de la torre defensiva, con una fábrica distinta, y con un ventana adintelada rectángular.
     
    Seccion longitudinal de Santa María de Melque
    Sección longitudinal de Santa María de Melque.
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    Sección transversal de Santa María de Melque
    Sección transversal de Santa María de Melque.
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    3.- El interior de la ermita trasmite una sensación espacial radicalmente distinta a la exterior. La lineas rectas son sustituidas por las curvas de las bóvedas, los arcos, los vanos, las columnas simuladas del cimborrio...
     
    3.1- El ábside, está cubierto por una semicúpula, boveda de piedra de 1/4 de esfera, que parte de una imposta perimetral estriada, desde la que que también abre el arco de herradura de la ventana central, alargado en 3/4 del radio (mozárabe). Esta ventana es profundamente abocinada, como el resto de las que hay en la iglesia. Se accede al ábside por un arco de herradura, alargado 1/3 del radio de tradicion visigoda, ligeramente más estrecho, que comunica con el presbiterio. La planta del ábside, también es de herradura.
     
    3.2-El presbiterio o anteábside, situado entre el crucero y el ábside, comunica en su lado norte con la capilla que aún se conseva. En su lado sur se abre una puerta adintelada al exterior. Ambas puertas mantienen el rastro de lo que fueron arcos de herradura, ya que las dovelas se mantienen en los muros. No se sabe con certeza, pero es posible estos arcos ejerciesen desde su origen un efecto estructural de distribucion de cargas y no fuesen parte del vano. La cubierta es de bóveda de de cañon peraltado que nace de una imposta estriada.
     
    3.3- Los brazos del crucero, mantienen las bóvedas de cañon peraltado y la imposta estriada. En sus muros extremos se abren las ventanas de arco de herradura (alargados en 3/4 del radio) abocinadas. Bajo la ventana del muro sur aparece un gran y curioso arco, posiblemente un arcosolio, donde se enterró a algún personaje importante de la época. Los muros situados al este, comunican con la capilla existente y con el exterior, respectivamente, mediante dos grandes vanos, ambos de herradura. En el situado al sudoeste, aparecen las dos ventanas - ya comentadas en la vista exterior- una, de medio punto y otra, de herradura con el abocinamiento habitual. En el muro sudeste un vano, adintelado con una estrecha piedra, que comunica con la sala lateral de la nave. Sobre este se encuentra la ventana original, con las características habituales.
     
    3.4- El ábside norte, sala añadida posteriormente, de planta rectángular, tiene un acceso desde el crucero mediante un vano con arco de herradura, que forma una especie bóveda de cañon -también de herradura- sobre este pasillo de casi 3 m. de longitud. En el centro del mismo se situa una columna de un metro de altura, supuesto pie de un altar. Al final de este pasillo, un murete de dos hiladas de piedra lo separan de la sala. Dada esta disposición, se puede especular, que la capilla en sí, se situase debajo de este vano, y la sala posterior fuese el "Diaconium". Desde el anteábside hay otra puerta de acceso, adintelada, bajo un arco de herradura cegado, similar al situado enfrente, que daba acceso a la sala desaparecida, ya comentado. Por último, en su muro este se abre una puerta adintelada al exterior.
    El áside sur, hoy desaparecido, tendría las mismas características que el ya comentado. Es posible que fuese la sala llamada "Prothesis", donde se preparaban los elementos litúrgicos.
     
    3.4- El cimborrio, que exteriormente ha perdido su cubierta, mantierne la cúpula interior de piedra. Los vanos redondeados y abocinados, situados en sus cuatro lados permiten que la luz exterior penetre. Todo el conjunto se sustenta en cuatro gruesos pilares que han sido labrados, formando "dos falsas columnas" adosadas por pilar, que podemos denominar pilastras semicirculares. Sobre estos se asientan cuatro arcos de herradura que sobrepasan 1/2 del radio, claramente mozárabes, que sostienenen el cimborrio.
     
    3.5- La nave central a cuyos pies se abre la entrada principal, tiene bóveda de cañon peraltada que, como en toda la iglesia, se apoya en una imposta labrada con etrías longitudinales. En su muro morte se encuentra una ventana con las características habituales.
     
    3.6- La sala lateral, situada al norte de la nave, tiene en tres de sus muros, arcos de herradura muy pronunciados de incierto cometido. El arco central de situado en el muro norte, es un vano que comunica con el exterior. Probablemente su función fuese únicamente decorativa, formando así una especie de patio, precursor de los posteriores atrios románicos. No se sabe con certeza si originalmente tenía cubierta o no, o si en caso de tenerla, esta, era completa o parcial. Desde esta sala se accedía a la torre defensiva que se añadío sobre el cimborrio, mediante una escalera.
     
    4.- Por último, la decoración de la iglesia es casi nula. Podemos comentar las impostas longitudinales de las que nacen las bóvedas y arcos de herradura. Además quedan retos de un estuco decorado con filigranas de estilo oriental en los comienzos de los arcos del crucero.